Friday, January 01, 2010

Fin de

Mi viaje a México empieza por el fin. Fin de año, fin de década, fin de historias.

El día que llego a México muere un amigo que nos marcó a todos con sus ojos punzantes y su sempiterna sonrisa. Una, como diría el Ginsberg, de las mejores mentes de mi generación. Y el silencio que desciende sobre nosotros cada vez que nos acordamos, semejante al silencio que envuelve mucho de lo que no se dice en Monterrey (porque así somos y nos gusta vivir en esa tensión), me deja pensando que esa frase "él ya no está, ya no está en ninguna parte", que siempre se me queda en la cabeza cuando alguien muere, es estúpida y no tiene sentido: estará siempre, existirá para siempre en lo que nos dió.

No puedo creer que este año estuve a punto de concluir que la literatura, el arte, no valía para nada, que no tenía ningún fin ni ninguna utilidad, que era un mero capricho de ese personaje egotístico y huevón que es el artista. Claro que no. El artista comprometido, político, es exactamente lo mismo que el artista/niño/dios que crea por jugar, para nada y por nadie, nomás. Porque nos ayudan a los demás a detenernos y pensar las cosas de otra manera, etc. Y una persona políticamente comprometida no necesariamente es la que está siempre al tanto de los world affairs y lee 50 periódicos al día. Es la persona que vive realmente de acuerdo a sus ideales hasta en el nivel más personal e insignificante, y afecta a los que están a su alrededor sólo por estar ahí. Cómo se me pudo olvidar eso.

Pero por una vez en la vida ya no soy yo la mala, a la que se le olvida, yo voy cumpliendo cabalmente mis deberes y aceptando que todos esos espectros de Monterrey, todas esas escarpadas avenidas, enfundadas en una neblina no de clima sino del polvo de las montañas que van cavando y las industrias que van humeando, y todos estos amigos de intensas historias incompletas, esto ya no soy yo, es hora de ir a otra parte y ser otra, siempre, otra.

Sunday, November 08, 2009

Un mecanismo elemental de sílabas

Lunes, luna llena y desde el cementerio llamamos a nuestros muertos: tres abuelos, tres gatos, dos hijos, veinte amoríos y doce proyectos. Qué hermosa idea, que vuelvan para estar con nosotros un ratito. No solamente una vez en la vida, (que lo haría mucho más dramático) sino una vez al año, que es el tiempo justo: igual hay muchas personas que sólo vemos en navidad, por ejemplo. Nos vemos para comer, hay velitas y flores, platicamos y sonreíomos, tomamos la foto, al rato chao y hasta el año que entra, y todo es cheerful y unsentimental. Nunca lo había entendido tan claro.

Por otro lado, qué raro es esperarse a estar expatriado para empezar a revivir tradiciones mexas, digo, no es como que en el pasado me sentía super sintonizada con estas cosas, e incluso algo en mí dice "ay no mames" como que es muy dubious andar por acá izando la bandera cada que se tenga oportunidad. ¿Y cuál es el programa político, me pregunto, de las escuelas y los gobiernos, al querer instaurar en el norte de México una tradición que claramente pertenece a mesoamérica? Utilizar un ritual religioso para promover la identidad y la unidad nacional... ¿cosa questionable tal vez? Pero al mismo tiempo me he dado cuenta de que hace falta tener esa vibra en el ambiente, esa sensación de que el vulgo colectivo participa en una cosa en conjunto, y ahí sí que puede andar de outsider agusto. Pero si no hay un colectivo, ya no hay de dónde ser outsider, y uno entra en muchas crisis al respecto sin siquiera darse cuenta.

El 5 de noviembre la noche británica huele a pólvora. Es la noche de los cohetes, de quemar a un monigote anarquista en un ritual que parece ancestralmente pagano, y siempre hay fiesta, aunque las haga cada quien en su back garden. Este año quise llegar al parque donde el council organizó un gran evento al respecto, regalo para la ciudad, entrada gratuita (esas cosas no suceden a menudo). Claro que llegué 25 minutos tarde y ya se había terminado; todos iban en silencioso éxodo de vuelta a la casa. Me pareció muy como de compromiso, como que sí tenemos fiesta pero al instante que se acabe nos regresamos a ver la tele. Pinches individualistas, quise decirles, permitiéndoseme el lenguaje ya que Octavio Paz, que es el especialista en estos temas, y algún reportero del New Yorker, han certificado que esta manera de hablar es parte fundamental de nuestra identidad como mexicánicos que somos. ¿Dónde están sus puesteros y sus músicas? ¿Sus ganas de fiestear con la familia? ¡¿Su alegría de vivir?! Pero nada. Lo único que quedaba por hacer era pararse en una esquina, mirando a la manada, concentrándome con todas mis fuerzas en sentir simpatía, empatía, compasión, alegría por ellos. Por nosotros.

Thursday, October 29, 2009

Pescado del báltico

Temprano en la mañana, luz azul y lloviznita casi hecha aire, vamos al mercado y Roxana me ayuda a hablarle al pescador en finlandés: ella es inglesa y le gusta el pescado ahumado al estilo suomalainen. El pescador casi me sonríe. Así se hacía en la guerra y la comida nos duraba muchos meses, me contesta, pasándome un enorme cadáver, ojos huecos y dorados, mandíbula negra en antisonrisa rigurosa, pedacitos de escamas de escarcha plateada se me caen sobre los brazos. Mis enguantadas manos acunan su cuerpo frío, y lo cargo con cuidado, junto a mi cuerpo, durante todo el trayecto de regreso a casa. Mira lo que nos traje, le digo a mi househusband. Él se limpia las manos en el delantal y yo, todavía enfundada en mi gran abrigo ártico, le paso el regalo. Lo ponemos sobre la mesa y lo admiramos largo rato. Los delgadísimos huesos de las aletas, la cola en abanico a medio abrir, la boca mecanismo oxidado que abro para meter un dedo: aquí iba el anzuelo, por aquí entraba el mar a tu cuerpo. Lo abrimos por la panza y pasamos los dedos por sus costillas flexibles, agujas, himenio, cartílago, cómo nadaste, pez, con esa espina, esa intersección de carne y aceite, esos dibujos y laminillas. Con las puntas de los dedos arrancamos cola, tronco y cabeza. Parece una caricatura, me dice mi househusband. Hijos de Hanna-Barbera, vegetarianos, embelesados de crueldad y extrañeza: un esqueleto de pez recuerda a un dibujo de un esqueleto de pez. Y parece que hubimos de pasar largos y tortuosos años, viajando y haciéndonos adultos, para ver.

Latinale 2009 – Festival Itinerante de Poesía Latinoamericana

La cuarta edición de la Latinale presentará del 31 de octubre al 6 de noviembre la apasionante escena de la poesía latinoamericana en la capital alemana. Nueve jóvenes poetas procedentes de seis países latinoamericanos darán a conocer su obra literaria a través de lecturas, performances, discusiones y talleres. Además, tendrá lugar una exposición fotográfica y una proyección de cortometrajes.

El Festival Itinerante de Poesía Latinoamericana llega una vez más a la ciudad de Berlín, y lo hace en esta cuarta edición de la mano de nueve jóvenes autores de Argentina, Bolivia, Chile, Cuba, México y Uruguay, que presentarán del 31 de octubre al 6 de noviembre las nuevas tendencias de la lírica latinoamericana en distintos espacios públicos e instituciones culturales de Berlín.

Bajo el título ¡Versos entre rejas! ¿Poesía sin muros?, los poetas de la presente edición ofrecerán su visión sobre la superación de los muros, en este caso, a través de la poesía. Bajo el lema Poesía circular, el festival llevará su poesía al espacio público por medio de lecturas de los poetas invitados y otros autores alemanes en los vagones del tren urbano berlinés “Ringbahn”.

La Latinale supera fronteras, no sólo en la poesía a través de las palabras, sino también, con la ayuda de imágenes, música y películas. Además de las lecturas, se presentarán en el Instituto Cervantes la muestra de “películas poéticas” ¡Ojo, poesía! Asalto a la pantalla y la exposición fotográfica Latinale iluminada, en la que se mostrarán retratos de los participantes de pasadas ediciones.

Asimismo, tendrá lugar un taller de traducción, en el que estudiantes de la Universidad Libre de Berlín tendrán la oportunidad de trabajar las traducciones de los textos con los poetas de la Latinale 2009. En la Casa de Literatura Lettrétage y el Instituto Ibero-Americano se desarrollarán una serie de mesas redondas con editores, traductores y amantes de la poesía.

Programa:
Sábado, 31. 11, 14–17 horas :Taller de traducción en el Lateinamerika Institut de la Universidad Libre de Berlín

Domingo, 1.11, 13 horas: Lectura en el Ringbahn (tren urbano circular)
Encuentro a las 13 horas en el Instituto Cervantes de Berlín

Lunes, 2. 11, 19 horas: Charla en el Instituto Ibero-Americano de Berlín. TrasLados: ¿Somos todos del mismo barrio?

Miércoles, 4.11, 20 horas: Lectura en el Salón de literatura Léttretage
Junge Lyrik aus Lateinamerika

Jueves, 5.11, 19:30 horas: Lectura en el Instituto Cervantes de Berlín
¡Versos entre rejas! Mauerlos Poesie?

Exposición: Latinale iluminada
Viernes, 6.11, 19:30 horas: Lectura en el Instituto Cervantes de Berlín
Poesía circular

Poetryfilms: ¡Ojo, poesía! Asalto a la pantalla

Este festival ha sido organizado por el Instituto Cervantes en colaboración con el Instituto Ibero-Americano de Berlín, al Instituto Latinoamericano de la Universidad Libre de Berlín, a la Casa de Literatura Lettrétage, así como a las Embajadas de Argentina, Chile, México y Uruguay.

Más detalles sobre la programación y los poetas de la Latinale 2009 en el documento adjunto, así como en www.cervantes.de y http://latinale.blogsport.de. Si desea concertar alguna entrevista con alguno de nuestros invitados, no dude en contar con nosotros.

Monday, October 12, 2009

mini gira por Malmö y Helsinki!

la hora de los anuncios! Me voy pasado mañana a performar mi poesía+música en dos festivales de cine latinoamericano con sección de poesía chicana: la una, Latinoamerika / Fokus en Malmö, 16 y 17 de Octubre, y la otra, Cinemaissí Pueblos en Movimiento, 21 al 25 de Octubre.

También, desde hace años que debí postear esto: los audios de mis y nuestras lecturas de poesía en el último festival Latinale (Berlín) se pueden escuchar acá.

Por otro lado, tengo el honor de tener poema mío en la revista Metrópolis, número 14, así como una traducción mía de la poeta norteamericana y escocesa, JL Williams, en el número 13. Metrópolis me encanta y su web está excelente.

Y ya.

"Y ya."