Wednesday, February 28, 2007
Y de pronto
sin explicación alguna, mi celular dejó de ser un tamagotchi que daba y pedía afecto, para convertirse en un simple reloj-despertador.
Saturday, February 24, 2007
Trust your intuition
Se me hizo un poco ñoño cuando mi amiga A. Dell Smith (quien por cierto vino a DF alrededor de 1975 para un congreso internacional de feminismo) me dijo que había que aprender a confiar en esa vocecita que todas las mujeres llevamos dentro y que se llama intuición. Pero acabo de comprobar que sí funciona. Llegué a DF, no tenía ni idea de dónde vivía Elisa Lemus, sólo tomé el metro, me bajé en cualquier estación, y caminé por cualquier calle, sin esperanza de encontrarla pronto. Luego Elisa me llama: ¿dónde estás? Y resultó que estaba a media cuadra de su casa. Luego me avienta desde el quinto piso dos llaves casi idénticas. "I'm on a roll" pensé, y claro que atiné a la llave correspondiente. Me emocionan mucho estas cosas.
Friday, February 23, 2007
Después de matar al perro, el otro perro vuelve con el hocico embarrado de sangre. Y en tu barba de kiwi adiviné la forma de su sexo, el calor de sus piernas abrazando tu cuello. Te besé otra vez. Sí, hace apenas un par de horas, concluí.
Un dolor se apacigua con otro, y cuando entrabas en mí martilleándome y yo te recibía como a un muerto lo recibe el agua, era como si entre los dos intentáramos lijarme el dolor de no estar con él. Yo hubiera querido hacerme cortes de navaja, en el hombro izquierdo, en los brazos, detrás de mis rodillas, pero tú llegaste primero y así empezamos a dolerme. Tuve que apretar los labios porque el dolor para mí es un verbo reflexivo y en la cama redonda y el hexágono de espejos que nos rodeaba no hubiera querido que mis gritos rebotaran en mi cuerpo. Gracias a dios no nos mirábamos las caras, gracias a dios cogimos como si bailáramos de cachetito, porque no quería que me vieras llorar, que sintieras mis sollozos, marinos bajo tu galope.
Un dolor se apacigua con otro, y cuando entrabas en mí martilleándome y yo te recibía como a un muerto lo recibe el agua, era como si entre los dos intentáramos lijarme el dolor de no estar con él. Yo hubiera querido hacerme cortes de navaja, en el hombro izquierdo, en los brazos, detrás de mis rodillas, pero tú llegaste primero y así empezamos a dolerme. Tuve que apretar los labios porque el dolor para mí es un verbo reflexivo y en la cama redonda y el hexágono de espejos que nos rodeaba no hubiera querido que mis gritos rebotaran en mi cuerpo. Gracias a dios no nos mirábamos las caras, gracias a dios cogimos como si bailáramos de cachetito, porque no quería que me vieras llorar, que sintieras mis sollozos, marinos bajo tu galope.
Wednesday, February 21, 2007
Sácale el corazón a una manzana
Sácale el corazón a una manzana, y la cáscara también, y luego también la carne, hasta que quede sólo una esfera de cristal, rellena de translúcida y cantarina agua de manzana. El resultado es hermoso, pero no sirve de nada. Y como el proceso es irreversible, habrás echado todo a perder.
Monday, February 19, 2007
This just feels like spinning plates
While you make pretty speeches
I'm being cut to shreds.
(Me gustaría poder postear una música que corte como cortas con absoluta falta de escrúpulos. Todavía no tengo las herramientas para eso. Pero el karma te lo recompensará.)
I'm being cut to shreds.
(Me gustaría poder postear una música que corte como cortas con absoluta falta de escrúpulos. Todavía no tengo las herramientas para eso. Pero el karma te lo recompensará.)
Thursday, February 15, 2007
Otra Cuerda
Today is the day is the day is the day ei ei ei ei....
Los Álbum saben realmente trabajar las voces, por eso los amo. Y por eso creo que va a estar buena la lectura. Vayan, hoy 8 pm, Casa de la cultura, en algún post anterior está la info y ahorita estoy en la oficina y no tengo tiempo de poner todo otra vez
Los veo ahí.
Los Álbum saben realmente trabajar las voces, por eso los amo. Y por eso creo que va a estar buena la lectura. Vayan, hoy 8 pm, Casa de la cultura, en algún post anterior está la info y ahorita estoy en la oficina y no tengo tiempo de poner todo otra vez
Los veo ahí.
Te llamabas Valentín Valiente
Lo triste del día de hoy es que tu regalo de navidad de 1998 sigue guardado en el armario. Sigo cuidando que no se estropee la envoltura.
De regalo de San Valentín de mí para ustedes, un cuento porno.
De regalo de San Valentín de mí para ustedes, un cuento porno.
Tuesday, February 13, 2007
Av. Vas con celos
Por qué ya no me habla, por qué ya no me busca, por qué ya no me sueña, por qué ya no le interesa, por qué no contesta mis cartas, por qué cuando desperté, por qué ya no me envía postales de sus viajes, por qué ella es más guapa, por qué ya no piensa en mí, por qué me dejó sin decir adiós, por qué la penélope en el puerto, por qué estas lágrimas, por qué esta tristeza, por qué la sirenita, por qué no sé, por qué así, por qué piensa que soy peor que antes, por qué no me perdona, por qué hay otra, por qué tantas preguntas, por qué no sé nada, por qué con cilantro, por qué hoy no y ayer sí, por qué estoy así, por qué esa foto en su fotolog, por qué no me dijo a dónde, por qué he sido reemplazada, por qué nos engañamos así, por qué no sé quién es ella, por qué me siento así, por qué no puedo dejar de pensar en esto, por qué, por qué, por qué...
Todo esto me preguntaba, manos temblorosas al volante, levemente histérica, ojos encharcados, cuando de pronto un semáforo se puso en rojo y me contestó:
Vas con celos
Tuve que reirme como una loca.
Todo esto me preguntaba, manos temblorosas al volante, levemente histérica, ojos encharcados, cuando de pronto un semáforo se puso en rojo y me contestó:
Vas con celos
Tuve que reirme como una loca.
Sunday, February 11, 2007
Tú, moreno, eres la razón de mi existir
A juzgar por lo mal que lo he pasado estas últimas noches (llevo concretamente dos semanas durmiendo en el sobresalto, soñando con muertes, suicidios, violaciones, heridas, sospechas, intrigas, y por eso me siento fatigada y triste (no vaya usté a creer que me siento triste por otra cosa, no, no, para nada))... como decía, a juzgar por lo mal que lo he pasado estas últimas noches, es evidente que he estado abusando de la cafeína.
Mis hábitos de espresso doble, pedalear, dos cafés de filtro por la mañana, un italian coffee por la tarde, pedalear, espresso doble, nescafé con leche y luego dormir me habían energizado, me habían hecho sentir viva, eufórica, profundamente feliz. Después de todo, ¿quién, como yo, no ha confundido el encafeinamiento con el enamoramiento? Las palpitaciones, las manos sudorosas, las pupilas dilatadas, la boca seca, el nerviosismo (o las famosas mariposas en el estómago), el sonrojamiento, las emociones disparatadas, la pérdida del apetito, la incapacidad de dormir, ¿no ocurren en uno y otro estado? Es por eso que estoy en rehabilitación.
¡Oh, moreno, cuán honda es la pena de tener que dejarte! Si pudiera una vez más acercar mi boca a la orilla de la taza en que humeas, si pudiera otra vez sentir tu trago amargo, despertarme por la mañana junto a ti, aspirar tu arábigo aroma... si pudiera tenerte en mis manos de nuevo tu cafeína en mis pupilas renovaría mi mundo. ¡Con razón los poetas te adoran, los amigos se reúnen en tu nombre y los oficinistas te son esclavos!
Grande y duradero fue nuestro amor pero ahora debo decirte adiós.
«Ojalá seas feliz sin mi», te digo, y en ese subjuntivo hay una gran amargura escondida.
Porque el café sin mí seguirá siendo el café, pero Jénnifer sin el café jamás podrá volver a ser la misma.
Mis hábitos de espresso doble, pedalear, dos cafés de filtro por la mañana, un italian coffee por la tarde, pedalear, espresso doble, nescafé con leche y luego dormir me habían energizado, me habían hecho sentir viva, eufórica, profundamente feliz. Después de todo, ¿quién, como yo, no ha confundido el encafeinamiento con el enamoramiento? Las palpitaciones, las manos sudorosas, las pupilas dilatadas, la boca seca, el nerviosismo (o las famosas mariposas en el estómago), el sonrojamiento, las emociones disparatadas, la pérdida del apetito, la incapacidad de dormir, ¿no ocurren en uno y otro estado? Es por eso que estoy en rehabilitación.
¡Oh, moreno, cuán honda es la pena de tener que dejarte! Si pudiera una vez más acercar mi boca a la orilla de la taza en que humeas, si pudiera otra vez sentir tu trago amargo, despertarme por la mañana junto a ti, aspirar tu arábigo aroma... si pudiera tenerte en mis manos de nuevo tu cafeína en mis pupilas renovaría mi mundo. ¡Con razón los poetas te adoran, los amigos se reúnen en tu nombre y los oficinistas te son esclavos!
Grande y duradero fue nuestro amor pero ahora debo decirte adiós.
«Ojalá seas feliz sin mi», te digo, y en ese subjuntivo hay una gran amargura escondida.
Porque el café sin mí seguirá siendo el café, pero Jénnifer sin el café jamás podrá volver a ser la misma.
Friday, February 09, 2007
No te perdono por mirarme así
"Cuando el periodista francés Jules Leclerq estuvo en Monterrey en uno de los viajes inaugurales del ferrocarril en 1883, con hiriente ironía describió las casas de la ciudad como dos hileras de muros con agujeros. Para quien procedía de París y conocía otras grandes ciudades resultó explicable (aunque no perdonable por la altanería) que las mirara así."
-César Morado e Israel Cavazos Garza. Fábricas de la frontera. 2006.
-César Morado e Israel Cavazos Garza. Fábricas de la frontera. 2006.
Vendí la casa
y con ella el jardín donde vivía Gargantúa. Hacía tiempo que no me hablaba.
Decidí viajar al mar, pero primero me encerré a llorar en un cuarto de hotel por una semana. Me enfermaba el papel tapiz, el lavabo, la cama diminuta, la televisión empotrada, la alfombra apestosa. Al asomarme por la ventana, me enfermaba el cielo y la calle, la gente y los coches. Pero sobre todo me enfermaban los árboles civilizados, sus pedacitos de tierra encuadrados por el cemento de la banqueta. Esos árboles que, ignorados por todos, repetían poesía para sí, sacudiendo sus hojas contra el viento, haciendo un ruidito que me recordaba a los cascabeles en el tobillo de un matachín.
«Quisiera alargar la mano y tocar uno de sus dedos», pensé.
Decidí viajar al mar, pero primero me encerré a llorar en un cuarto de hotel por una semana. Me enfermaba el papel tapiz, el lavabo, la cama diminuta, la televisión empotrada, la alfombra apestosa. Al asomarme por la ventana, me enfermaba el cielo y la calle, la gente y los coches. Pero sobre todo me enfermaban los árboles civilizados, sus pedacitos de tierra encuadrados por el cemento de la banqueta. Esos árboles que, ignorados por todos, repetían poesía para sí, sacudiendo sus hojas contra el viento, haciendo un ruidito que me recordaba a los cascabeles en el tobillo de un matachín.
«Quisiera alargar la mano y tocar uno de sus dedos», pensé.
Thursday, February 08, 2007
Lenguaje ciudadano o la imposibilidad de escribir literatura
Llego a mi casa, y para relajarme prendo un cigarro, me sirvo un tinto y me pongo a tocar (mal) un poquito de Chopin, la pieza más fácil (y repugnantemente gastada) que pude encontrar. A continuación me remojo en agua hirviendo, arranco un par de pelos, me tallo un poco de mejorana en el vientre, y salpico un poco de leche de soya en mi pie. Con estos ritos, estoy segura de haberme desintoxicado y estoy lista para a corregir mis (siempre escasos) textos. Tengo que publicar algo pronto, pienso, or else algo se me pudrirá por dentro.
Me doy cuenta de que mi lenguaje está lleno de rimas y conjunciones innecesarias, conjugaciones verbales complejas, sinécdoques, adverbios terminados en 'mente', lirismos, abuso de las metáforas, anglicismos, paréntesis, palabras con más de tres sílabas, generalizaciones hiperbólicas (también conocidas como "siempreísmos"), jerga institucional, descripciones, ambivalencias, solecismos, preguntas abiertas, frases herméticas, retruécanos, adjetivos, cacofonías y otros vicios auditivos, oraciones mal subordinadas, arritmia, grandes distancias entre el sujeto, el objeto y la acción, símiles, voces pasivas, dobles negaciones, listas largas sin bullets, falta de énfasis y/o ausencia de una idea principal, y todas esas cosas que ineterfieren con una cristalina y eficaz comunicación de las ideas. Así que dejo que el lenguaje ciudadano incursione y arregle todo eso.
Afortunadamente, me da sueño en la segunda o tercer página, y no hay más que irse a dormir pensando en que se me olvidó dejar listo el lonche y es probable que por eso mañana vuelva a llegar tarde a la oficina.
Me doy cuenta de que mi lenguaje está lleno de rimas y conjunciones innecesarias, conjugaciones verbales complejas, sinécdoques, adverbios terminados en 'mente', lirismos, abuso de las metáforas, anglicismos, paréntesis, palabras con más de tres sílabas, generalizaciones hiperbólicas (también conocidas como "siempreísmos"), jerga institucional, descripciones, ambivalencias, solecismos, preguntas abiertas, frases herméticas, retruécanos, adjetivos, cacofonías y otros vicios auditivos, oraciones mal subordinadas, arritmia, grandes distancias entre el sujeto, el objeto y la acción, símiles, voces pasivas, dobles negaciones, listas largas sin bullets, falta de énfasis y/o ausencia de una idea principal, y todas esas cosas que ineterfieren con una cristalina y eficaz comunicación de las ideas. Así que dejo que el lenguaje ciudadano incursione y arregle todo eso.
Afortunadamente, me da sueño en la segunda o tercer página, y no hay más que irse a dormir pensando en que se me olvidó dejar listo el lonche y es probable que por eso mañana vuelva a llegar tarde a la oficina.
Tuesday, February 06, 2007
Enmitchellada
Dice mi papá que ando "enmitchellada" porque últimamente siempre estoy cantando (o más bien intentando cantar) alguna de Joni.
«You said: I am as constant as a northern star.
And I said: Constantly in the darkenss, where's that at?
If you want me I'll be in the bar.»
Intenté sacar la de River en el piano, pero sólo me salió Jingle Bells. Intenté sacar un cover de A Case of You en el acordeón, pero sólo me salió un conjunto de progresiones comunes y corrientes: I V vi II I, IV iii ii I. Joni tiene un toque mágico que no atino a entender.
«You said: I am as constant as a northern star.
And I said: Constantly in the darkenss, where's that at?
If you want me I'll be in the bar.»
Intenté sacar la de River en el piano, pero sólo me salió Jingle Bells. Intenté sacar un cover de A Case of You en el acordeón, pero sólo me salió un conjunto de progresiones comunes y corrientes: I V vi II I, IV iii ii I. Joni tiene un toque mágico que no atino a entender.
Monday, February 05, 2007
Will you take me as I am, strung out on another man?
Mi maestro de guitarra clásica era guapo. Bueno, a Daniela no le parecía guapo, pero a mí me gustaba. Nuestras clases ocurrían en la escuela ya desierta de Myrna Bazán los jueves a las siete de la tarde. Desierta porque esa hora era muy tarde, no quedaba ni la secretaria. Sólo él y yo, hablando quedito y echándonos miradas coquetas, rasgando las cuerdas dulcemente. Él zurdo y yo diestra, tocábamos como en espejo. Al salir, mi maestro cerraba la escuela con su propia llave, y caminábamos media cuadra juntos. Pálida la noche apenas entrante, eran unas caminatas menudas y deliciosas. Pero yo estaba demasiado liada pensando en otros hombres como para animarlo a darme un beso, y él estaba demasiado liado con sus dilemas morales del tipo "maestro-alumna" como para hacer algo al respecto.
-Cómo te vas a ir a tu casa? -le pregunté una vez.
-En mi coche.
-Bah. Yo pensé que andabas en camión -dije con desdén.
-Por qué? Te parece que debería andar en camión?
-Sí. Me parece más chido. -Le expliqué mi visión romántica acerca de los camiones: qué hermoso poder poner las monedas en el ánfora, recorrer la misma ruta, ver a toda la gente, andar en tu mundo, sin depender de nadie, poder ir a donde te dé la gana sin siquiera tener que concentrarte en el camino.
-Ja. Vas a disfrutar mucho tu vida de adulta -me dijo.
Le expliqué que llevaba (llevo) toda mi vida esperando tener más de treinta años. Y sí. Disfruto mucho mi vida de adulta.
-Cómo te vas a ir a tu casa? -le pregunté una vez.
-En mi coche.
-Bah. Yo pensé que andabas en camión -dije con desdén.
-Por qué? Te parece que debería andar en camión?
-Sí. Me parece más chido. -Le expliqué mi visión romántica acerca de los camiones: qué hermoso poder poner las monedas en el ánfora, recorrer la misma ruta, ver a toda la gente, andar en tu mundo, sin depender de nadie, poder ir a donde te dé la gana sin siquiera tener que concentrarte en el camino.
-Ja. Vas a disfrutar mucho tu vida de adulta -me dijo.
Le expliqué que llevaba (llevo) toda mi vida esperando tener más de treinta años. Y sí. Disfruto mucho mi vida de adulta.
Friday, February 02, 2007
No te salves // Prozac
Quien haya vivido en Monterrey hace diez años quizá recuerde que había alguien o alguienes que grafiteaban paredes firmando como "Prozac". Siempre quise averiguar quién o quiénes eran; si alguien tiene información al respecto se los agradecería.
Para quien no haya visto o no se acuerde, contaré lo poco que sé. Era parecido al trabajo de mi buen no-amigo, Armando Alanís, quien escribe frases en bardas abandonadas y firma como "Acción Poética". Alanís, por lo que entiendo, pide permiso a las autoridades para dar a los transeúntes y automovilistas un espacio para la reflexión poética. Por lo general son cosas muy lindas las que escribe él. Sólo recuerdo un par que me hayan impactado. Uno era en una pared abandonada sobre Morones Prieto, donde ahora está el cedim:
Debo admitir que esos fueron muy buenos logros. Pero la gran mayoría de las frases de Acción Poética rayan más bien por el lado cursi. Prozac, en cambio, me parecía mucho mejor. Con pintura de spray, en verdadero grafiti, te hablaba directamente, desafiando tus creencias, tus cómodos y burgueses paradigmas. Era subversivo, agresivo, revolucionario. Al menos así me lo parecía hace diez años. Jamás olvidaré este episodio de mi vida:
Voy en el asiento del copiloto. Mi madre va manejando. Vamos a hacer una de esas "vueltas de mujeres" que tanto odiaba y que ahora, conviviendo con las chavas de mi trabajo he aprendido a valorar. Quizá íbamos a comprar telas al Nuevo Mundo o algo así. Vamos por Calzada San Pedro, una calle que siempre me pareció mágica. Voy admirando los árboles del Paseo de los Duendes. Hasta que algo me dio una patada en el estómago y mi corazón sintió estar dentro de un elevador que caía sin control desde el veinteavo piso. Pintado con letras rojas y furiosas, en el virginal puente peatonal que cruza la rotonda, leí:
Todavía no me recuperaba del shock, cuando en el siguiente puente:
El apañe no duró más de un par de días. Los conservadores sanpetrinos no podían soportar una mancha así en sus puentes. Lo taparon con una pintura blanca un poco desigual. Parche. No puedo explicar, sin embargo, en cuántos niveles me afectó haber visto aquello.
Desde entonces mantuve los ojos muy abiertos (sí, más de lo normal) siempre que iba en coche. Buscando otros mensajes. Atiné a encontrar otro díptico, en unas paredes horribles y polvosas en la horrible y polvosa Av. Colón, esta vez en letras doradas, se leía:
y más adelante, de nuevo utilizando el efecto "todavía no me recupero del shock":
Fue tanta la impresión que este o estos muchachos (no, no considero siquiera la posibilidad de que el autor haya sido mujer) causaron en nosotras, que Natalia y yo concebimos hacer algo parecido, allá por 1997. Nos íbamos a llamar "herpes" por lo contagioso pero a la vez por lo grotesco del término. Estudiamos largo rato las frases posibles, y al fin en el puente peatonal que cruza Gonzalitos para llegar a Galerías Monterrey, escribimos, con pintura magenta:
Para quien no haya visto o no se acuerde, contaré lo poco que sé. Era parecido al trabajo de mi buen no-amigo, Armando Alanís, quien escribe frases en bardas abandonadas y firma como "Acción Poética". Alanís, por lo que entiendo, pide permiso a las autoridades para dar a los transeúntes y automovilistas un espacio para la reflexión poética. Por lo general son cosas muy lindas las que escribe él. Sólo recuerdo un par que me hayan impactado. Uno era en una pared abandonada sobre Morones Prieto, donde ahora está el cedim:
EXISTO ETERNAMENTE
EN LO QUE DI
-Acción Poética
Me gustó porque en ese justo momento, manejando desesperanzada, me preguntaba si cierta persona me habría de olvidar para siempre. La frase fue como una respuesta. Otra, más reciente, por Félix U. Gómez. Me hubiera gustado tomarle una foto. La señalización naranja que indicaba las desviaciones tenía un encabalgamiento muy interesante. Decía:EN LO QUE DI
-Acción Poética
SOLO
RUPERTO MARTÍNEZ
RUPERTO MARTÍNEZ
Obviamente para indicar que si ibas a ese carril, sólo podías ingresar a la calle Ruperto Martínez. Ya ven el desmadre que había mientras construían esos puentes. Pues Alanís quiso hacer algo con ese encabalgamiento, y en una barda justo atrás de ese letrero, escribió:
ESTAR SOLO
NO ES CASUALIDAD
-Acción Poétca
NO ES CASUALIDAD
-Acción Poétca
Debo admitir que esos fueron muy buenos logros. Pero la gran mayoría de las frases de Acción Poética rayan más bien por el lado cursi. Prozac, en cambio, me parecía mucho mejor. Con pintura de spray, en verdadero grafiti, te hablaba directamente, desafiando tus creencias, tus cómodos y burgueses paradigmas. Era subversivo, agresivo, revolucionario. Al menos así me lo parecía hace diez años. Jamás olvidaré este episodio de mi vida:
Voy en el asiento del copiloto. Mi madre va manejando. Vamos a hacer una de esas "vueltas de mujeres" que tanto odiaba y que ahora, conviviendo con las chavas de mi trabajo he aprendido a valorar. Quizá íbamos a comprar telas al Nuevo Mundo o algo así. Vamos por Calzada San Pedro, una calle que siempre me pareció mágica. Voy admirando los árboles del Paseo de los Duendes. Hasta que algo me dio una patada en el estómago y mi corazón sintió estar dentro de un elevador que caía sin control desde el veinteavo piso. Pintado con letras rojas y furiosas, en el virginal puente peatonal que cruza la rotonda, leí:
MORIRÁS DE LA LOCURA DE OTRO
-prozac
-prozac
Todavía no me recuperaba del shock, cuando en el siguiente puente:
NO TE SALVES
-prozac
-prozac
El apañe no duró más de un par de días. Los conservadores sanpetrinos no podían soportar una mancha así en sus puentes. Lo taparon con una pintura blanca un poco desigual. Parche. No puedo explicar, sin embargo, en cuántos niveles me afectó haber visto aquello.
Desde entonces mantuve los ojos muy abiertos (sí, más de lo normal) siempre que iba en coche. Buscando otros mensajes. Atiné a encontrar otro díptico, en unas paredes horribles y polvosas en la horrible y polvosa Av. Colón, esta vez en letras doradas, se leía:
orinarás concreto
-prozac
-prozac
y más adelante, de nuevo utilizando el efecto "todavía no me recupero del shock":
sudarás silencio
-prozac
-prozac
Fue tanta la impresión que este o estos muchachos (no, no considero siquiera la posibilidad de que el autor haya sido mujer) causaron en nosotras, que Natalia y yo concebimos hacer algo parecido, allá por 1997. Nos íbamos a llamar "herpes" por lo contagioso pero a la vez por lo grotesco del término. Estudiamos largo rato las frases posibles, y al fin en el puente peatonal que cruza Gonzalitos para llegar a Galerías Monterrey, escribimos, con pintura magenta:
no podré salir de este rincón
más que a través de la espada
y mirándote a los ojos
-herpes
más que a través de la espada
y mirándote a los ojos
-herpes
Teníamos vista una frase más interesante, y libre de todo plagio, para una barda abandonada en Mitras Sur. El plan era escapar de casa de mis padres a las 4 am, para pintar nuestro "apañe" y regresar a casa sin que nadie sospechara de nuestra inocencia. Las veces que ella se quedó a dormir a mi casa, nunca pudimos quedarnos despiertas o levantarnos tan temprano. Así que nuestro plan no funcionó. Creo que hubiera sido divertido.
Mi novio de aquel entonces, Carlos Ramírez aka "el Fujy", decía ser Prozac. ¿Por qué ya no has rayado?", le pregunté. "Nah, ya nunca voy a volver a rayar paredes", contestó. Y, en efecto, Prozac jamás volvió a invadir el paisaje urbano. De todas maneras, nunca le creí mucho. Hace unos días, Daniel me dijo que una maestra le había hablado "del movimiento". Pero que poco después fueron "desarmados" por las autoridades. Esta versión, sin embargo, tampoco me parece muy creíble, pues creo recordar que la letra era de una misma persona. Nat y yo habíamos analizado las "a" y las "z", tenían todas el mismo estilo. Quedará como un misterio, supongo. A menos que algún commentador lo esclarezca todo.
Mi novio de aquel entonces, Carlos Ramírez aka "el Fujy", decía ser Prozac. ¿Por qué ya no has rayado?", le pregunté. "Nah, ya nunca voy a volver a rayar paredes", contestó. Y, en efecto, Prozac jamás volvió a invadir el paisaje urbano. De todas maneras, nunca le creí mucho. Hace unos días, Daniel me dijo que una maestra le había hablado "del movimiento". Pero que poco después fueron "desarmados" por las autoridades. Esta versión, sin embargo, tampoco me parece muy creíble, pues creo recordar que la letra era de una misma persona. Nat y yo habíamos analizado las "a" y las "z", tenían todas el mismo estilo. Quedará como un misterio, supongo. A menos que algún commentador lo esclarezca todo.
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