Friday, September 12, 2008

Chocophotomaniac Home Alone, or, My Face in Your Space (como dice Willy Maley)

Al parecer he sucumbido finalmente al facebook. Hace algunos meses que abri cuenta pero ni agregue amigos. Al fin me puse a resolverlo en serio y ahora me estoy loggeando casi todos los dias. Todo porque me he dado cuenta (finalmente, dejare de ser testa-dura testaruda) de que no tengo posibilidad en este mundo si no es por la ayuda de mis amigos. Tuve un buen anio para reparar mis heridas y burnouteamiento social, viviendo practicamente como hermitania y (chistosamente) en la cima de una cumbre borrascosa en el sur de Escocia, y no creo que me haya ayudado en mucho. Los amigos y sus redes, sin ponerme sentimental, no tengo suficientes palabras para describir lo valiosos que son. Y que otra manera de mantener las amistades, cuando se esta en otro continente, que por una herramienta especialmente diseniada para el networking. Asi que heme aqui, viboreando las fotos de gente que tengo anios sin ver. Que extranio ver a amigos de la primaria casados, y hasta poder ver las fotos de la carne asada de su compadre, y waw, que facil se deja ver la gente, no se si me ha pegado lo reservado de lo british o que, pero que extrania invasion de la vida privada, no? Documentar todos los momentos magicos y compartirlos libremente con tus amigos (o no tan amigos)... me parece... vulgaraburridosentimentalimpudico? Por otro lado, es interesante como eso es tan efectivo en facilitar la comunicacion... Solo por estar en facebook he empezado a platicar con gente cuya existencia habia casi olvidado, las fotos proveen un buen tema de conversacion para evitar esos silencios incomodos... Pero como ceder a la tentacion de comentar en cada una de las fotos de gente que no he visto en 9 anios sin verme como una verdadera stalker?

En fin. Este es el futuro.

Ah, y por cierto. El otro dia Thom me felicito porque salio mi primer libro. Guac, eso suena como mi primer date, o mi primer coche, o mi primer dia de no ser virgen. Quiza porque eso es, acabo de perder mi virginidad publicacional y sucedio de manera casi igual de anticlimactica que cuando perdi mi virginidad himeninica. El motivo por el cual no me emociona mucho? Es una antologia horrenda y le pusieron un titulo horrendo y espantoso que ni siquiera voy a pronunciar. Pero al fin y al cabo, hay en el mundo un libro, una cosa con un ISBN, que tiene algo mio adentro. Ahora si. De aqui no hay mas que pa delante.

Monday, September 08, 2008

Desde cuándo bloguear se me volvió un chore

que voy postergando, como el mould que va creciendo detrás del armario, o el cochambre bajo el refri? No es que se me hayan acabado las palabras, es que mis problemas han dejado de importarme, y mis problemas eran, creo, el tema principal de este blog: la incomprensión adolescente, la lucha contra el mundo, los papeles de género que nos tocó vivir, el vértigo de estar para siempre cayéndome entre dos sillas.

De momento me importan mucho más otros problemas ante los cuales me siento completamente incapaz de hablar. La violencia de clases, la política del desperdicio, las industrias malignas, el pinche primer mundo y los fresas maricas que lo habitan, los horrores de la historia, latinoamérica y su daga en el corazón. Me gustaría ser más inteligente, decir por ejemplo: esto está mal, aquello debería cambiar, protesto. Que un gran diluvio universal se lleve nuestra pusilinamidad generalizada.

Thom estaba leyendo un libro llamado "Learned Optimism" en donde venía un test para saber qué tan optimista eres. A mí me salió que soy "marvellously optimistic" y "won't be needing to read the rest of the book."

Debo acordarme de eso la próxima vez que camine por el centro de Glasgow de noche en fin de semana, atestiguando tanta asquerosa decadencia y estrés. Se supone que uno sale de noche para relajarse y pasarla bien, en cambio, aquí les gusta estresarse y ponerse violentos: mujeres en ropa diminuta cayéndose de sus tacones, fish and chips embarrados en el suelo porque a alguien ya no se le antojó y como si no costaran como 60 pesos la ración, chicos agarrándose a chingazos endemoniados, yo sin un pound en la bolsa y pensando: de dónde sacan tanto dinero para ponerse así? Si cada cerveza cuesta 70 pesos... Es esto lo que sostiene la industria? La economía de la ciudad? No sé ni qué decir al respecto, ni siquiera puedo comenzar a explicármeloa mí misma.

Música. Es demasiado caro ir a tocadas. Y se me vuelve cada vez más aparente el significado del pop rock: son niños blancos que tienen dinero para vestirse bien y comprar equipo, pagar sus private lessons, pagar sus estudios de ensayo y grabación. Y son buenos, su técnica es impecable, y los instrumentos que utilizan son novedosos, ya no se quedan sólo en la guitarra eléctrica, cellos, violines, acordeones, ukuleles son básicos. Y sus opiniones políticas le tiran al liberalismo de derecha, que cada quién se rasque con sus propias uñas, de preferencia con ropa limpia y sentados en sus sillas de Ikea por favor. Y a lo ligeramente distinto hay que tenerle miedo, porque no se puede saber de un vistazo si alguien es normal o un completo psicótico. Y aparte de esos niños blancos no se me ocurre gente en el mundo con la que me sienta menos identificada, excepto quizá los CEO de empresas altamente contaminantes. Quizá sea injusta, o exagere demasiado, pero así me siento. Por eso no me he movido tanto con la música.

Ya viene el otoño, las hojas empiezan a amarillear, el viento se pone más helado, hay una sensación de consuelo en las estaciones: se sabe que el tiempo nunca deja de pasar, y con él todos los males del mundo. Y ya me voy equipando para invernar: mi hermana y yo nos compramos una batería. Alguna cosa buena ha de salir.

Thursday, August 21, 2008

veinte de agosto otra vez, se fue y yo ni en cuerpo

No sé. No sé. Cómo se me pudo pasar tanto tiempo así nada más? Qué mundo es éste? Dónde están todos? Uch, y me doy de topes, una y otra vez. Siempre pensando que hay una vida mejor que ésta, esperándome en alguna otra parte. Y esta tonta necesidad de éxito que no me deja en paz. No voy de A a Z, me niego a llegar hasta la zeta de cualquier cosa. Sólo voy de A a B (para citar otra vez a Warhol) y de regreso, mirando el resto del alfabeto desde la cúspide, decidiendo que nada vale la pena y volviendo a mi cueva, que se pudra el mundo. Y es que (juré que jamás empezaría una frase con "y es que", es tan periódico del norte que me dan ganas de vomitar). Y es que: con qué cara ponerse a llorar en público, a ganar premios por ser el mejor acomodador de mordiscos regurgitados de palabras, a jurar que a alguien le importa, que porque puedes poner eso en tu autobiográfica currícula vitacular eres toda una eminencia. Como si hiciera alguna diferencia. Conozco a gente que en verdad hace cosas por salvar al mundo, y a ellos les importa un comino todo esto. Los supermercados, los manuales de RH para puestos directivos, las marcas de los coches... no es todo esto un museo de debilidad humana? Todo está puesto como en escalera: cómprate estas vitaminas, aprende a hacer que una persona haga lo que tú quieras, logra unas cuantas metas, incrementa las ganancias y capital, cuidado de que no se te enganche la pantimedia con la puerta del coche, ahora liderea a todo un grupo, cómprate una máquina para hacer abdominales, pronto tendrás tu propia isla privada. Y entonces no te abrumarán las noticias estetéticas, ni la vitalidad del árbol.

Cabe preguntarse, como le dije hace poco a Ernesto, si esto no es toda una farsa que me invento a mí misma para no tener tiempo de aceptar que no tengo talento. Y etc.

Tendo un buen método para este tipo de crisis y consiste en aputar el dedo y reírse con fiereza de uno mismo: tú crees que eres el único que ha sufrido en el mundo, tú crees que los empresarios y los botanistas, los peluqueros y los actores no sabían todo esto de antemano? Hay que ser un verdadero sinvergüenza para andar por ahí, siendo artista.

Y sin embargo sigue habiendo ese hiato inexpresable en el plano inclinado de pasto por donde rueda el agua.

Saturday, August 02, 2008

Thursday, June 19, 2008

Desfenestramiento

No se por que quise empezar limpiando inodoros. Es una de esas cosas que crei que jamas tendria que hacer. Quiza queria experimentar el drama de la lucha por trepar la escalera social. Quise vivir mi propio cuento de marimar. Quise meditar mi tristeza doblando sabanas. Los movimientos mecanicos de mis brazos me curaron un poco la angustia y la estupidez. Me faltan todavia varios pasos antes de poder descubrir que mi verdadero padre es millonario. Pero bueno, la verdadera noticia aqui es que a la par con mi pesima suerte en cuestion de vivienda (estoy por mudarme por septima vez en el espacio de un anio) he tenido buena suerte en otras cosas. De pronto tengo clientes, alumnos, tocadas donde me pagan, y un jale de titiritera en un barco. No se muy bien como pudo suceder todo esto sin siquiera haber movido un dedo para conseguirlo. Este lugar es fertil, apenas basta imaginar algo y la lluvia lo hace brotar sin que te des cuenta. Todo verdea. Cabe destacar, sin embargo, que estoy escribiendo sandeces porque estoy varada en un cafe, sin ningun lugar a donde ir, con solo 1.40 pounds en mi bolsillo. Not a single instant of despair.

Solo desfenestralo todo y empieza otra vez.