2. Mete la bola negra en el hoyo cuando sólo te quedaba la bola cuatro, morada, chicas. Con esto conseguirás el toque trágico que estabas buscando.
3. No utilices películas para llorar; en vez de eso, come hongos alucinógenos de Lituania. Se diferencían de los de México porque estos últimos conceden un estado de ánimo, digamos, gruvi, feliz, enamoradizo (aunque independiente de un objeto del afecto), mientras que los de Lituania sirven para el duelo. Mucha gente los come para llorar todas las lágrimas de una sola vez. Purgar la tristeza, y poder estar tranquilos cuando termine el viaje. Eso dicen.
4. Si no usas drogas, puede servir comer una sopa con demasiada pimienta.
5. Ten mucho cuidado de ir olvidando una cosa en cada lugar al que vas: el libro que traías para leer, el cargador de la laptop, uno que otro zapato, un santito que te trajiste de recuerdo desde Espinazo, una tarjeta de crédito.
6. Deja de contestar correos y escribir en tu blog.
7. Remójate como una esponja en varios idiomas desconocidos y luego exprímete hasta que te queden sólo las palabras indispensables para sobrevivir en cada país: cómo pedir un aventón al siguiente pueblo, cómo pedir té con leche, cómo pedir perdón, y cómo preguntar dónde está el internet.
8. Es necesario caminar hasta que las rodillas rechinen y los callos sean indistinguibles del pie. Además, hay que hacerlo cargando tu casa de campaña y la totalidad de tus pertenencias. (No debes cargar libros. Los nómadas no pueden hacerse de una biblioteca. Debes tirar tus libros a la basura cuando hayas terminado de leerlos.)
9. Cuando el sol haya pasado por encima de tu cabeza cincuenta y cinco veces, toma el sendero que se sale de la carretera, a tu izquierda. Aunque hay muchos senderos iguales, no será difícil reconocer el que buscas porque está claramente marcado en un letrero de madera estilo cuento de hadas. Dice:
El pozo del olvido
800 m.
10. Aquí viene la parte difícil: caer y no aventarse. Porque sabes que has llegado hasta ahí para caer en ese pozo del olvido, si lo haces a propósito, estarás aventándote y no cayéndote. Por eso es necesario olvidar el largo viaje que has hecho para llegar hasta ahí, y todos tus motivos. Practicar el budismo zen puede ayudar.800 m.
12. Luego de haberlo logrado, sólo camina distraídamente, admirando los árboles, el estanque, los nenúfares (no te sabrás la palabra, porque donde vives no existen, y habrás tenido que caminar muchísimo para verlos). Escucha el sonido de la carretera, del que no te has alejado mucho en realidad. Camina con tal éxtasis que ni siquiera te fijas por dónde vas. Tarde o temprano caerás en el olvido.
Jennifer:
ReplyDeleteWOW.
LSM
Decidí seguirte después de la caza de letras
ReplyDeleteNo me arrepiento
@lorena
ReplyDelete:)
@ashtray
esta noticia me alegra enormemente.
saludos!