Monday, November 28, 2005

Odio la psicología:

me parece excesivamente primigenia y un tanto miope. Pero debo admitir que su explicación de algunas cosas me parece bastante plausible. Una de estas cosas es la depresión como enfermedad.

Aunque yo reconocí en mí misma muchos síntomas de la depresión explicados en libros de psicología de sanbornos, nunca se me diagnosticó formalmente, por lo que probablemente nunca fue/es nada grave. No se sintió así, claro está. El insomnio persistente, el cansancio crónico, la falta de alegría/tristeza, la manía de embrollarse en relaciones amorosas dudosas tratando de rellenar el vació existencial, sentirse muy bien y luego de golpe muy mal, comerse tres kilos de chocolate en dos semanas... todas esas eran cosas que podían soportarse hasta cierto punto. Pero viéndolo en retrospectiva, lo peor, para mí, fue la incapacidad de concentrarse, porque esto equivale a la incapacidad de leer.

Por aproximadamente tres años no pude leer. Leía, sí, muy lentamente y con errores, lo que me encargaban en la escuela, o alguna que otra novela -si es que era de lenguaje sencillo y acciones entretenidas- que aludiera a mi estado de ánimo, pero no podía LEER. Quiero decir: leer, comprender, despertar el razonamiento crítico, reflexionar, compadecerse, enfurecerse, tener en suma, una catarsis con cada renglón. Y es una gran lástima no haber podido leer cuando me sentía tan mal. ¡Cuánto bien me hubiera hecho! ¡Cuántos males hubiera podido desechar de mi cuerpo! Dicen que un libro es la mejor compañía, y creo que tienen razón. Ésto lo sabía ya pero estuve todo ese tiempo sin comprenderlo. Ahora que he retomado la lectura me siento infinitamente feliz. Siento, sobre todo, que he superado una mala racha. No sé si fue el trabajo de traductora, desempeñado ininterrupidamente por un año, el que me restauró mis habilidades de lectura a pesar de la depresión, o si puedo leer porque ya no estoy deprimida. Pero nada de eso importa. Sólo le agradezco a la Gran Literatura Universal por concedernos tanta riqueza. Qué divertidas, ingeniosas aventuras en Manuscrito encontrado en Zaragoza de Potocki, o en novelas de ciberpunk como Vurt o Manual ilustrado para señoritas, qué brutal y deliciosa pornografía en Las once mil vergas de Appollinaire. Qué inspiradora 'literatura fantástica razonada', a pesar del estilo soso, en La invención de Morel de Bioy Casares. Qué conmadre descubrir que autores mexicanos con mucho renombre en realidad no sirven; están inundados de chafez literaria que por mucho alarde que hagan de ser "literatura basura" tienen un'altro chafez que evidentemente no es intencional. Qué delicia de retorcimiento del lenguaje en Pierre or the ambiguities de Herman Melville. Quiero leer todos los libros del mundo, hasta curarme para siempre, hasta librarme de todo mal. I just hope I don't lose it on the way.



**Aprovecho este breve informe para pedirles muy amablemente a quienes he prestado mis libros (YOU KNOW WHO YOU ARE) que me los devuelvan cuanto antes, pueden enviarlos por paquetería poniendo "cobrar al destinatario" o algo así, hay pedacitos de mí repartidos en todos ellos. Podría volver a comprarlos, pero ese no es el punto: lo importante, en un libro ya leído, son los subrayados. Todo el mundo lo sabe.

Recordar: paquetería, yo lo pago.

Ramón Treviño 1908 ote.
Colonia Terminal
64580 Monterrey, N.L.
México

Tuesday, November 08, 2005

La ciudad es un tremendo foco

de infecciones.
Vivir en constante contacto con la gente
es muy insalubre.
El hombre es un animal social
pero también necesita estar solo.

Me gustaba mucho el anime de Heidi, porque vivían en una solos montaña, y sólo cada cuando bajaban al pueblo a vender quesos.

Thursday, November 03, 2005

Years from now, years and years,

i'll be back--me and my nine brazilian brats. they'll be dark like josé, of course, but they'll have bright green, beautiful eyes. i'll bring them back, all right, because they must see this. oh, i love new york.

-then why are you leaving? what's in it for you anyway?

-look, i know what you're thinking, and i don't blame you. i've always thrown out such a jazzy line, but really, except for doc and yourself, josé's my first nonrat romance. not that he's my idea of the absolute finito. he's too prim and cautious to be my absolute ideal. now, if i could choose from anybody alive, i wouldn't pick jose. nero, maybe, or albert schweitzer... or leonard bernstein. but i am mad about josé. i honestly think i'd give up smoking if he asked me.

(De Breakfast at Tiffany's)