y el aroma suave de su escote, y la manera en que sus piernas -bonitas, según comentó imaginariamente el médico- asoman desde abajo de la falda, para rematar en unos zapatos de tacones incaminablemente altos (pero no muy elegantes, pues no debieron tener mucho dinero en 1927).
Mientras, te busco en el Dock, en la parte inferior de la pantalla, pero no. No eres ninguno de los íconos que aparecen ahí.
Ese acto para mí tan cotidiano. Pararme con el mouse en el Dock, con los pies en el muelle, como una Penélope esperando que vuelvas.
por lo visto tienes una imac o ibook por el dock, cualquier persona que solo ha usado windows
ReplyDeleteno tendra ni la minima idea
saludos
La barra de inicio rápido es también un lindo lugar para mirar el oceano.
ReplyDeleteA Penélope la golpea la brisa desde cualquier servidor, porque la web no tiene plataforma.