Wednesday, November 08, 2006

A propósito de las semejanzas y diferencias entre escribir y hacer música de rock

Nunca abro la boca cuando mis colegas escritores se quejan de que no hay oportunidades para un escritor batallando (struggling writer). Pero, ¡joder!, sí que las hay, hay un mundo de oportunidades (albeit by contrast).
Ejemplos:
  • Becas del centro de escritores. ¿Cuándo en la vida se le da una beca a un batillo que tiene una guitarra y gusta de hacer canciones pop? Sí existen becas para músicos, pero tienen que ser compositores de vanguardia, no alguien que haga mucho ruido. (jajaja.) Es más, ¿en qué otro país aparte de México el gobierno apoya a los escritores? Más bien, en un país civilizado, hay escritores en cada esquina, es decir que no tiene que haber una mano protectora que siembre y coseche escritores para ir formando un patrimonio cultural y de identidad nacional. Ley de oferta y demanda. Supongo, entonces, que en México hay más batillos con guitarras que batillos con libreta y lápiz. ¿O cómo funciona esto?
  • Qué hueva organizar un festival de muchas bandas. Hay que andar cargando amplis, persiguiendo grupos, consiguiendo patrocinadores, invirtiendo lana, haciendo y repartiendo flyers, todo en un plan "do it yourself", y todo para que vayan a lo mucho 100 personas a tu evento. En cambio, aquí, el estado organiza encuentros de escritores, por lo menos dos al año, y estoy segura de que muchos más eventos de los que no me entero porque a mí siempre me dan hueva esas cosas.
  • Qué hueva organizar una tocada. Jo!, un escritor más bien acepta invitaciones para presentar libros. No tiene que mover un dedo. Sólo preparar su ponencia.
  • Qué hueva organizar una gira. Sí, ya sé que existen managers, y bookers y cosas así, pero cuando no tienes lana para pagarles para que hagan ese trabajo, tú tienes que, en persona, ocuparte de toda la logística. Micrófonos, sonido, amplis, el trato con el dueño del bar, el transporte entre las ciudades y dentro de las ciudades, bla, bla, bla. Ah, y eso sin contar lo más importante: ¡la promoción! ¡las incontables horas en myspace tratando de convencer a la gente de ir a escucharte! En cambio, un escritor sólo necesita una mesa, unos papeles, y un micrófono, no hay que acarrear objetos pesados, y un estado benefactor de la cultura o una editorial (o best of both!! la editorial del estado benefactor de la cultura!) se ocupará de enviar las invitaciones y convocar a un público ya de por sí bien convencido de que el producto en cuestión es bueno y vale la pena pagar por él.
  • El rock es del diablo. Afrontémoslo: el público de un escritor pertenece a una élite si no adinerada sí bastante instruida y convencida de que leer es bueno y comprar libros es necesario. Por lo general se trata de gente madura, pudiente económicamente, etc. En cambio, el público del rock son morrillos adolescentes que aunque quisieran no podrían darte su dinero porque no es suyo sino de sus padres, quienes por lo general están convencidos de que leer es una actividad mejor que escuchar rock.
  • ¿Quién me paga la grabación y maquila de mi disco? ¡Nadie! ¿Quién me paga la edición de mi libro? Nadie tampoco, pero a menos que estés haciendo una onda DIY tipo Harakiri Plaquettes, o te suscribas a uno de esos esquemas donde te cobran por publicar, uno no tiene que absorber los costos de producción.
  • ¿Quién distribuye mi disco? Supongo (estoy haciendo muchas suposiciones ya que no he publicado ningún libro mientras que sí he sacado 2 EPs con mi banda) que al publicar tu libro en una editorial establecida, no tienes que andar contactando a las librerías en todo el país, ni andar pagando el envío de tus libros a las librerías, ni tener a la mano millones de contactos que puedan hacerte el favor de vender tu libro a consigna, ni tampoco conseguir algún contrato de distribución con alguna empresa multinacional para que ellos se ocupen de todo. No, publicar un libro es más como ir al supermercado: una sola parada, y ellos se ocupan de los demás. Ya sé que existen editoriales mierda que no hacen nada por promocionar tu libro, y te negrean con las presentaciones, y no sé qué otras cosas te hagan, ¡pero al menos no lo tienes que hacer tú mismo!

    Bueno, creo que mi punto era que me las he visto menos negras escribiendo que haciendo música, y no me quejo de la falta de oportunidades para escribir, para nada.
  • 1 comment:

    1. Yo soy la excepción, Jen. Escribe sobre mí. Besos.

      Òudi-Ló

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