-"obtener el derecho de autor de una manera más formal"
-"legitimizar mi trabajo por medio de alguna autoridad editorial"
-y con este "sello de garantía", "atraer la atención de más personas en el medio"
-"legitimizar mi oficio", o bien "convertirme en una escritora de verdad"
-y por consecuencia, al menos en teoría, "poner mi trabajo al alcance de más lectores"
Comenzaré por debatir el último punto. ¿Qué otro medio está más al alcance que un blog gratuito? El internet es pretty much omnipresente en estos tiempos. Y es gratis. Qué maravilla poder leer casi todo lo que queramos gratis en internet desde la comodidad de nuestro hogar. GoogleBooks tiene la capacidad de ir más allá de los más far-fetched dreams, desde la biblioteca de alejandría hasta los ideales del siglo de las luces, en donde todo el mundo, sin importar ingresos, posición social, grado escolar, membresía bibliotecaria, raza, religión o género, puede leer absolutamente todo el conocimiento producido jamás por un ser humano.
Imagínate la fuerza que adquiriríamos como raza humana. Porque sí, la wikipedia y el proyecto Gutenberg... son avances, pero no es suficiente. Es apenas el inicio de algo que si quisiéramos podría ser enorme.
Por desgracia, hace unos meses esa posibilidad dio dos pasos atrás con la resolución de GoogleBooks. Resultó que algunas empresas editoriales y algunos autores consideraban GoogleBooks una violación al Copyright, en una manera que no es violación al Copyright tener un libro disponible para consulta en una biblioteca. ¿Por qué no? Porque Google, muy astutamente, estaba haciendo negocio, con su discreta publicidad en la barra lateral, y no le estaba pasando a los autores y a las editoriales su correspondiente rebanada del pastel.
La ley del Copyright fue modificada en Estados Unidos en 1998 (lo cual nos afecta al resto del mundo, indudablemente) en una enmienda conocida como la "acta de protección a Mickey Mouse", que se dio porque Mickey Mouse estaba a punto de pasar al dominio público, y entonces ¡oh desgracia! ¿qué sería de Disneylandia et al? Antes de la enmienda Mickey Mouse, el Copyright abarcaba la vida del autor + 70 años. Ahora en práctica esto se extenderá a entre 95 y 120 años. Lo cual quiere decir que los trabajos publicados en 1923 tan sólo pasarán a formar parte de nuestro tesoro del saber, nuestra biblioteca en línea, hasta 2019 (a menos que el dueño del copyright (ve tú a saber quién sea, porque el autor estará muerto, opte por lo contrario.)
Quiero hacer algunas preguntas sobre el contexto histórico literario filosófico y científico:
-trabajos producidos poco durante de la segunda guerra mundial no serán parte del dominio público hasta los 2030s?
-a quién le pertenecen en estos momentos los trabajos de Einstein, F. Scott Fitzgerald, e.e.cummings, William Carlos Williams, Robert Frost, Gertrude Stein, John Dos Passos, William Faulkner, Ernest Hemingway?
-no estaría mejor que sus trabajos pertenecieran a la humanidad? qué tanto dinero le pueden seguir exprimiendo sus hijos?
El Copyright surgió originalmente en Inglaterra para proteger a los autores de los monopolios editoriales, y se instauró por 14 años a partir de publicada la obra y se podía renovar sólo una vez. 28 años se consideraba suficiente para que el autor le sacara juguito a su obra y pudiera sobrevivir un poco más, escribir un poquito más, y al final, su obra nos pertenecía los demás. El bien común era más importante que los intereses personales.
Me gusta publicar en mi blog lo que a mí se me dé la gana y en el momento en que lo sienta correcto. Me gusta su carácter efímero, su template noventero, su ausencia de autoridades académicas y su absoluta ausencia de elementos monetarios. Aquí he ido publicando cosas terminadas, medianamente incompletas, embriónicas, incorrectas o de plano (e)jaculatorias. Porque es lo más fácil y porque soy incorregiblemente huevona, pero también por el acceso instantáneo que le da al resto del mundo. Este vértigo me es terriblemente seductor. Me da un impulso tremendo e invaluable para seguir escribiendo. Alguien me puso en un comentario lo siguiente:
Hoy encontré esta página buscando información sobre "ruidos en el techo". Porque el contenido me parece muy personal, y por la falta de comentarios, sospecho que la página es privada, y eso me hace pensar que probablemente no deseas visitas. La posibilidad de lo anterior es el motivo de este comentario, pues quizá no sabías que esta página puede ser encontrada en google por personas extrañas, o conocidas, y no te guste esa idea.
Al contrario, mi buen amigo, esta es precisamente la adicción. Es como un exhibicionismo incurable, pero no creo que sea más o menos exhibicionista que publicar un libro. Sólo está menos filtrado.
En parte no he querido enviar una selección de mis escritos a un editor/autoridad para que los valide y los ponga en papel como Él quiere. Hay algo de anarco-punk en esto. ¿Por qué ha de ser necesaria la autoridad? Si se trata de que alguien me lea, de que estos escritos estén disponibles al mundo, pues ya lo están. El único motivo sería el de legitimización, de inclusión en algún círculo de exitosos dotados del birrete de la autoría. Que alguien me ponga la estrellita: ya es usted una escritora. Guácala, ¿no?
Yo no quiero que a 95 años de aquí algún magnate editorial o mis tatarasobrinos sigan exprimiéndome el dinero de las palabras. I don't want anyone to profit, not even myself, ni ahora ni nunca.
Pero otra parte de mí dice: ya, no seas infantil, ponte a mandar tus escritos a revistas literarias tan siquiera, las publicaciones serán como una tarjeta de membresía y te traerán innumerables ventajas. Serás leída por una élite de escritores selectos, que después pueden ayudarte a trepar la escalerita del éxito. Y me he estado esforzando en esta dirección, quizá porque me siento desamparada y hay demonios dentro de mí que me dicen todos los días: eres una fracasada, eres una perdedora, jamás lograrás nada en la vida, tu tiempo en el mundo ha sido un tremendo desperdicio de energía! Me he estado esforzando, pues, pero siempre resulta que tengo que escribir cosas nuevas, porque las revistas no aceptan cosas que hayan sido publicadas previamente, y lo de las publicaciones previas incluye mi blog. Lástima, porque mi corpus favorito de escritura propia es la que está en este blog. (Dios quiera que los dueños de blogger no me lo borren un día por considerarlo ilegal o algo, qué precariedad esto de la era digital.) En consecuencia, todo lo que escribo y me guste mucho, he de guardármelo en mi computadora, sin enseñárselo a nadie, para un mejor momento. Lo cual me paraliza y me entorpece.
Y lo cual se parece mucho al asunto de la virginidad. Don't sleep around. Don't publish around. No le andes dando tu virgindad a quien sea, porque luego no vas a encontrar buen marido. Los hombres decentes quieren mujeres vírgenes. Las revistas decentes quieren poemas vírgenes. Y esto es una cosa que me paraliza de veras. Vivo por compartir, de manera instantánea e inmediata, lo que siento, pienso, imagino, sueño. Vivo por comunicar, a dos vías. Por eso me gusta tocar en vivo. La música está viva, se comparte, no hay línea entre espectador y performador, es una experiencia común. No entiendo, de verdad no entiendo esta política editorial. Quizá es sólo las revistas de aquí, país de casposos cerdos capitalistas. Pero también opera por ejemplo en los concursos de poesía en México. Es como si una disquera no aceptara nunca canciones que hayan sido tocadas en vivo. ¿No sería eso inconcebible? De alguna manera, el músico tiene que tocar su canción muchas veces, lograrse un público y una fama, antes de que una disquera lo acepte. Está claro que la música y la escritura son muy diferentes, pero en parte no lo son tanto. Las dos requieren, dependen del espectador para existir. Si no, sólo son palabras en un papel en el relleno sanitario, frecuencias en un disco compacto roto, en el relleno sanitario.
Una salida sería sustituir este blog por los open mics. Ir a los estúpidos "micrófonos abiertos" literarios, y leer mis trabajos del día de hoy, y escuchar los trabajos diarios de otros poetas, en un ambiente esencialmente efímero y deprimentemente democrático, entre cervezas, llovizna y aplausos obligados. Quién sabe, tal vez hasta haga amigos.
Por lo pronto este blog es afortunado: aquí no pongo los desperdicios de mi escritura, lo que me sobró y no pude publicar en una revista o libro de verdad, the refuse, las migajas de mi hamster intelectual. No: lo que posteo aquí lo escribo para mi blog, y lo hago únicamente por amor al blog, sin intereses que vayan más allá de simplemente compartir algo. Nadie me paga, no le pago a nadie; si algún día publico algo en papel será una de dos: el editor habrá aceptado abandonar su ridícula política de virginidad o bien, habré producido el texto específicamente para ese medio. En esto no llego ni siquiera a testaruda idealista; es que no soy capaz de hacer otra cosa.
Yo no se mucho de estas cosas, solo se que tienes talento, te sigo desde hace tiempo... espero que te pasen pronto esas etapas y escribas por el gusto de hacerlo, ya sea aqui, o en cualquier otra parte... nada mas me avisas porfas...
ReplyDeleteMuy de acuerdo con lo que dices, justo ayer estaba pensando algo relacionado con eso, lo de la licencia no sé qué diablos, que permite poner lo que escribas en otros lugares siempre y cuando le rindas tributo al autor original. ¡Boh! En mi caso no creo que a nadie le interese piratearse mis catársis (en el sentido más literal de sacar algo del cuerpo, es-ca-to-ló-gi-co) y sacar provecho.
ReplyDeleteAlgo en lo que sí creo ayuda publicar "formalmente" es que a la vez que el blog da libertad de poner lo que sea, esa misma preocupación por si perdura o no un trabajo es nula, debido a esto tan efímero (¿cuántos enfermos como yo, ja, hay que vuelven a leer posts de antaño?) no hay tanta disposición, creo, a "trabajar" un escrito. Se torna por momentos un vómito sin control... dicen por ahí, piensa antes de hablar, quizás, quizás, quizás. Al menos eso es lo que a mí me sucede.
Últimamente he estado teniendo un asco horrible a toda la industria, ¡de todo hay! de libros, de música, de política. Todo se ha vuelto un producto industrializado para el apto consumidor (ah! consumir, extinguir, desvanecer... todo por el poder propio que dan el ego y el dinero).
Recuerdo que en la escuela mencionaron algo de la era industrial, siempre he estado esperando a que se vuelva una era más (de las que fueron), algo así como la edad de piedra, de bronce, de de de. Seh, de esas que terminan por acabar debido a un cataclismo o una toma de conciencia en que se ve que algo no nos está llevando a ningún lado.
ehem, después del debralle matutino y volviendo tantito, poquito nomás, al tema; los google books y gutenberg proyect no me funcionan a mi, ¿por qué? porque un libro es un libro y nada más, lo tomas, lo dejas, sigues caminando, volteas a ver a una chica o chico cruzando por ahí y vuelves, da momentos para reflexionar lo que lees junto con lo que convives... en cambio en la computadora están los jueguitos, el mail, el chat, el porno, tu tubo, caralibro... en fin, mil y un cosas que te (¿me?) alejan de lo que tenía propuesto hacer... leer. A veces uno no quiere poder hacer mil cosas, sino hacer (sin aquello del "poder hacer") una sola y sin tanto desvío.
¡sopas!
stay in school. stay in blogger.
ReplyDeletesiento que que fue una conversacionsota. saludos
"I don't want anyone to profit, not even myself, ni ahora ni nunca."
ReplyDeleteTe piratiaste mi disclaimer :P
O es sarcasmo? hh.. jaja
Estoy un poco confundido, porque la conclusión que yo obtuve de aquella charla navidenha fue otra.. vaya, era el mismo tema, diferentes resultados?
Para mí es cuestión de método (sí, sí).. Habemos quienes escribimos por principio (es decir, no porque lo decidamos, sino porque no podemos dejar de hacerlo) y publicar o no publicar es, para el caso, intrascendente; por lo tanto, llamarse, decirse o creérse un escritor y exigir algo por ello vendría a ser lo mismo que si un parapléjico dijera que ha perfeccionado el arte de la inmovilidad y exigiera a todos a quienes meditan inmóviles que le paguen regalías.. o no? pero frrruta madre, mis analogías son un asco, ahora sí que ni yo entendí, ja..
El asunto es que necesitamos (por desgracia) dinero, y si nos pagaran por hacer lo que mejor hacemos (o en mi caso, lo que no podemos dejar de hacer), pues, sería perfecto, no? Pero eso fue lo que tú dijiste en diciembre!
Entonces, citando a Paul Thek:
"If you are philosophically incapable of ACTION,
drop your pants for JESUS"
Beso.
No creo haber dicho eso en diciembre (hace tres meses); me suena a lo que solía decir cuando estaba en Ruidos en el Techo (hace casi tres años), como una justificación y un enfoque para todo el trabajo duro: al menos no tener que meterle dinero, sino que camine solo... ese era mi lema, creo. Y bueno, eso de buscar dinero a cambio de mis escritos, pues sí, creo que fue uno de los motivos principales por los que quise venir aquí, que aquí sí hay una industria de la literatura lo que significa que hay muchos escritores viviendo nomás de escribir, lo que significa que tal vez yo tenga oportunidad de hacer lo mismo. Sonaba muy bien en teoría, pero ya estando aquí resultó más complejo (obviamente). Para empezar, no aceptan que "ensaye" o "performee' mis escritos previamente en blogger, un recurso para mí invaluable. Para secundar, la comercialización mete todo otro montón de dilemas que antes no tenía, del copyright, de la suciedad del dinero, de la prostitución de las ideas... A esto hay que agregar que el Imperio Británico va en rápido declive. Seguro hay una forma de encontrar el balance entre ser independiente y recibir una cantidad modesta de dinero por tu arte. Pero no creo que pueda dejar de escribir en el blog, ni dejarle al blog sólo las migajas de mi obra "seria". Esto de guardarme los escritos para un mejor momento (es decir, para poder publicarlos en un libro o mandarlos a concurso) me parece muy difícil.
ReplyDeleteNo estoy tan segura de que la naturaleza vomitiva o escatológica de mis escritos sea negativa. Muchas veces me gusta más lo que escribí aquí en media hora en el cibercafé en mi break de la caminata en una sierra remota que lo que llevo AÑOS trabajando en los archivos secretos de mi computadora. Por su intensidad y su voluntad honesta. Está por ejemplo lo de New Sentence, una novela que escribí en este mismo blog, antes de que se convirtiera en lo que Jennívora es ahora. Llevo desde que la bajé de la red en el 2003 tratando de convertirla en una obra literaria digna de publicación en papel. Cuántas horas habré gastado poniendo y quitando comas, mejorando el estilo, diferenciando las voces? Y sin embargo cuando vuelvo al primer draft, es decir, lo que publiqué en blogger sin pensármelo demasiado, tiene una cualidad que ninguna de mis capacidades analíticas y editoriales puede superar. No digo que sea una gran obra literaria, pero sí dudo bastante de esa idea de que trabajando mucho un escrito puedes llevarlo a una perfección y una seriedad que no tenía en su estado bloggero primigenio.
"Last October, Google reached a $125 million settlement with book publishers and authors concerning its massive book-scanning project. The deal awaits final court approval, and one party nudging itself into the arena is an internet-issues oriented group from New York Law School. Fair enough. But what does raise an eyebrow is their sole source of funding in this matter: Microsoft."
ReplyDeletedaños: "lo de la licencia no sé qué diablos, que permite poner lo que escribas en otros lugares siempre y cuando le rindas tributo al autor original.", te refieres a "Creative Commons License" verdad? (http://www.creativecommons.org)
ReplyDeleteOk, igual yo capté mal la idea aquella vez. Sorry. Curioso, justo hace un rato leí unos textos muy raros de Pessoa sobre el genio y la locura. Dice que todos los genios padecen de amnesia.. ahí cada quien.
ReplyDeleteEstoy de acuerdo en que el impulso (léase, el ritmo, la entonación, el flujo.. el estilo, a final de cuentas) original de un texto es inigualable (y no por ello valioso o de calidad). Creo, además, que la edición no sirve para "mejorar" el texto, sino para hacerlo más artificial (comercial? digerible? dígale usted como quiera). N.d.E. Opinión altamente refutable. I know.
No se trata, para mí, de cuánto tiempo le dediques o con cuánta minuciosidad lo revises; sino de que lo escrito contenga una "voluntad comunicativa" que de hecho trascienda cualquier revisión y sobreviva a cualquier cantidad de alteraciones causadas por las horas y horas de poner y quitar comas.. (pero bueno, después explico esto; son recovecos semánticos).
A veces, me parece, hay escritos que están sostenidos de un andamio de peripecias linguísticas muy precario porque no contienen un sentido/sustancia? "prósperos" (es autocrítica), y uno, asumiendo por un instante el "oficio", se encierra en el taller a "reparar" los errores sin darse cuenta de que la esencia del texto es hueca, y como un árbol, ese texto está condenado a secarse, estéril y retorcido como sea, sin florecer o echar raíces, menos se diga dar frutos. En otra analogía, sería como refinar hasta el extremo de lo sublime el mecanismo de un reloj que nunca va a dar la hora correcta en ningún punto del espacio imaginable.
Por otra parte, habrá textos cuya esencia es tan jugosa que se sostienen con cualquier clase de estructura. La intriga policiaca, la novela rosa, todos los arquetipos de los best-sellers están al alcance de cualquier escritor. Son como el kit Mi Alegría de la novela. Regionalízalo, cambia el vestuario, el contexto, la época, el planeta, la galaxia, etc, y listo.
Obvio, una buena combinación de ambos aspectos (estructura y esencia) crean las obras maestras.
Ja, me pierdo en el rollo..
La verdad, y a lo que iba, es que no te entiendo. Publica y ya no le des vueltas poniendo escusas de por qué no es bueno y porque sí. Si el problema es que te exigen que sea virgen, pues borra el pinche blog y publícalo en papel. Si el problema es que no quieres someterte a una autoridad editorial, entonces no publiques y punto. Si lo que quieres es el respeto de que los demás sepan que eres una "escritora" (valga lo snob del término), entonces debes legitimizar tu trabajo públicamente (no hay más toda vez que publicar en papel sigue siendo el ritual de iniciación de la "elite" de los "hombres de letras", y eso tú lo has dicho, a diferencia del internet en el cual cualquier hijo de vecino con una cuenta puede escribir sus pendejadas y ser leído); pero si lo que quieres es el dinero, pues escribe un best-seller y quítate de broncas.
Ahora que si quieres la trascendencia y codearte con los grandes genios de la literatura universal y aparecer en toda clase de antologías y ser material de lectura de las sucesivas generaciones de estudiantes de letras y que se publiquen inmensos volúmenes conteniendo toda la crítica y exégesis de tu obra y que te pongan una estatua justo en la plaza a donde ibas a tomarte un café y a platicar con las palomas por las tardes, pues escribe, escribe, escribe, escribe y escribe hasta que te valga una reverenda madre si a alguien le importa o no, porque en definitiva, cuando todo esto ocurra, a ti será a quien menos le importe lo que pase: habrás muerto pobre y miserable, incomprendida y loca, como todos los grandes genios de la literatura universal.
Pero ya en serio, fuera del asunto de que te paguen para que sigas escribiendo, todo eso que pones sobre los dilemas de publicar y no publicar, a mi entender, son puras chaqueteadas. Ahí disculpa.
Si te pagan por escribir, es un trabajo, y como cualquier trabajo, te exigirán resultados. No veo por dónde eso se pueda complicar o retorcer.
Mi consejo es: Ya no seas coyona. Si tienes algo que decir, impreso en un libro y a la venta en una librería, entonces dilo, publícalo y véndelo. Mira que hay pendejos que escriben puras mamadas y ahí están, oliendo a papel nuevo.
Si no quieres eso, pues nadie te va a quitar tu blog. Y habrá quienes sigamos leyéndolo porque nos gusta leer lo que escribes, y habrá quienes te llamen "escritora", "poeta" o "Talentosa creadora, astuta y brillante malabarista de la esencia misma de la poesía del ser y los sentimientos que de éste emanan, Jennívora nos regala una colección cristalina y luminosa de sus versos más refinados en la nueva antología titulada..", nomás porque les gusta cómo se oye..
Ya como corolario: eso que dices de ser un fracaso.. en relación a qué? o en comparación con quién?
Bah, hasta yo me harto de mis sermones..
Ya, un abrazo, suerte, suerte..
:)
Oh, me encanta hacer barullo!
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ReplyDeleteYo te leía desde De noche soy tu caballo y la verdad es que muchos de tus escritos me los leo de corrido. Tienen una fluidez tal que enganchan y de una forma u otra, al menos en mi caso, no me dejan igual que cuando los empecé a leer.
ReplyDeleteNo sé si moverles el tapete, arrancarles una sonrisa o dejar pensativos a tus lectores sea lo que deseas hacer con tus escritos pero yo doy gracias cada vez que el Google Reader me avisa que hay un nuevo post tuyo.
I share the thoughts of the last commenter, thanks to G reader.
ReplyDelete- 4n0n.
Muy bien Jennifer.
ReplyDeleteMuy bien.
Jorge González
*Le puse anónimo porque al parecer no encuentro mi usuario de blogger con mi nombre (sin contar los pseudónimos de antaño).
i`m your permanent reader now
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