pero me estoy tratando de apretar el cinturón del blogguismo. Estoy pensando en imponerme las siguientes prohibiciones:
- no escribir un diario de viajes,
- no escribir artículos tipo national geographic,
y sobre todo,
- no filosofar ni escribir cuentos ni poemas sobre el amor y/o el sexo.
Estas restricciones, junto con mis confusiones lingüísticas, largos ratos de silencio, y conversaciones repetitivas con desconocidos (de dónde vienes, a dónde vas, qué haces, cómo es tu país), han bajado mis niveles de producción literaria a bajo cero.
De todas maneras (espero) esto no es necesariamente malo, porque significa que me estoy llenando otra vez sólo para volver a empezar a desbordarme.
¿cómo se llama lo contrario a los lugares comunes? ¿y si cuentas las mismas cosas pero de manera diferente?
ReplyDeletede todos modos esta chido lo que escribes desde bajo cero. asi todo tan largo y de golpe es aturdidor y precisamente por eso se sienten los kilometros. y quien camina hasta el otro lado del mundo para tomar el ba;o de su vida! genial
ReplyDelete@hiperkarma
ReplyDeletelugares exóticos? duh. jeje.
las mismas cosas siempre son. o sea, no se puede contar algo que no sea lo mismo. sólo que esos temas en particular me aburrieron un poco.
hace unos días estaba pensando en que si existirá alguna novela exitosa que no contenga una o varias de los siguientes:
1) asesinato, muerte violenta o sangre
2) sexo explosivo
3) amores imposibles
4) misterios y pistas para resolverlos
5) drogas y perdición
¿es que somos lectores tan flojos que necesitamos sensacionalismo para poder deglutir las ideas? no sé.
por otro lado, llegué a pensar que la novela que estuve escribiendo en el 2006 debería reducirse a un cuento como de 15 o 20 cuartillas.
la narrativa me cae muy mal a veces.
@n. stands for nothing
je. lo sé, quizá fue algo terriblemente impráctico que hacer, pero disfrutable aun así. un abrazo.
Quizas por allá no suceda tan a menudo, pero que contestas cuando te preguntan por Juan Gabriel y el chavo del 8?
ReplyDeleteSaludos!