No sé. No sé. Cómo se me pudo pasar tanto tiempo así nada más? Qué mundo es éste? Dónde están todos? Uch, y me doy de topes, una y otra vez. Siempre pensando que hay una vida mejor que ésta, esperándome en alguna otra parte. Y esta tonta necesidad de éxito que no me deja en paz. No voy de A a Z, me niego a llegar hasta la zeta de cualquier cosa. Sólo voy de A a B (para citar otra vez a Warhol) y de regreso, mirando el resto del alfabeto desde la cúspide, decidiendo que nada vale la pena y volviendo a mi cueva, que se pudra el mundo. Y es que (juré que jamás empezaría una frase con "y es que", es tan periódico del norte que me dan ganas de vomitar). Y es que: con qué cara ponerse a llorar en público, a ganar premios por ser el mejor acomodador de mordiscos regurgitados de palabras, a jurar que a alguien le importa, que porque puedes poner eso en tu autobiográfica currícula vitacular eres toda una eminencia. Como si hiciera alguna diferencia. Conozco a gente que en verdad hace cosas por salvar al mundo, y a ellos les importa un comino todo esto. Los supermercados, los manuales de RH para puestos directivos, las marcas de los coches... no es todo esto un museo de debilidad humana? Todo está puesto como en escalera: cómprate estas vitaminas, aprende a hacer que una persona haga lo que tú quieras, logra unas cuantas metas, incrementa las ganancias y capital, cuidado de que no se te enganche la pantimedia con la puerta del coche, ahora liderea a todo un grupo, cómprate una máquina para hacer abdominales, pronto tendrás tu propia isla privada. Y entonces no te abrumarán las noticias estetéticas, ni la vitalidad del árbol.
Cabe preguntarse, como le dije hace poco a Ernesto, si esto no es toda una farsa que me invento a mí misma para no tener tiempo de aceptar que no tengo talento. Y etc.
Tendo un buen método para este tipo de crisis y consiste en aputar el dedo y reírse con fiereza de uno mismo: tú crees que eres el único que ha sufrido en el mundo, tú crees que los empresarios y los botanistas, los peluqueros y los actores no sabían todo esto de antemano? Hay que ser un verdadero sinvergüenza para andar por ahí, siendo artista.
Y sin embargo sigue habiendo ese hiato inexpresable en el plano inclinado de pasto por donde rueda el agua.
jane, ya aliviante!
ReplyDelete:b
si tienes talento! y esas crisis son positivas en retrospectiva...
yo por supuesto te saco a pasear cuando vengas!
un gran abrazote
hahaha
ReplyDelete"esa tonta necesidad de exito"
yo podria vivir sin la fama, pero el dinero me resulta importante
el problema es que a veces no obtienes uno sin el otro
¿Talento?
ReplyDeleteSabes que lo tienes. Todos lo tenemos más más o menos menos.
A mí me gusta leer este blog porque hay más que talento.