Boigen comenta:...mucho de lo que aquí pones también lo he estado pensando yo, sobre todo desde que vivo en este país, tan lleno de esos neohippies -llamados también hipsters- de tienda bio que se quejan del sistema, pero que bien saben que sin el "sistema" Alemania--que no tiene absolutamente nada más que fábricas-- no sería el pinche país rico que es. Y todavía tienen el cinismo de ponerse en plan anti-migrante, y a juzgarnos a los latinoamericanos como "atrasados". Por otra parte, me da coraje esa sociedad samputrina muy cómoda exilida en McAllen porque Monterrey ya se les puso "muy feíto", pero que muchos de ellos con su riqueza malhecha y su clasismo bien han contribuido a crear esas grandes diferencias sociales y ese resentimiento que ha permitido a la violencia germinar con tanta velocidad. Fatal.
Sí, me encanta cómo lo pones, que la sociedad exiliada de Monterrey es la que ha contribuido a esas diferencias sociales que son caldo de cultivo para la violencia. A mí lo que me atormenta es, nosotros, como privilegiados exiliados, no seremos un poco como esos samputrinos? Digo, en qué momento en nuestra vida nos preocupó hacer alguito para cambiar la situation? Siempre dijimos: no es tan grave, es culpa de los políticos, no está en nuestras manos, esos protestadores son unos montoneros, esos activistas son unos posers, esos indigenistas son unos cursis, para qué esforzarse si nada va a cambiar, eso a mí no me afecta. Como que ya va siendo hora de dejarse de excusas bobas, no?
En cuanto a lo que dices de los neo-hippies europeos, a mí también me costó relacionarme con ellos, entender de qué venían estos inglesitos squatters, guerrilla-gardeners y ecologistas de direct action, si ellos no existirían si no fuera porque su pinche país ha sido el que jodió al mundo con sus tácticas imperialistas de enriquecimiento. Luego me di cuenta que ellos también cargan un enormísimo complejo de culpabilidad, no tan distinta de la culpabilidad católica en cuanto que distorsiona toda su percepción de la realidad y muchas veces maldirige sus acciones, poniéndolos en plan condescendiente y de que "hay que hacer obras de caridad para estos pobresitos atrasados".
Por ahí leí o escuché o soñé que lo que tenemos que hacer como países "cortésmente llamados 'subdesarrollados' cuando en realidad seguimos siendo colonias" (Che Guevara dixit) es dejar de aceptar obras caritativas y requerir 1) que la deuda externa se elimine, y 2) que se nos permita encontrar nuestros propios medios de salir de la pobreza, alimentar a nuestra gente, y echar a nuestros políticos corruptos like flicking away un cucaracho moribundo.
Ahora, por otro lado, tampoco quiero cerrarle la puerta a los neo-hippies europeos. Estoy orgullosísima de poder contar con amistades como las que he encontrado aquí: gente joven, talentosa, creativa y llena de optimismo (optimismo que, OK, han podido cultivar por vivir una cómoda y culta vida clasemediera en un país maligno, pero optimismo al fin) a quienes no les asusta comer de la basura o no tener casa, y se proponen proyectos concretos para no sólo ayudar por ejemplo a una pequeña comunidad urbana marginada al enseñarles a sembrar papas y zanahorias o fundar un centro social para otra comunidad que no desea que se construya otro aeropuerto en su patio trasero, sino que además con ese espíritu que de verdad merece el epíteto "emprendedor" dan ejemplo e inspiración a mucha otra gente para que ellos también comiencen sus propios proyectos. Conocer a esta gente me ha revolucionado mi cinismo. Todavía no me animo a hacer nada, pero al menos un pequeño shift de actitud can go a long way, creo.
¿Podemos decir que la humanidad ha cometido errores (como el colonialismo, la industrialización...) y que está bien que se vaya dando cuenta de estos errores, y empiece paso a pasito a tratar de remediarlos? ¿O está la gente obligada a seguir diciendo: por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa?
No digo que toleremos la hipocresía. Eso jamás. Pero vivimos una época en que es muy difícil vivir una vida que no esté llena de contradicciones. Para algún lado hay que empezar a tirar, no?




2 comments
Qué bueno que al menos consideras la posibilidad de que ustedes también sean "samputrinos".. Casi me evitas la necesidad de este comentario, digo casi.
El asunto es que es bien fácil andar quejándose desde esa postura intelectualoide que puede ver con claridad al bicho y hacer juicios 'ingeniosos' como: "Ah, claro, debe ser por la postburguesía neohippie de cloaca que el México prehispánico está en bancarrota. Lo que el mundo necesita es gente con iniciativas afterpunk 2.0" ¿Por qué no se regresan a México y comienzan a hacer algo de verdad?
Hablas de campesinos porque viste una nota en el periódico; pero cuando te involucras -como yo lo he estado haciendo desde hace casi dos años- y hablas con ellos, te das cuenta de que el problema es mucho, pero mucho más profundo de lo que te puedes imaginar, Jén.
En fin, no lo voy a hacer más largo. Me meto aquí porque es un tema que me importa, y porque se me hace bien pinche cobarde e hipócrita criticar lo que los demás no hacen desde sus refugios extranjeros. Nada malo con los refugios, es sólo que no combina el "compromiso social desgarrado y la denuncia visionaria" con el hábitat en donde, a diferencia de aquí, puedes relajarte a pensar en estas cosas sin preocuparte por otras tan básicas que ya se te olvidó lo importante que son: como poder cruzar la calle sin temor a ser atropellado, o caminar y dejar caminar por la noche sin miedo a que un pinche enfermo rapte, viole, o ambas, a tu chica.
Igual estoy -como suele pasar- fuera de contexto.
by ш on 23/3/11 11:29 AM. #
Definitivamente somos un poco como esos "samputrinos" también. Yo definitivamente nunca, más que unas cuantas veces, me involucré en actividades sociales, y nada más.
Lo que también me parece muy interesante, muy cabrón o como lo quieras ver, es cómo a la gente de nuestra generación siempre los profesores u otra gente nos presionaban para "que nos fuéramos". Yo trabajé como 5 años en Monterrey después de graduado, y la clásica pregunta que ya me tenía hasta la madre era: "¿y tú cuándo te vas?", como si fuera obligación. Más aún: cuando vivía en Monterrey y alguna otra gente ajena a nuestro círculo se enteraba de lo que hacía allá para vivir (dar clases en una prepa, editar una revista), me miraban como cucaracha. Pero esa misma gente, ahora que vivo acá, y cuando voy allá de vacaciones, aunque saben que lo que hago para vivir es por el mismo ramo, ahora me mira como si yo hubiera subido de categoría y hasta me tratan con más respeto. ¿NO es un poco bobo?
Otra cosa es que otra gente que se queja de nosotros los que vivimos en el extranjero (que no somos exiliados a fuerza, sino por voluntad, por deseo de hacer otras cosas y de ver el mundo), muchas veces nos lo echan en cara solo porque les da envidia. No es tu caso, W, entiendo perfectamente lo que tratas de decir.
Y respecto a los neohippies, sí, es un sentimiento de culpabilidad lo que los mueve, pero una gran cantidad de ellos no está dispuesta a renunciar al sistema, menos en un país como este, donde el Estado casi casi te hace un plan de vida si es que tú no puedes hacer uno o el que hiciste no te jaló (para eso hay una agencia especializada, la del Trabajo).
Sin duda creo que es imposible que ninguno de nosotros se salga totalmente del sistema, pero definitivamente a través de pequeñas cosas sí podemos hacer algo para cambiarlo.
Me queda la buena consciencia de que durante mi trabajo en MX (tan criticado por muchos, tan empujado por otros tantos a que "me largara") hice cosas positivas en mi ramo más allá de limitarme a dar los contenidos de los cursos, y al menos pagué impuestos al Estado mexicano y voté (y sigo votando). Pero al mismo tiempo, naturalmente siento peso de conciencia por estar muy cómodo acá mientras Monterrey se deshace.
Al menos, no soy como una persona que conocí una vez. Estudió su maestría con dinero del Conacyt acá, luego el doctorado también, pertenece a una familia de alto círculo elitario de Monterrey. NUNCA trabajó en México, y probablemente nunca lo haga jamás, porque ya se ancló una chamba por acá, incluyendo una novia. Y una vez tuvo el cinismo de decirme que en otros países, tipo Brasil, "la gente sí trabajaba por el país".
En fin
by herr Boigen on 24/3/11 4:53 AM. #
Post a Comment