Sunday, July 24, 2011

Barquito de transporte público

Llevo tres meses deseando todos los días con mucha vehemencia que hubiera un barquito de transporte público urbano como tantos los hay en Tailandia, para que me llevara de mi casa en Partick a mi estudio en Govan que está nomás cruzando el río pero que tengo que caminar más de una hora para llegar, porque no hay un puente directo y hay que rodear mucho mucho. Govan es una zona empobrecida y aislada dentro de Glasgow; además, el transporte público en barquitos se acabó desde la posguerra, creo. Pero acabo de descubrir que hace un par de semanas inauguraron, así nada más y sin explicación (y por lo demás sin mucha publicidad), un servicio de ferry que cada media hora cruza gente de Partick a Govan! Mi siguiente deseo: terminar un libro.

Friday, July 22, 2011

Hábitos reproductivos de la clase media actual (representados gráficamente)



Creo que escribí el post anterior de manera un poco confusa. Esta es mi lógica (lo cual es obviamente una caricatura de la realidad, pero podría ayudar a generar ideas y conceptos)

Lo de menos hombres que mujeres es independiente de lo anterior; o sea que si de la totalidad de los niños nacidos en occidente, sólo una mínima parte será criada personalmente por mujeres informadas, y si la mayoría de esos bebés serán mujeres... ¿hacia dónde iremos?

Abajo, el human sex ratio según la CIA. El rosa representa obviamente a los países con más mujeres que hombres. Curiosamente, parece coincidir con Occidente y con los países industrializados desde principios del siglo XIX y no sólo recientemente.

Hábitos reproductivos de la clase media actual

A las mujeres de nuestra generación nos educaron de una manera muy peculiar: no cesaron de reiterarnos que "quedar embarazadas" sería lo peor que nos podría pasarnos. Se referían a embarazos a los 14 o 15 o 16, pero a los 29 o 30 o 31, les seguimos creyendo. Todas esas personas que nos dijeron "acaba la carrera primero" se referían a que termináramos nuestros estudios en el Tec o la UdeM o la Uni, pero el mensaje que se nos quedó fue que acabáramos primero nuestra carrera como arquitecta, casabolsera, escritora, académica, activista. Claro que para entonces, la oportunidad se habrá terminado para tener hijos y nuestras energías para criarlos, también.

A las que no lograron dañarnos la idea de que ser madres es uno de los pasos esenciales en nuestro desarrollo físico/neurológico/emocional/espiritual como mujer, de que tener hijos trae una gran alegría y satisfacción por encima de cualquier éxito material, se nos olvidó que dejar a los hijos en la guardería o con la muchacha no era la mejor manera de desarrollar una nueva generación. De criar una generación que no estuviera tan neuróticamente atrapada en su etapa oral/consumista, que se guiara un poco más por la intuición y menos por la ciencia, que fuera inteligente, compasiva, respetuosa de los demás y de su entorno.

A las que no se nos olvidó esto, o a las que gracias al cuestionamiento, la lectura, la meditación y por qué no, al internet, nos dimos cuenta de esto, nos pasó algo más. Empezamos a tener más hijas que hijos, y los hijos que teníamos nacían con más y más anormalidades sexuales. Esto gracias a todos los químicos derivados del petróleo, que a lo largo de los últimos 70 años han estado interfiriendo drásticamente con nuestros sistemas hormonales, al entrar a nuestros cuerpos acuando como estrógeno y ser transmitidos al bebé en la placenta y después de nacer mediante la leche materna, además del entorno en que viven, claro está. Muchas mujeres nos hemos hecho hiperfemeninas, y muchos hombres se han hecho afeminados.

Estará interesante ver qué sigue, cómo sigue evolucionando la sociedad, con menos hijos, menos hombres, y menos hombres heterosexuales que no sean impotentes. Volverán las sociedades poligámicas, o por el contrario, nos inclinaremos a los matriarcados? Volveremos a adorar a la Diosa Madre en lugar de al Dios Padre? Empezaremos a reverenciar y a darle su verdadero lugar a cada hijo nuevo que podamos tener, por ser tan raro poder tenerlo? Si tratáramos a cada nuevo bebé como el rey del mundo, si lo apoyáramos en todas sus inquietudes, le brindáramos la mejor educación, cuidados, amor, respeto, en lugar de tratarlo como un engorroso problema con el cual hay que lidiar, hasta dónde llegaríamos? Yo me pregunto.

Monday, July 11, 2011

Despertarme con las noticias

leerlas hasta que se me desmedre el estómago, hasta que se me ictericie de huertos, de heridas entreabiertas, de carne talada, de sangre que llueve hacia arriba. Tomar esa gotera, ese malestar como arrancarme una gallina del plano transpilórico, ensangrentada, y a arañazos y picotazos convertirlo en poema