Ayer fue el primer día de calor de verdad (veintitantos grados centígrados) y todos blancos y emocionados, con sonrisa de idiota, fofos y destanteados nos salimos en camiseta a tirarnos en el pasto. En verdad es muy entretenido vernos. Nos vemos muy incómodos y torpes. Se nota que acabamos de pasar 8 meses de llovizna y depresión continua, le hemos entrado a las galletas y no nos hemos ejercitado lo suficiente. Se nota además que no hemos comprado ropa de verano como en 3 años, porque para qué si sólo vamos a poder estrenar un par de días y luego es de vuelta al abrigo de siempre. Así que todos los glasgüences somos un fashion emeryenci andando. Es increíble ver a toda una población comportarse de una manera tan similar y tan poco atractiva. Ayer (y hoy también supongo) los parques estuvieron tapizados de piel rosita. Hace dos años consideraba este comportamiento extremadamente patético. Yo venía con mi bronceado tarahumara y cancunense, mi piel bien cuidada y mi ropa de verano bien escogida. Y ahora no soy más que una británica cualquiera. Dios nos libre! "Tenía que ser inglesa con esas gafas y ese impermeable" me dijo Cortázar en un cuento, y no pudo haber sido más hiriente.
Ayer también fue el día en que casi tuve que salir del clóset como heterosexual ante mis profesores de universidad. (Es que todos mis profesores cool son gays o lesbianas y ayer hubo ocasión para socializar y los sentí insinuando la pregunta pero yo me sordié una y otra vez porque 1) la verdad es que sí quisiera ser un poco más lesbiana de lo que soy, 2) pensé que ya no me iban a considerar una buena escritora si descubrían mi aburrida orientación sexual, y 3) pinche país que me saca todo lo que no me gusta de mí misma: lo chiveada, lo insegura. Debí gritarles a esos señores: Sí y qué! Pero no lo hice. Estaré perdiendo la chispa?
Sunday, May 31, 2009
Monday, April 13, 2009
Ay, España. Siempre llego a tí con los ojos pringaos.
Estoy cansada, no puedo verte y no entiendo
cómo puedes parecer a cada rato que terminas
para de pronto abrirte a otra plaza insospechada
a otra catedral. Me sacas de quicio.
No me entra tu belleza, no me empapo de tu sol.
Sol albino, sol huidizo
enmascarado, escolástico
engañol de siglos, pisaflejante,
pedestal siniestro, taladro hundido.
Éntrame por los techos de lupa
egárzame del riel de las cortinas.
En la febril danza de las horas
persigo tu marca circular
una gota en cada cuarto de la casa
una gota en cada cuarto de la hora.
En círculos me froto las piernas y los brazos
en un intento por echar a andar la sangre.
Me tomo un té de gengibre con chile y whisky y sal
y miro otra vez aquél móvil que compré cuando iba a dejarte:
Todavía tiene le suena diario una alarma a las 8 de la mañana, que dice: "al parque, a estar bien." Le puse el mismo timbre que sonaba cuando me llamaba Andrés, para engañarme a mí misma desde el sueño con un poquito de emoción: ¡me quiere! Si ese era el único impulso que podría sacarme de la cama, que así fuera. Y me ponía los tenis, que no las zapatillas. Los tenis: un teni y otro teni, y unos chorts y una camiseta, que no el chandal. La camiseta y los chorts. Y me iba a correr al parque para de perdido producir algunas cuantas endorfinas naturales antes de las sobredosis de café, colacao y nutella imitación, y no entendía cómo el verano quemó toda la yerba, ¿cómo pueden vivir así? Granizado de limón, horchata, un pincho de tortilla, bajar a tomar algo y reírse de los chistes malos de los cuatro abuelos o la tele. Y entonces trataba de tranquilizarme a mí misma: es como Zacatecas, mira las calles, esto es hermoso. Y volvía a Zacatecas y no lo hallaba y volvía a Monterrey y ahí menos, y entonces sólo me quedaba decir espérate aquí no cambies que algún día volveré. Pero volver a dónde, A DÓNDE, ¡carajo! Si yo nunca he estado en ninguna parte.
"La crisis de cuarto de vida" me explicó Kirsty "es cuando le echas la culpa a la desfavorable localización geográfica. Piensas que esa es la razón de que tu vida no tenga sentido, y si tan sólo pudieras largarte a otro lugar, ¡a donde sea! todo se arreglaría. Y claro que así nunca se arregla. De hecho las cosas empeoran, porque tienes tu misma vida pero con menos dinero y menos amigos. Y entonces regresas derrotado a casa de tus padres, te tragas el orgullo, tomas un empleo de oficina, y haces lo mismo que el resto del mundo: tomar una pareja y hacer tu propio idilio. Ya con todas las decepciones que has sufrido eres mucho menos exigente así que cualquier persona que no hiera el ojo y sea más o menos apasible bastará y podrán durar juntos muchos años. Y así le sigues hasta que llegas a los cincuenta y te da menopausia o te compras un convertible rojo, y todo empieza otra vez."
"Chale" le contesté, con mi acento glasgüense. "Creo que llevo toda la vida ¡toda! haciendo precisamente eso. Creo que mis padres nunca superaron su crisis de cuarto de vida. Tuve mi primer 'echarle la culpa a la localización geográfica y huir de donde estés con la esperanza de encontrar algo mejor' a los 13 meses de edad; mi primer 'regresar derrotado a casa de tus padres' a los 4 años; y mi primer empleo de oficina (hecho verídico) a los 14. Nunca me he permitido pertenecer. Creo que no sabría cómo funcionar si no fuera extranjera."
"Es muy simple" me contesta. "Tállate los ojos y mira bien dónde estás. Camina descalza, vale madre que haga frío."
"Eso ya está muy zen, ¿no?"
"Eres la única persona que conozco que utiliza la palabra "zen" como insulto."
"No es insulto es sólo... sólo... sólo que no es para mí."
cómo puedes parecer a cada rato que terminas
para de pronto abrirte a otra plaza insospechada
a otra catedral. Me sacas de quicio.
No me entra tu belleza, no me empapo de tu sol.
Sol albino, sol huidizo
enmascarado, escolástico
engañol de siglos, pisaflejante,
pedestal siniestro, taladro hundido.
Éntrame por los techos de lupa
egárzame del riel de las cortinas.
En la febril danza de las horas
persigo tu marca circular
una gota en cada cuarto de la casa
una gota en cada cuarto de la hora.
En círculos me froto las piernas y los brazos
en un intento por echar a andar la sangre.
Me tomo un té de gengibre con chile y whisky y sal
y miro otra vez aquél móvil que compré cuando iba a dejarte:
Todavía tiene le suena diario una alarma a las 8 de la mañana, que dice: "al parque, a estar bien." Le puse el mismo timbre que sonaba cuando me llamaba Andrés, para engañarme a mí misma desde el sueño con un poquito de emoción: ¡me quiere! Si ese era el único impulso que podría sacarme de la cama, que así fuera. Y me ponía los tenis, que no las zapatillas. Los tenis: un teni y otro teni, y unos chorts y una camiseta, que no el chandal. La camiseta y los chorts. Y me iba a correr al parque para de perdido producir algunas cuantas endorfinas naturales antes de las sobredosis de café, colacao y nutella imitación, y no entendía cómo el verano quemó toda la yerba, ¿cómo pueden vivir así? Granizado de limón, horchata, un pincho de tortilla, bajar a tomar algo y reírse de los chistes malos de los cuatro abuelos o la tele. Y entonces trataba de tranquilizarme a mí misma: es como Zacatecas, mira las calles, esto es hermoso. Y volvía a Zacatecas y no lo hallaba y volvía a Monterrey y ahí menos, y entonces sólo me quedaba decir espérate aquí no cambies que algún día volveré. Pero volver a dónde, A DÓNDE, ¡carajo! Si yo nunca he estado en ninguna parte.
"La crisis de cuarto de vida" me explicó Kirsty "es cuando le echas la culpa a la desfavorable localización geográfica. Piensas que esa es la razón de que tu vida no tenga sentido, y si tan sólo pudieras largarte a otro lugar, ¡a donde sea! todo se arreglaría. Y claro que así nunca se arregla. De hecho las cosas empeoran, porque tienes tu misma vida pero con menos dinero y menos amigos. Y entonces regresas derrotado a casa de tus padres, te tragas el orgullo, tomas un empleo de oficina, y haces lo mismo que el resto del mundo: tomar una pareja y hacer tu propio idilio. Ya con todas las decepciones que has sufrido eres mucho menos exigente así que cualquier persona que no hiera el ojo y sea más o menos apasible bastará y podrán durar juntos muchos años. Y así le sigues hasta que llegas a los cincuenta y te da menopausia o te compras un convertible rojo, y todo empieza otra vez."
"Chale" le contesté, con mi acento glasgüense. "Creo que llevo toda la vida ¡toda! haciendo precisamente eso. Creo que mis padres nunca superaron su crisis de cuarto de vida. Tuve mi primer 'echarle la culpa a la localización geográfica y huir de donde estés con la esperanza de encontrar algo mejor' a los 13 meses de edad; mi primer 'regresar derrotado a casa de tus padres' a los 4 años; y mi primer empleo de oficina (hecho verídico) a los 14. Nunca me he permitido pertenecer. Creo que no sabría cómo funcionar si no fuera extranjera."
"Es muy simple" me contesta. "Tállate los ojos y mira bien dónde estás. Camina descalza, vale madre que haga frío."
"Eso ya está muy zen, ¿no?"
"Eres la única persona que conozco que utiliza la palabra "zen" como insulto."
"No es insulto es sólo... sólo... sólo que no es para mí."
No aceptaré un no, no, no
no lleves zapatos
no importa que es verano
(Llevo no sé cuántas semanas con algo que me oprime en la boca del estómago. Es abril y las capas de ropa, las ventanas sucias, yo haciéndome vieja, torciéndoseme los huesos de tanto que me quedo en la misma posición. Tracks escuchados por error y una neurosis casposa (mi nueva palabra favorita; el insulto de los españoles a los ingleses, literalmente covered in dandruff, que significa que no tienen estilo ni buen gusto ni nada remotamente atractivo. Y en insultarlos me insulto a mí misma, porque no sé qué otra cosa hacer. "Tenía que ser inglesa, con esas gafas y ese impermeable", me dijo Cortázar.)
Es verdad que mis pies fueron hechos para andar descalzos.
no importa que es verano
(Llevo no sé cuántas semanas con algo que me oprime en la boca del estómago. Es abril y las capas de ropa, las ventanas sucias, yo haciéndome vieja, torciéndoseme los huesos de tanto que me quedo en la misma posición. Tracks escuchados por error y una neurosis casposa (mi nueva palabra favorita; el insulto de los españoles a los ingleses, literalmente covered in dandruff, que significa que no tienen estilo ni buen gusto ni nada remotamente atractivo. Y en insultarlos me insulto a mí misma, porque no sé qué otra cosa hacer. "Tenía que ser inglesa, con esas gafas y ese impermeable", me dijo Cortázar.)
Es verdad que mis pies fueron hechos para andar descalzos.
Friday, April 03, 2009
neurosis arbustil y la incapacidad de comprender la ironía
Cuando llegó Carlos, una de las cosas que mas le impactó fue que el arbusto que rodea mi casa no estuviera podado. Según el, podía reconocer mi casa a gran distancia porque era, en una calle lined with arbustos, el único arbusto que explotaba en un peinado a la Slash con pretensión de arboleda. Yo sabía que no había podado el arbusto desde que me mude en junio del aňo pasado, pero no me había dado cuenta de que estuviera tan mal.
Despues de no poder sacarme esta idea de la cabeza, decidí podar el arbusto, aprovechando que era un dia medianamente soleado. Me encontraba en esta laboriosa tarea cuando un seňor como de 60 aňos me dice, con sonrisota, casi riendo:
-You're doing a very good job.
Yo, que ya me había quitado el sueter porque empezaba a sudar aun y que no llegariamos ni a los 20 grados, le sonreí/rei de regreso, sin entender el chiste. Mire el trabajo que habia hecho hasta entonces: en verdad estaba tan mal podado? No, el arbusto estaba parejito, pero pues tampoco estaba excelente; era en definitiva un trabajo mediocre y nada digno de atención. Quizá a esto se refería? O bien, estaria haciendo alguna referencia cultural que no capte? Estaría senialando el hecho de que soy mujer y normalmente son hombres los que podan arbustos asi que considerando mi desventaja en experiencia y fuerza física, no estaba tan mal lo que había hecho? O me vio tan exhausta que pensó que necesitaba que me echaran porras? O me estaría coqueteando? O todas las anteriores? Shhh, no seas paranoica, me dije.
(Es verdad que encuentro muy difícil comunicarme en este pais. Nunca entiendo lo que estan tratando de decirme. El sarcasmo y la ironía son tan prevalentes que es casi seguro que no te estarán diciendo literalmente lo que te estan diciendo. Las palabras dejan de tener significado y se tornan órbitas de auto-referencia que tienes que haber vivido toda tu vida para reconocer como se debe antes de terminen de decirlo y responder al tiro con la misma ingeniosidad y sin siquiera darte cuenta de lo que haces... Y como estoy aquí y casi entiendo pero not quite, significa que cada vez que alguien me dice algo lo repaso veinte veces en mi cabeza antes de lograr alguna hipótesis plausible de lo que significa. Y es muy difícil reaccionar naturalmente, dar una respuesta casual pero a la vez ingeniosa y llena de humor. Por lo general me quedo sonriendo estupefacta, y la gente tiende a irse porque eso es muy aburrido. Quizá esto explique el hecho de que no haya logrado hacer amistades por aquí. Si fuera 100% extranjera, al menos la gente comprendería por que no entiendo. Pero la gente espera (por mi piel blanca, nombre caucásico y acento británico) que esté exactamente en su mismo canal y entienda todo lo que no se dice. Y como toma aproximadamente 20 minutos de conversación íntima explicar mi relación con el país es difícl interactuar con los transeuntes. Y creo que aun así mis amigos mas cercanos se olvidan de mi historia y mas bien asumen que no tengo sentido del humor ni habilidades sociales.)
Estaba en medio de este monólogo interno cuando pasó el segundo seňor como de 60 aňos, con la misma media sonrisa/carcajada contenida:
-You're doing a very good job.
Exactamente la misma frase! Las exactas mismas palabras! Me estoy perdiendo de algo? Qué es? Qué es? Ironía, sarcasmo, machismo implícito, porra, coqueteo? No sé no sé no sé aaaaah pánico y termino por contestar:
-Ha ha. (Con una sonrisa/carcajada reprimida pero fingiendo que estoy reprimiendo la risa por algo que en realidad no me da risa.)
Cuando le conte a Carlos me dijo que la interpretación era sencilla y muy obvia: que yo era la unica de la calle que tenia su arbusto hecho un mugrero!
Asi que la conclusion es obvia, pero no deja de ser entretenida: que Carlos entiende mejor que yo a mis vecinos britanicos y que yo, a donde quiera que vaya, sere siempre una neurotica que nomas no encaja.
(pd, ps, nb nota al pie o como se diga: esta computadora no tiene acentos, ni siquiera jala el alt+numerito, el word no sabe espaniol y me fui insertando letra acentuada por letra acentuada, pero esto llevo demasiado tiempo y no termine, quiza algun dia lo arregle. adios)
Despues de no poder sacarme esta idea de la cabeza, decidí podar el arbusto, aprovechando que era un dia medianamente soleado. Me encontraba en esta laboriosa tarea cuando un seňor como de 60 aňos me dice, con sonrisota, casi riendo:
-You're doing a very good job.
Yo, que ya me había quitado el sueter porque empezaba a sudar aun y que no llegariamos ni a los 20 grados, le sonreí/rei de regreso, sin entender el chiste. Mire el trabajo que habia hecho hasta entonces: en verdad estaba tan mal podado? No, el arbusto estaba parejito, pero pues tampoco estaba excelente; era en definitiva un trabajo mediocre y nada digno de atención. Quizá a esto se refería? O bien, estaria haciendo alguna referencia cultural que no capte? Estaría senialando el hecho de que soy mujer y normalmente son hombres los que podan arbustos asi que considerando mi desventaja en experiencia y fuerza física, no estaba tan mal lo que había hecho? O me vio tan exhausta que pensó que necesitaba que me echaran porras? O me estaría coqueteando? O todas las anteriores? Shhh, no seas paranoica, me dije.
(Es verdad que encuentro muy difícil comunicarme en este pais. Nunca entiendo lo que estan tratando de decirme. El sarcasmo y la ironía son tan prevalentes que es casi seguro que no te estarán diciendo literalmente lo que te estan diciendo. Las palabras dejan de tener significado y se tornan órbitas de auto-referencia que tienes que haber vivido toda tu vida para reconocer como se debe antes de terminen de decirlo y responder al tiro con la misma ingeniosidad y sin siquiera darte cuenta de lo que haces... Y como estoy aquí y casi entiendo pero not quite, significa que cada vez que alguien me dice algo lo repaso veinte veces en mi cabeza antes de lograr alguna hipótesis plausible de lo que significa. Y es muy difícil reaccionar naturalmente, dar una respuesta casual pero a la vez ingeniosa y llena de humor. Por lo general me quedo sonriendo estupefacta, y la gente tiende a irse porque eso es muy aburrido. Quizá esto explique el hecho de que no haya logrado hacer amistades por aquí. Si fuera 100% extranjera, al menos la gente comprendería por que no entiendo. Pero la gente espera (por mi piel blanca, nombre caucásico y acento británico) que esté exactamente en su mismo canal y entienda todo lo que no se dice. Y como toma aproximadamente 20 minutos de conversación íntima explicar mi relación con el país es difícl interactuar con los transeuntes. Y creo que aun así mis amigos mas cercanos se olvidan de mi historia y mas bien asumen que no tengo sentido del humor ni habilidades sociales.)
Estaba en medio de este monólogo interno cuando pasó el segundo seňor como de 60 aňos, con la misma media sonrisa/carcajada contenida:
-You're doing a very good job.
Exactamente la misma frase! Las exactas mismas palabras! Me estoy perdiendo de algo? Qué es? Qué es? Ironía, sarcasmo, machismo implícito, porra, coqueteo? No sé no sé no sé aaaaah pánico y termino por contestar:
-Ha ha. (Con una sonrisa/carcajada reprimida pero fingiendo que estoy reprimiendo la risa por algo que en realidad no me da risa.)
Cuando le conte a Carlos me dijo que la interpretación era sencilla y muy obvia: que yo era la unica de la calle que tenia su arbusto hecho un mugrero!
Asi que la conclusion es obvia, pero no deja de ser entretenida: que Carlos entiende mejor que yo a mis vecinos britanicos y que yo, a donde quiera que vaya, sere siempre una neurotica que nomas no encaja.
(pd, ps, nb nota al pie o como se diga: esta computadora no tiene acentos, ni siquiera jala el alt+numerito, el word no sabe espaniol y me fui insertando letra acentuada por letra acentuada, pero esto llevo demasiado tiempo y no termine, quiza algun dia lo arregle. adios)
Tuesday, March 31, 2009
Entre el posteo y el publiqueo: Blogger, sólo a tí te quiero
El motivo es complicado. Quisiera postear aquí todo lo que escribo, o mejor aún, destilar sólo lo mejor, dárselos a ustedes lectores de este blog sin importar si son 2, 5, 30, 300 o mil, el emblemático número de ejemplares de un tiraje de un libro escrito por alguien que esté entre desconocido y medianamente famoso. He estado pensando en publicar en papel, lo cual conlleva varias cosas:
-"obtener el derecho de autor de una manera más formal"
-"legitimizar mi trabajo por medio de alguna autoridad editorial"
-y con este "sello de garantía", "atraer la atención de más personas en el medio"
-"legitimizar mi oficio", o bien "convertirme en una escritora de verdad"
-y por consecuencia, al menos en teoría, "poner mi trabajo al alcance de más lectores"
Comenzaré por debatir el último punto. ¿Qué otro medio está más al alcance que un blog gratuito? El internet es pretty much omnipresente en estos tiempos. Y es gratis. Qué maravilla poder leer casi todo lo que queramos gratis en internet desde la comodidad de nuestro hogar. GoogleBooks tiene la capacidad de ir más allá de los más far-fetched dreams, desde la biblioteca de alejandría hasta los ideales del siglo de las luces, en donde todo el mundo, sin importar ingresos, posición social, grado escolar, membresía bibliotecaria, raza, religión o género, puede leer absolutamente todo el conocimiento producido jamás por un ser humano.
Imagínate la fuerza que adquiriríamos como raza humana. Porque sí, la wikipedia y el proyecto Gutenberg... son avances, pero no es suficiente. Es apenas el inicio de algo que si quisiéramos podría ser enorme.
Por desgracia, hace unos meses esa posibilidad dio dos pasos atrás con la resolución de GoogleBooks. Resultó que algunas empresas editoriales y algunos autores consideraban GoogleBooks una violación al Copyright, en una manera que no es violación al Copyright tener un libro disponible para consulta en una biblioteca. ¿Por qué no? Porque Google, muy astutamente, estaba haciendo negocio, con su discreta publicidad en la barra lateral, y no le estaba pasando a los autores y a las editoriales su correspondiente rebanada del pastel.
La ley del Copyright fue modificada en Estados Unidos en 1998 (lo cual nos afecta al resto del mundo, indudablemente) en una enmienda conocida como la "acta de protección a Mickey Mouse", que se dio porque Mickey Mouse estaba a punto de pasar al dominio público, y entonces ¡oh desgracia! ¿qué sería de Disneylandia et al? Antes de la enmienda Mickey Mouse, el Copyright abarcaba la vida del autor + 70 años. Ahora en práctica esto se extenderá a entre 95 y 120 años. Lo cual quiere decir que los trabajos publicados en 1923 tan sólo pasarán a formar parte de nuestro tesoro del saber, nuestra biblioteca en línea, hasta 2019 (a menos que el dueño del copyright (ve tú a saber quién sea, porque el autor estará muerto, opte por lo contrario.)
Quiero hacer algunas preguntas sobre el contexto histórico literario filosófico y científico:
-trabajos producidos poco durante de la segunda guerra mundial no serán parte del dominio público hasta los 2030s?
-a quién le pertenecen en estos momentos los trabajos de Einstein, F. Scott Fitzgerald, e.e.cummings, William Carlos Williams, Robert Frost, Gertrude Stein, John Dos Passos, William Faulkner, Ernest Hemingway?
-no estaría mejor que sus trabajos pertenecieran a la humanidad? qué tanto dinero le pueden seguir exprimiendo sus hijos?
El Copyright surgió originalmente en Inglaterra para proteger a los autores de los monopolios editoriales, y se instauró por 14 años a partir de publicada la obra y se podía renovar sólo una vez. 28 años se consideraba suficiente para que el autor le sacara juguito a su obra y pudiera sobrevivir un poco más, escribir un poquito más, y al final, su obra nos pertenecía los demás. El bien común era más importante que los intereses personales.
Me gusta publicar en mi blog lo que a mí se me dé la gana y en el momento en que lo sienta correcto. Me gusta su carácter efímero, su template noventero, su ausencia de autoridades académicas y su absoluta ausencia de elementos monetarios. Aquí he ido publicando cosas terminadas, medianamente incompletas, embriónicas, incorrectas o de plano (e)jaculatorias. Porque es lo más fácil y porque soy incorregiblemente huevona, pero también por el acceso instantáneo que le da al resto del mundo. Este vértigo me es terriblemente seductor. Me da un impulso tremendo e invaluable para seguir escribiendo. Alguien me puso en un comentario lo siguiente:
Al contrario, mi buen amigo, esta es precisamente la adicción. Es como un exhibicionismo incurable, pero no creo que sea más o menos exhibicionista que publicar un libro. Sólo está menos filtrado.
En parte no he querido enviar una selección de mis escritos a un editor/autoridad para que los valide y los ponga en papel como Él quiere. Hay algo de anarco-punk en esto. ¿Por qué ha de ser necesaria la autoridad? Si se trata de que alguien me lea, de que estos escritos estén disponibles al mundo, pues ya lo están. El único motivo sería el de legitimización, de inclusión en algún círculo de exitosos dotados del birrete de la autoría. Que alguien me ponga la estrellita: ya es usted una escritora. Guácala, ¿no?
Yo no quiero que a 95 años de aquí algún magnate editorial o mis tatarasobrinos sigan exprimiéndome el dinero de las palabras. I don't want anyone to profit, not even myself, ni ahora ni nunca.
Pero otra parte de mí dice: ya, no seas infantil, ponte a mandar tus escritos a revistas literarias tan siquiera, las publicaciones serán como una tarjeta de membresía y te traerán innumerables ventajas. Serás leída por una élite de escritores selectos, que después pueden ayudarte a trepar la escalerita del éxito. Y me he estado esforzando en esta dirección, quizá porque me siento desamparada y hay demonios dentro de mí que me dicen todos los días: eres una fracasada, eres una perdedora, jamás lograrás nada en la vida, tu tiempo en el mundo ha sido un tremendo desperdicio de energía! Me he estado esforzando, pues, pero siempre resulta que tengo que escribir cosas nuevas, porque las revistas no aceptan cosas que hayan sido publicadas previamente, y lo de las publicaciones previas incluye mi blog. Lástima, porque mi corpus favorito de escritura propia es la que está en este blog. (Dios quiera que los dueños de blogger no me lo borren un día por considerarlo ilegal o algo, qué precariedad esto de la era digital.) En consecuencia, todo lo que escribo y me guste mucho, he de guardármelo en mi computadora, sin enseñárselo a nadie, para un mejor momento. Lo cual me paraliza y me entorpece.
Y lo cual se parece mucho al asunto de la virginidad. Don't sleep around. Don't publish around. No le andes dando tu virgindad a quien sea, porque luego no vas a encontrar buen marido. Los hombres decentes quieren mujeres vírgenes. Las revistas decentes quieren poemas vírgenes. Y esto es una cosa que me paraliza de veras. Vivo por compartir, de manera instantánea e inmediata, lo que siento, pienso, imagino, sueño. Vivo por comunicar, a dos vías. Por eso me gusta tocar en vivo. La música está viva, se comparte, no hay línea entre espectador y performador, es una experiencia común. No entiendo, de verdad no entiendo esta política editorial. Quizá es sólo las revistas de aquí, país de casposos cerdos capitalistas. Pero también opera por ejemplo en los concursos de poesía en México. Es como si una disquera no aceptara nunca canciones que hayan sido tocadas en vivo. ¿No sería eso inconcebible? De alguna manera, el músico tiene que tocar su canción muchas veces, lograrse un público y una fama, antes de que una disquera lo acepte. Está claro que la música y la escritura son muy diferentes, pero en parte no lo son tanto. Las dos requieren, dependen del espectador para existir. Si no, sólo son palabras en un papel en el relleno sanitario, frecuencias en un disco compacto roto, en el relleno sanitario.
Una salida sería sustituir este blog por los open mics. Ir a los estúpidos "micrófonos abiertos" literarios, y leer mis trabajos del día de hoy, y escuchar los trabajos diarios de otros poetas, en un ambiente esencialmente efímero y deprimentemente democrático, entre cervezas, llovizna y aplausos obligados. Quién sabe, tal vez hasta haga amigos.
Por lo pronto este blog es afortunado: aquí no pongo los desperdicios de mi escritura, lo que me sobró y no pude publicar en una revista o libro de verdad, the refuse, las migajas de mi hamster intelectual. No: lo que posteo aquí lo escribo para mi blog, y lo hago únicamente por amor al blog, sin intereses que vayan más allá de simplemente compartir algo. Nadie me paga, no le pago a nadie; si algún día publico algo en papel será una de dos: el editor habrá aceptado abandonar su ridícula política de virginidad o bien, habré producido el texto específicamente para ese medio. En esto no llego ni siquiera a testaruda idealista; es que no soy capaz de hacer otra cosa.
-"obtener el derecho de autor de una manera más formal"
-"legitimizar mi trabajo por medio de alguna autoridad editorial"
-y con este "sello de garantía", "atraer la atención de más personas en el medio"
-"legitimizar mi oficio", o bien "convertirme en una escritora de verdad"
-y por consecuencia, al menos en teoría, "poner mi trabajo al alcance de más lectores"
Comenzaré por debatir el último punto. ¿Qué otro medio está más al alcance que un blog gratuito? El internet es pretty much omnipresente en estos tiempos. Y es gratis. Qué maravilla poder leer casi todo lo que queramos gratis en internet desde la comodidad de nuestro hogar. GoogleBooks tiene la capacidad de ir más allá de los más far-fetched dreams, desde la biblioteca de alejandría hasta los ideales del siglo de las luces, en donde todo el mundo, sin importar ingresos, posición social, grado escolar, membresía bibliotecaria, raza, religión o género, puede leer absolutamente todo el conocimiento producido jamás por un ser humano.
Imagínate la fuerza que adquiriríamos como raza humana. Porque sí, la wikipedia y el proyecto Gutenberg... son avances, pero no es suficiente. Es apenas el inicio de algo que si quisiéramos podría ser enorme.
Por desgracia, hace unos meses esa posibilidad dio dos pasos atrás con la resolución de GoogleBooks. Resultó que algunas empresas editoriales y algunos autores consideraban GoogleBooks una violación al Copyright, en una manera que no es violación al Copyright tener un libro disponible para consulta en una biblioteca. ¿Por qué no? Porque Google, muy astutamente, estaba haciendo negocio, con su discreta publicidad en la barra lateral, y no le estaba pasando a los autores y a las editoriales su correspondiente rebanada del pastel.
La ley del Copyright fue modificada en Estados Unidos en 1998 (lo cual nos afecta al resto del mundo, indudablemente) en una enmienda conocida como la "acta de protección a Mickey Mouse", que se dio porque Mickey Mouse estaba a punto de pasar al dominio público, y entonces ¡oh desgracia! ¿qué sería de Disneylandia et al? Antes de la enmienda Mickey Mouse, el Copyright abarcaba la vida del autor + 70 años. Ahora en práctica esto se extenderá a entre 95 y 120 años. Lo cual quiere decir que los trabajos publicados en 1923 tan sólo pasarán a formar parte de nuestro tesoro del saber, nuestra biblioteca en línea, hasta 2019 (a menos que el dueño del copyright (ve tú a saber quién sea, porque el autor estará muerto, opte por lo contrario.)
Quiero hacer algunas preguntas sobre el contexto histórico literario filosófico y científico:
-trabajos producidos poco durante de la segunda guerra mundial no serán parte del dominio público hasta los 2030s?
-a quién le pertenecen en estos momentos los trabajos de Einstein, F. Scott Fitzgerald, e.e.cummings, William Carlos Williams, Robert Frost, Gertrude Stein, John Dos Passos, William Faulkner, Ernest Hemingway?
-no estaría mejor que sus trabajos pertenecieran a la humanidad? qué tanto dinero le pueden seguir exprimiendo sus hijos?
El Copyright surgió originalmente en Inglaterra para proteger a los autores de los monopolios editoriales, y se instauró por 14 años a partir de publicada la obra y se podía renovar sólo una vez. 28 años se consideraba suficiente para que el autor le sacara juguito a su obra y pudiera sobrevivir un poco más, escribir un poquito más, y al final, su obra nos pertenecía los demás. El bien común era más importante que los intereses personales.
Me gusta publicar en mi blog lo que a mí se me dé la gana y en el momento en que lo sienta correcto. Me gusta su carácter efímero, su template noventero, su ausencia de autoridades académicas y su absoluta ausencia de elementos monetarios. Aquí he ido publicando cosas terminadas, medianamente incompletas, embriónicas, incorrectas o de plano (e)jaculatorias. Porque es lo más fácil y porque soy incorregiblemente huevona, pero también por el acceso instantáneo que le da al resto del mundo. Este vértigo me es terriblemente seductor. Me da un impulso tremendo e invaluable para seguir escribiendo. Alguien me puso en un comentario lo siguiente:
Hoy encontré esta página buscando información sobre "ruidos en el techo". Porque el contenido me parece muy personal, y por la falta de comentarios, sospecho que la página es privada, y eso me hace pensar que probablemente no deseas visitas. La posibilidad de lo anterior es el motivo de este comentario, pues quizá no sabías que esta página puede ser encontrada en google por personas extrañas, o conocidas, y no te guste esa idea.
Al contrario, mi buen amigo, esta es precisamente la adicción. Es como un exhibicionismo incurable, pero no creo que sea más o menos exhibicionista que publicar un libro. Sólo está menos filtrado.
En parte no he querido enviar una selección de mis escritos a un editor/autoridad para que los valide y los ponga en papel como Él quiere. Hay algo de anarco-punk en esto. ¿Por qué ha de ser necesaria la autoridad? Si se trata de que alguien me lea, de que estos escritos estén disponibles al mundo, pues ya lo están. El único motivo sería el de legitimización, de inclusión en algún círculo de exitosos dotados del birrete de la autoría. Que alguien me ponga la estrellita: ya es usted una escritora. Guácala, ¿no?
Yo no quiero que a 95 años de aquí algún magnate editorial o mis tatarasobrinos sigan exprimiéndome el dinero de las palabras. I don't want anyone to profit, not even myself, ni ahora ni nunca.
Pero otra parte de mí dice: ya, no seas infantil, ponte a mandar tus escritos a revistas literarias tan siquiera, las publicaciones serán como una tarjeta de membresía y te traerán innumerables ventajas. Serás leída por una élite de escritores selectos, que después pueden ayudarte a trepar la escalerita del éxito. Y me he estado esforzando en esta dirección, quizá porque me siento desamparada y hay demonios dentro de mí que me dicen todos los días: eres una fracasada, eres una perdedora, jamás lograrás nada en la vida, tu tiempo en el mundo ha sido un tremendo desperdicio de energía! Me he estado esforzando, pues, pero siempre resulta que tengo que escribir cosas nuevas, porque las revistas no aceptan cosas que hayan sido publicadas previamente, y lo de las publicaciones previas incluye mi blog. Lástima, porque mi corpus favorito de escritura propia es la que está en este blog. (Dios quiera que los dueños de blogger no me lo borren un día por considerarlo ilegal o algo, qué precariedad esto de la era digital.) En consecuencia, todo lo que escribo y me guste mucho, he de guardármelo en mi computadora, sin enseñárselo a nadie, para un mejor momento. Lo cual me paraliza y me entorpece.
Y lo cual se parece mucho al asunto de la virginidad. Don't sleep around. Don't publish around. No le andes dando tu virgindad a quien sea, porque luego no vas a encontrar buen marido. Los hombres decentes quieren mujeres vírgenes. Las revistas decentes quieren poemas vírgenes. Y esto es una cosa que me paraliza de veras. Vivo por compartir, de manera instantánea e inmediata, lo que siento, pienso, imagino, sueño. Vivo por comunicar, a dos vías. Por eso me gusta tocar en vivo. La música está viva, se comparte, no hay línea entre espectador y performador, es una experiencia común. No entiendo, de verdad no entiendo esta política editorial. Quizá es sólo las revistas de aquí, país de casposos cerdos capitalistas. Pero también opera por ejemplo en los concursos de poesía en México. Es como si una disquera no aceptara nunca canciones que hayan sido tocadas en vivo. ¿No sería eso inconcebible? De alguna manera, el músico tiene que tocar su canción muchas veces, lograrse un público y una fama, antes de que una disquera lo acepte. Está claro que la música y la escritura son muy diferentes, pero en parte no lo son tanto. Las dos requieren, dependen del espectador para existir. Si no, sólo son palabras en un papel en el relleno sanitario, frecuencias en un disco compacto roto, en el relleno sanitario.
Una salida sería sustituir este blog por los open mics. Ir a los estúpidos "micrófonos abiertos" literarios, y leer mis trabajos del día de hoy, y escuchar los trabajos diarios de otros poetas, en un ambiente esencialmente efímero y deprimentemente democrático, entre cervezas, llovizna y aplausos obligados. Quién sabe, tal vez hasta haga amigos.
Por lo pronto este blog es afortunado: aquí no pongo los desperdicios de mi escritura, lo que me sobró y no pude publicar en una revista o libro de verdad, the refuse, las migajas de mi hamster intelectual. No: lo que posteo aquí lo escribo para mi blog, y lo hago únicamente por amor al blog, sin intereses que vayan más allá de simplemente compartir algo. Nadie me paga, no le pago a nadie; si algún día publico algo en papel será una de dos: el editor habrá aceptado abandonar su ridícula política de virginidad o bien, habré producido el texto específicamente para ese medio. En esto no llego ni siquiera a testaruda idealista; es que no soy capaz de hacer otra cosa.
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