me dijo José. Colocábamos el bote de Gerber sobre la cornisa, donde daba el sol por las mañanas. Mi pequeño dormía plácidamente sobre un algodón mojado que lo arropaba adentro de aquella incubadora improvisada.
–¿Por qué “Gargantúa”?
–Gargantúa es un célebre personaje de Rabelais. También fue parido por la oreja de su madre.
–Me parece un poco raro. ¿No se habrá equivocado el señor Rabelais? Más bien debería haber sido “Orejúa”, me parece a mí.
No me acordaba que Gargantúa hubiera salido de la oreja de su madre. De hecho, me acuerdo de muy poco: del experimento para averiguar cuál era la mejor manera de limpiarse el culo y del monje empalador.
ReplyDelete¿Cómo se llamaba?
Me pregunto si, al crecer, aquella planta producirá fetos... En mera retribución por la cortesía, digo.
ReplyDelete-JP (amigo del suprascripto Paco)