Tuesday, April 12, 2011

Manca

Un día me levanté y decidí cortarme la mano. Lo había visto todo muy claro y siempre que hago eso no titubeo ni un segundo. The ultimate work of art, o algo así, aunque creo que pensé que me volvían a crecer, como el pelo. Empecé por el dedo anular izquierdo. Corté justo debajo del nudillo. Flexionaba el dedo para hacer el lugar del corte más visibe. No era tan diferente de cortar un pollo. La sangre no saltaba. El cuchillo era el serrated bread knife que tengo, no tenía tanto filo, pero tampoco hacía falta. Luego el dedo medio. Luego el dedo chiquito. Me quedó parte del hueso sin carne. Me dejé el pulgar y también el índice, para guardar parte de la funcionalidad de la mano, especialmente cuando me di cuenta de que no me volvían a salir. Una benda tal vez para disfrazar? Cuánto se tardaría en cicatrizar? Entrevista con mi padre: ¿y ahora cómo vas a trabajar, cómo vas a escribir? Casi siempre escribo en la libreta, o puedo usar voice recognition software. Se me ocurre que si aprendo a tocar el piano, seré mucho mejor. Con los pies, puedo diseñar unos pedales....
Todos los días los nudillos restantes me han sacado de quicio. Mis manos huesudas.
Mientras tanto me dedico a servir café en una cafetería de varios pisos. Tengo que aprender a organizarme bien y recordar las cosas, llevar las cosas en orden para no dar tantas vueltas.

Wednesday, March 23, 2011

En respuesta a ш. El debate se acalora.

ш comenta:
Qué bueno que al menos consideras la posibilidad de que ustedes también sean "samputrinos".. Casi me evitas la necesidad de este comentario, digo casi.

El asunto es que es bien fácil andar quejándose desde esa postura intelectualoide que puede ver con claridad al bicho y hacer juicios 'ingeniosos' como: "Ah, claro, debe ser por la postburguesía neohippie de cloaca que el México prehispánico está en bancarrota. Lo que el mundo necesita es gente con iniciativas afterpunk 2.0" ¿Por qué no se regresan a México y comienzan a hacer algo de verdad?

Hablas de campesinos porque viste una nota en el periódico; pero cuando te involucras -como yo lo he estado haciendo desde hace casi dos años- y hablas con ellos, te das cuenta de que el problema es mucho, pero mucho más profundo de lo que te puedes imaginar, Jén.

En fin, no lo voy a hacer más largo. Me meto aquí porque es un tema que me importa, y porque se me hace bien pinche cobarde e hipócrita criticar lo que los demás no hacen desde sus refugios extranjeros. Nada malo con los refugios, es sólo que no combina el "compromiso social desgarrado y la denuncia visionaria" con el hábitat en donde, a diferencia de aquí, puedes relajarte a pensar en estas cosas sin preocuparte por otras tan básicas que ya se te olvidó lo importante que son: como poder cruzar la calle sin temor a ser atropellado, o caminar y dejar caminar por la noche sin miedo a que un pinche enfermo rapte, viole, o ambas, a tu chica.


Qué bueno que me saques las verdades, que no les tengo miedo. Lo he dicho en numerosas ocasiones: sí soy una cobarde y una hipócrita, mi vida sí está llena de contradicciones, sí me he aprovechado de mis privilegios para refugiarme, sí me ha faltado compromiso. Pero por eso puse hasta donde pude las cosas en TERCERA PERSONA DEL PLURAL. Yo sé que no hago nada cuando podría hacerlo. Yo sé que me falta compromiso. Eso es lo que estoy diciendo. Pero es un problema que nos afecta a muchos de nuestra generación, no nada más a mí, y tiene que ver con situaciones políticas y culturales en las que no voy a ahondar en este post.

Lo único que quería ser acusatorio en esos dos posts, lo que sí critico de otras personas y que yo nunca he hecho, es trabajar en corporativos cuyos objetivos no entiendo, y pasarme la vida tratando de hacer mucha lana para poder comprar un chingo de pendejadas. A veces sí me he pasado de workaholic, pero siempre he dado un espacio para tratar de hacer lo que en verdad quiero hacer, que es escribir. Creo que es la única responsabilidad que tiene la gente es hacer lo que en verdad quiere hacer. A eso me refiero. Critico a la gente que no hace lo que en verdad quiere por pavor a la pobreza. Gente que se pasa la VIDA ENTERA en trabajos que ODIA. Esos trabajos odiados son los que mantienen un sistema asesino, devorador, maligno. Ese horripilante sistema que ha dado lugar a lo que es México hoy. Si todo el mundo que lo desea decidiera renunciar a esos trabajos, ¿qué pasaría?


Lo personal es lo político.
Violeta Parra nunca militó políticamente, pero eso es una mentira. Su vida entera fue una militancia.

"Lo más comprometido que alguien puede hacer es lo que hace con su vida personal, en su vida diaria, lo que muestra de sí mismo a los demás, todos los días." -Desconocido.


Te admiro y felicito por lo que estás haciendo y me alegra poder contarte entre mis amistades (aunque probablemente tú no me cuentes a mí, ja). He tenido algo muy bueno toda mi vida, y es gente que me rodea, que deslumbra, que me enseña mucho, que me pone mucho a qué aspirar.

Yo me fui de México porque había ramas que me impedían crecer. Una madre dominante que me prohibía decir la verdad, un padre dominante que me prohibía ser optimista, los dos en conjunto migrantes, cuyo mensaje para mí fue sistemática y terminantemente: "NO PERTENEZCAS", "NO TE INVOLUCRES", "NO ECHES RAÍCES". Así he deambulado toda mi vida, sin involucrarme en ningúna actividad escolar, ni social, ni religiosa, ni política, sin trabar siquiera amistades demasiado profundas, siempre tomando distancia. Luego varias relaciones amorosas trágicas y victimizadoras con hombres machistas, inquebrantables, infranqueables: heridas que años después todavía me pesan. Estuve 7 años de mi vida estudiando en el Tec, bombardeada por todos los días con esos ideales del neoliberalismo que aunque tapié y tapié todavía lograron algunos infiltrarse en mis creencias más básicas. Sentía que en Monterrey no podía vivir una vida tranquila. Nunca fui lo suficientemente inteligente, ni lo suficientemente fuerte, como para salirme del rol de víctima, madurar, convertirme en adulta. Otro rollo hubiera sido si yo hubiera nacido hombre y ese ha sido siempre uno de los grandes penares de mi existencia. Si hubiera sido hombre no me hubieran prohibido terminantemente cuando tenía 20 años hacer mi research para una novela que quería escribir: quería irme a la sierra de Durango a pasar una temporada con una comunidad remota que estaba desforestando su propia tierra para vender la madera sin darse cuenta que destruían sus propios medios de subsistencia.

Tenía que irme no sólo para alejarme del bicho de méxico y analizarlo a distancia, sino para alejarme del bicho de mis enfermas relaciones sociales para sanarme a mí misma. Es una verdad bien sabida que alguien bien jodido emocionalmente no puede ayudar a nadie hasta que no se ayude a sí mismo.

Y conozco mucha gente que se ha ido de México y en el proceso se han encontrado con sí mismos. Por qué? Porque en México vivimos la mentira como institución; la violencia psicológica, emocional, espiritual y física contra la mujer; la intolerancia a la homosexualidad; la tiranía de la iglesia; mares de prejuicios. Vivimos obedeciendo a padres y madres castrantes, a familias chismosas; estamos muertos de miedo de ser pobres, nos han tratado de enseñar que es "muy normal" seguir viviendo en un sistema de castas, que sea normal ver al "mozo" o a "la muchacha" como inferiores... Éstas son las violencias que están en el fondo de muchos de nuestros problemas.

Voy a regresar. No sé cuándo, pero sí veo cómo este ciclo que estoy viviendo comienza a cerrarse. No sé qué voy a hacer, puede que no me salga de seguir escribiendo. Pero no me quites el derecho de hablar de los temas que a mí también me interesan.

En respuesta a Boigen

Boigen comenta:
...mucho de lo que aquí pones también lo he estado pensando yo, sobre todo desde que vivo en este país, tan lleno de esos neohippies -llamados también hipsters- de tienda bio que se quejan del sistema, pero que bien saben que sin el "sistema" Alemania--que no tiene absolutamente nada más que fábricas-- no sería el pinche país rico que es. Y todavía tienen el cinismo de ponerse en plan anti-migrante, y a juzgarnos a los latinoamericanos como "atrasados". Por otra parte, me da coraje esa sociedad samputrina muy cómoda exilida en McAllen porque Monterrey ya se les puso "muy feíto", pero que muchos de ellos con su riqueza malhecha y su clasismo bien han contribuido a crear esas grandes diferencias sociales y ese resentimiento que ha permitido a la violencia germinar con tanta velocidad. Fatal.


Sí, me encanta cómo lo pones, que la sociedad exiliada de Monterrey es la que ha contribuido a esas diferencias sociales que son caldo de cultivo para la violencia. A mí lo que me atormenta es, nosotros, como privilegiados exiliados, no seremos un poco como esos samputrinos? Digo, en qué momento en nuestra vida nos preocupó hacer alguito para cambiar la situation? Siempre dijimos: no es tan grave, es culpa de los políticos, no está en nuestras manos, esos protestadores son unos montoneros, esos activistas son unos posers, esos indigenistas son unos cursis, para qué esforzarse si nada va a cambiar, eso a mí no me afecta. Como que ya va siendo hora de dejarse de excusas bobas, no?

En cuanto a lo que dices de los neo-hippies europeos, a mí también me costó relacionarme con ellos, entender de qué venían estos inglesitos squatters, guerrilla-gardeners y ecologistas de direct action, si ellos no existirían si no fuera porque su pinche país ha sido el que jodió al mundo con sus tácticas imperialistas de enriquecimiento. Luego me di cuenta que ellos también cargan un enormísimo complejo de culpabilidad, no tan distinta de la culpabilidad católica en cuanto que distorsiona toda su percepción de la realidad y muchas veces maldirige sus acciones, poniéndolos en plan condescendiente y de que "hay que hacer obras de caridad para estos pobresitos atrasados".

Por ahí leí o escuché o soñé que lo que tenemos que hacer como países "cortésmente llamados 'subdesarrollados' cuando en realidad seguimos siendo colonias" (Che Guevara dixit) es dejar de aceptar obras caritativas y requerir 1) que la deuda externa se elimine, y 2) que se nos permita encontrar nuestros propios medios de salir de la pobreza, alimentar a nuestra gente, y echar a nuestros políticos corruptos like flicking away un cucaracho moribundo.

Ahora, por otro lado, tampoco quiero cerrarle la puerta a los neo-hippies europeos. Estoy orgullosísima de poder contar con amistades como las que he encontrado aquí: gente joven, talentosa, creativa y llena de optimismo (optimismo que, OK, han podido cultivar por vivir una cómoda y culta vida clasemediera en un país maligno, pero optimismo al fin) a quienes no les asusta comer de la basura o no tener casa, y se proponen proyectos concretos para no sólo ayudar por ejemplo a una pequeña comunidad urbana marginada al enseñarles a sembrar papas y zanahorias o fundar un centro social para otra comunidad que no desea que se construya otro aeropuerto en su patio trasero, sino que además con ese espíritu que de verdad merece el epíteto "emprendedor" dan ejemplo e inspiración a mucha otra gente para que ellos también comiencen sus propios proyectos. Conocer a esta gente me ha revolucionado mi cinismo. Todavía no me animo a hacer nada, pero al menos un pequeño shift de actitud can go a long way, creo.

¿Podemos decir que la humanidad ha cometido errores (como el colonialismo, la industrialización...) y que está bien que se vaya dando cuenta de estos errores, y empiece paso a pasito a tratar de remediarlos? ¿O está la gente obligada a seguir diciendo: por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa?

No digo que toleremos la hipocresía. Eso jamás. Pero vivimos una época en que es muy difícil vivir una vida que no esté llena de contradicciones. Para algún lado hay que empezar a tirar, no?

Monday, March 21, 2011

El neohippismo en Mexico

Nuevos emprendedores neohippies mexicanos que se van al sur, a lugares como Playa del Carmen, a aprovecharse la creciente economía local, donde los campesinos que por falta de la educación y del apoyo que les corresponde se ven obligados a vender sus tierras a precio de ganga y a tomar trabajos pinchurrientos limpiando baños en los hoteles donde se hospedarán turistas neohippies extranjeros. Si fuéramos verdaderamente hippies, si de verdad estuviéramos buscando una vida alternativa a esta terrible economía neoliberal y los horrorosos empleos que a nadie le gustan pero que todos tomamos en oficinas industriales trabajando de 9 a 7 lunes a sábado con 10 días de vacaciones al año uniformados de monotonía, corbatas y tacones... Si de verdad quisiéramos cambiar las cosas:

1) Arquitectos: no trabajarían en los desarrollos turísticos multimillonarios que tapizan de cemento de la Riviera Maya; se dedicarían a tratar de hacer viviendas sustentables, utilizando materiales locales que no dañen la ecología, que sea affordable para todo el mundo, tanto los neohippies acomodados que quieran salirse del sistema, como para la gente más marginada.
2) Licenciados: en lugar de irse de freelancers a la playa hacer proyectitos de diseño web y otros negocios varios, podrían ayudar a diseñar y formar una comunidad permaculture, donde nos enseñemos mutuamente a cultivar nuestros propios alimentos, respetemos los ecosistemas que todavía quedan vivos y que hacen que nuestro país sea tan bello y atractivo, protejamos nuestra autonomía en contra de las ruines estrategias neocolonialistas de países como Estados Unidos, el Reino Unido y demás potencias mundiales, integremos a las comunidades marginadas ayudándolas a rechazar la caridad, exigir lo que les corresponde y a valerse por sí mismas, aprendamos lenguas indígenas en peligro de extinción, contribuyamos a preservar y a enriquecer nuestra cultura.
3) Librepensadores: en lugar de estarse quejando de la falta de cultura y de "consciencia" de nuestra sociedad, encuentren una forma positiva de participar en la vida política de nuestro país. Muy indies, muy DIY, muy freelance, pero le tenemos tanto miedo a la pobreza que no tenemos tiempo para otra cosa más que para hacer dinero, ver series de TV y actuar los mismos dramitas amorosos en nuestra vida personal.

Ya no estamos a principios del siglo XX, ya no es época para que hagamos con el resto del país lo que nuestros antepasados de abolengo (papás, tíos, abuelos, bisabuelos) hicieron con Monterrey: rebanar cerros, sofocar tierra con cemento, crear industrias, contaminar a diestra y siniestra, "hacer crecer la economía" y "progresar". Quién, a como están las cosas ahorita, puede decir que Monterrey ha progresado? La idea de que más dinero = más felicidad es una idea tan obsoleta como la concepción mecanístico-materialista del universo y del cuerpo humano.

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En la película "El infierno" se retrata al campesino sureño como bruto ignorante, monstruo inhumano avaricioso, máquina de matar despiadada que no tiene la decencia seguir ningún supuesto código moral retorcido ni las reglas que se inventaron los dinosaurios del negocio... De verdad ha sido una de las muestras de racismo y falta de comprensión/visión/inteligencia más terribles que he visto en la cultura alternativa en México. ¿Alguien se ha preguntado por qué este campesino sureño se ve obligado a tomar un empleo tan espantoso como el de sicario? Si en el campo se pudiera ser muy feliz y próspero, por qué irse al extremo de arriesgar la vida en el oficio más asqueroso, estresante y sangriento que puede existir?

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Así se hizo la revolución industrial. Así se han enriquecido las potencias mundiales. Primero imposibilitaron a la gente para hacerse de una vida digna y autónoma y luego abrieron las fábricas. (Y estas palabras, "digna" y "autónoma" no son palabras vacías, me refiero concretamente a la capacidad para cultivar alimentos para el autoconsumo, vender el exceso en el mercado al precio merecido sin tener que competir contra productos de importación subsidiados, y tener, en suma, un trabajo y un modo de vivir satisfactorios.) A menos que se traigan cargamentos de esclavos a las fábricas (y ese negocio se acabó hace mucho, dicen) la única manera de obligar a la gente a trabajar "por su libre albedrío" en una fábrica (o para el caso, cualquiera de esos trabajos pinchurrientos que nadie quiere: de chacha, por ejemplo) es quitarle a la gente sus medios para vivir y virtualmente prohibirles la autonomía. Compras grandes extensiones de tierra en tratos dudosos con políticos corruptos, orillas a la gente que vivía en esas tierras a la desesperación de la pobreza y la miseria, y luego puedes hacerlos trabajar en lo que se te pegue la gana. Toda mi vida he sido una tarada, una apática, una desinformada y probablemente lo siga siendo. Pero hace poco tuve un pequeño destello de iluminación gracias a una acumulación de lecturas varias de distintas fuentes. Me di cuenta de que esas imágenes que vemos de niños muriéndose de hambre en África, barrigas hinchadas, moscas postradas en los ojos acuosos... No es porque la gente sea muy ignorante o muy huevona o porque sus tierras sean muy infértiles o porque sus gobernadores sean muy corruptos (aunque esta última ha de ser un factor importante). Es directamente porque las coronas inglesas, francesas, portuguesas, belgas... un día decidieron apropiarse de unas tierras que no les pertenecían. Luego unos banqueros malignos (que se autonombraron el FMI) les prestaron mucho dinero a esos países para que pudieran independizarse. Luego éstas naciones fueron autónomas, con deudas externas impagables. Luego Kenya en lugar de sembrar comida para alimentar a su gente, siembra rosas para vender en Tesco el día San Valentín. Se llama monocultivo, se llama neocolonialismo. Si yo tuviera que pasarme todos los días bajo el sol cultivando algo que no se puede comer, me pagaran menos de $1 al día y tuviera que mirar a mis hijos morir de malnutrición, no podría llamarme a mí misma otra cosa que "esclava", en el sentido más literal que puede haber.

Yo veo paralelismos entre México y África tan claro como el agua. Desde que nuestro querido Carlos Salinas reescribió la ley traicionando los ideales de la revolución que supuestamente conforman los ideales de su partido, nos hemos hecho una colonia de EUA. No sembramos flores pero sí proveemos materias primas, tierras y mano de obra barata para luego comprarles alimentos (caros), armas... ¿De qué sirve que crezca la economía si una cuarta parte de la población no tiene para comer? ¿De qué nos sirve que la industria se desarrolle si tenemos que importar nuestra comida? ¿De qué nos sirven unos numeritos en el banco si los ecosistemas que nos sustentan se destruyen? ¿De qué nos sirve el libre tratado de comercio si la gente se ve obligada a matar por dinero? ¿De qué nos sirve privatizar todo si se van a permitir los oligopios? ¿No hablábamos de libre mercado? Si nuestros mercados fueran verdaderamente libres, no dominados por unos cuantos, podríamos empezar a hablar de teorías económicas. Lo que hay ahorita en México no es verdadero capitalismo. Lo que hay es unos pocos poderosos acaparando bienes que son de todos, comprándoselos a políticos que se autonombraron con el derecho de vender algo que no les pertenece. Y no hay trickle-down en un mundo donde se puede ser avaricioso sin límites. ¿Quién va a querer regalar ni las migajas?

*

Me rompe el corazón ver a gente tan talentosa, tan inteligente, tan privilegiada, tan humillada. Ver a las mejores mentes de mi generación, paralizadas por pavor a la pobreza. Que no puedo hacer lo que quiero porque primero tengo que hacer dinero. Miedo a perder estatus, a no poder comprar pendejadas. (Y ya no estamos en los 80s para que como hipnotizados nos la pasemos de shopping comprando las últimas novedades en Laredo.) Miedo a sufrir. Pero seguramente se sufre más haciendo algo que odias, algo que va en contra de tus principios más básicos, algo que prefieres no pensarlo demasiado porque te deprime. Y definitivamente no te vas a morir de malnutrición ni vas a ser un mártir ni te va a pasar ninguna catástrofe si haces lo que verdaderamente quieres, si eres quien verdaderamente quieres ser. Es muy probable que sobrevivas, con las comodidades que quieres, con el estilo de vida que quieres, con el dinero suficiente. ¿Por qué no?

Hay gente que sueña con tener mucho dinero, pero no creo que nadie verdaderamente, si quitáramos los dólares de la ecuación, diría: "mi sueño es destruir los bosques para manufacturar papel de baño", "mi pasión es el cemento, si pudiera encementaría hasta a mi gato", "lo que siempre he querido desde niño es extraer petróleo; ese petróleo quiere ser refinado y me siento realizado al facilitárselo", "lo que más me da felicidad en la vida es hacer sufrir a la gente marginada y a las generaciones que han de venir", "mi vida no estaría completa sin el estrés abstracto de dirigir un equipo de oficina que apoye la logística imperialista de una multinacional cuyos objetivos no entiendo". Y si lo hacen son unos psicópatas que necesitan ayuda. Mucha ayuda. De nosotros, ¿de quién más?

Tenemos todo el conocimiento, todas las herramientas. No hay excusas para seguir contribuyendo a las ganancias de unos cuantos que se dedican a robarnos lo que nos pertenece a todos.

Se me ocurrió (un poco tarde)

que Twitter is the nearest humanity has ever been to reading each other's minds.