Friday, June 19, 2009

Fleur Adcock - mi tía abuela perdida



Acabo de descubrir a un pariente lejano, quien además es poeta. A que nos parecemos? Recuerdo que mi abuela contaba historias de una tía suya: "She got married and moved to New Zealand, and no one ever saw her again. Of course that's what it was like in those days." La idea de un pariente perdido en Nueva Zelanda me ha intrigado muchísimo desde entonces. Quizá Fleur Adcock sea la hija de esa señora huidiza. Claro que mi abuela se apellidaba Johnson... pero aún así! Debe haber alguna conección! Chequen cómo la describen las Feminist Writers: "Adcock is often referred to as "the expatriate poet" because her life has been split between New Zealand and England, both countries claiming her as their own. "The awareness of the split in her life makes Adcock concentrate on the present, leading to rich description and clear imagery. She often focuses on particular places, immediate and concrete, to suggest that which is missing, using the present landscape as a backdrop for the 'receding pictures' it emotionally evokes".

Acá les dejo un poema de mi querida tía abuela.

A SURPRISE IN THE PENINSULA



When I came in that night I found
the skin of a dog stretched flat and
nailed upon my wall between the
two windows. It seemed freshly killed –
there was blood at the edges. Not
my dog: I have never owned one,
I rather dislike them. (Perhaps
whoever did it knew that.) It
was a light brown dog, with smooth hair;
no head, but the tail still remained.
On the flat surface of the pelt
was branded the outline of the
peninsula, singed in thick black
strokes into the fur: a coarse map.
The position of the town was
marked by a bullet-hole, it went
right through the wall. I placed my eye
to it, and could see the dark trees
outside the house, flecked with moonlight.
I locked the door the, and sat up
all night, drinking small cups of the
bitter local coffee. A dog
would have been useful, I thought, for
protection. But perhaps the one
I had been given performed that
function; for no one came that night,
not for three more. On the fourth day
it was time to leave. The dog-skin
still hung on the wall, stiff and dry
by now, the flies and the smell gone.
Could it, I wondered, have been meant
not as a warning, but a gift?
And, scarcely shuddering, I drew
the nails out and took it with me.

Sunday, May 31, 2009

I am determined to write a post before the end of the month

Ayer fue el primer día de calor de verdad (veintitantos grados centígrados) y todos blancos y emocionados, con sonrisa de idiota, fofos y destanteados nos salimos en camiseta a tirarnos en el pasto. En verdad es muy entretenido vernos. Nos vemos muy incómodos y torpes. Se nota que acabamos de pasar 8 meses de llovizna y depresión continua, le hemos entrado a las galletas y no nos hemos ejercitado lo suficiente. Se nota además que no hemos comprado ropa de verano como en 3 años, porque para qué si sólo vamos a poder estrenar un par de días y luego es de vuelta al abrigo de siempre. Así que todos los glasgüences somos un fashion emeryenci andando. Es increíble ver a toda una población comportarse de una manera tan similar y tan poco atractiva. Ayer (y hoy también supongo) los parques estuvieron tapizados de piel rosita. Hace dos años consideraba este comportamiento extremadamente patético. Yo venía con mi bronceado tarahumara y cancunense, mi piel bien cuidada y mi ropa de verano bien escogida. Y ahora no soy más que una británica cualquiera. Dios nos libre! "Tenía que ser inglesa con esas gafas y ese impermeable" me dijo Cortázar en un cuento, y no pudo haber sido más hiriente.

Ayer también fue el día en que casi tuve que salir del clóset como heterosexual ante mis profesores de universidad. (Es que todos mis profesores cool son gays o lesbianas y ayer hubo ocasión para socializar y los sentí insinuando la pregunta pero yo me sordié una y otra vez porque 1) la verdad es que sí quisiera ser un poco más lesbiana de lo que soy, 2) pensé que ya no me iban a considerar una buena escritora si descubrían mi aburrida orientación sexual, y 3) pinche país que me saca todo lo que no me gusta de mí misma: lo chiveada, lo insegura. Debí gritarles a esos señores: Sí y qué! Pero no lo hice. Estaré perdiendo la chispa?

Monday, April 13, 2009

Ay, España. Siempre llego a tí con los ojos pringaos.

Estoy cansada, no puedo verte y no entiendo
cómo puedes parecer a cada rato que terminas
para de pronto abrirte a otra plaza insospechada
a otra catedral. Me sacas de quicio.
No me entra tu belleza, no me empapo de tu sol.
Sol albino, sol huidizo
enmascarado, escolástico
engañol de siglos, pisaflejante,
pedestal siniestro, taladro hundido.
Éntrame por los techos de lupa
egárzame del riel de las cortinas.

En la febril danza de las horas
persigo tu marca circular
una gota en cada cuarto de la casa
una gota en cada cuarto de la hora.

En círculos me froto las piernas y los brazos
en un intento por echar a andar la sangre.
Me tomo un té de gengibre con chile y whisky y sal
y miro otra vez aquél móvil que compré cuando iba a dejarte:

Todavía tiene le suena diario una alarma a las 8 de la mañana, que dice: "al parque, a estar bien." Le puse el mismo timbre que sonaba cuando me llamaba Andrés, para engañarme a mí misma desde el sueño con un poquito de emoción: ¡me quiere! Si ese era el único impulso que podría sacarme de la cama, que así fuera. Y me ponía los tenis, que no las zapatillas. Los tenis: un teni y otro teni, y unos chorts y una camiseta, que no el chandal. La camiseta y los chorts. Y me iba a correr al parque para de perdido producir algunas cuantas endorfinas naturales antes de las sobredosis de café, colacao y nutella imitación, y no entendía cómo el verano quemó toda la yerba, ¿cómo pueden vivir así? Granizado de limón, horchata, un pincho de tortilla, bajar a tomar algo y reírse de los chistes malos de los cuatro abuelos o la tele. Y entonces trataba de tranquilizarme a mí misma: es como Zacatecas, mira las calles, esto es hermoso. Y volvía a Zacatecas y no lo hallaba y volvía a Monterrey y ahí menos, y entonces sólo me quedaba decir espérate aquí no cambies que algún día volveré. Pero volver a dónde, A DÓNDE, ¡carajo! Si yo nunca he estado en ninguna parte.

"La crisis de cuarto de vida" me explicó Kirsty "es cuando le echas la culpa a la desfavorable localización geográfica. Piensas que esa es la razón de que tu vida no tenga sentido, y si tan sólo pudieras largarte a otro lugar, ¡a donde sea! todo se arreglaría. Y claro que así nunca se arregla. De hecho las cosas empeoran, porque tienes tu misma vida pero con menos dinero y menos amigos. Y entonces regresas derrotado a casa de tus padres, te tragas el orgullo, tomas un empleo de oficina, y haces lo mismo que el resto del mundo: tomar una pareja y hacer tu propio idilio. Ya con todas las decepciones que has sufrido eres mucho menos exigente así que cualquier persona que no hiera el ojo y sea más o menos apasible bastará y podrán durar juntos muchos años. Y así le sigues hasta que llegas a los cincuenta y te da menopausia o te compras un convertible rojo, y todo empieza otra vez."

"Chale" le contesté, con mi acento glasgüense. "Creo que llevo toda la vida ¡toda! haciendo precisamente eso. Creo que mis padres nunca superaron su crisis de cuarto de vida. Tuve mi primer 'echarle la culpa a la localización geográfica y huir de donde estés con la esperanza de encontrar algo mejor' a los 13 meses de edad; mi primer 'regresar derrotado a casa de tus padres' a los 4 años; y mi primer empleo de oficina (hecho verídico) a los 14. Nunca me he permitido pertenecer. Creo que no sabría cómo funcionar si no fuera extranjera."

"Es muy simple" me contesta. "Tállate los ojos y mira bien dónde estás. Camina descalza, vale madre que haga frío."

"Eso ya está muy zen, ¿no?"

"Eres la única persona que conozco que utiliza la palabra "zen" como insulto."

"No es insulto es sólo... sólo... sólo que no es para mí."

No aceptaré un no, no, no

no lleves zapatos
no importa que es verano

(Llevo no sé cuántas semanas con algo que me oprime en la boca del estómago. Es abril y las capas de ropa, las ventanas sucias, yo haciéndome vieja, torciéndoseme los huesos de tanto que me quedo en la misma posición. Tracks escuchados por error y una neurosis casposa (mi nueva palabra favorita; el insulto de los españoles a los ingleses, literalmente covered in dandruff, que significa que no tienen estilo ni buen gusto ni nada remotamente atractivo. Y en insultarlos me insulto a mí misma, porque no sé qué otra cosa hacer. "Tenía que ser inglesa, con esas gafas y ese impermeable", me dijo Cortázar.)

Es verdad que mis pies fueron hechos para andar descalzos.

Friday, April 03, 2009

neurosis arbustil y la incapacidad de comprender la ironía

Cuando llegó Carlos, una de las cosas que mas le impactó fue que el arbusto que rodea mi casa no estuviera podado. Según el, podía reconocer mi casa a gran distancia porque era, en una calle lined with arbustos, el único arbusto que explotaba en un peinado a la Slash con pretensión de arboleda. Yo sabía que no había podado el arbusto desde que me mude en junio del aňo pasado, pero no me había dado cuenta de que estuviera tan mal.

Despues de no poder sacarme esta idea de la cabeza, decidí podar el arbusto, aprovechando que era un dia medianamente soleado. Me encontraba en esta laboriosa tarea cuando un seňor como de 60 aňos me dice, con sonrisota, casi riendo:

-You're doing a very good job.

Yo, que ya me había quitado el sueter porque empezaba a sudar aun y que no llegariamos ni a los 20 grados, le sonreí/rei de regreso, sin entender el chiste. Mire el trabajo que habia hecho hasta entonces: en verdad estaba tan mal podado? No, el arbusto estaba parejito, pero pues tampoco estaba excelente; era en definitiva un trabajo mediocre y nada digno de atención. Quizá a esto se refería? O bien, estaria haciendo alguna referencia cultural que no capte? Estaría senialando el hecho de que soy mujer y normalmente son hombres los que podan arbustos asi que considerando mi desventaja en experiencia y fuerza física, no estaba tan mal lo que había hecho? O me vio tan exhausta que pensó que necesitaba que me echaran porras? O me estaría coqueteando? O todas las anteriores? Shhh, no seas paranoica, me dije.

(Es verdad que encuentro muy difícil comunicarme en este pais. Nunca entiendo lo que estan tratando de decirme. El sarcasmo y la ironía son tan prevalentes que es casi seguro que no te estarán diciendo literalmente lo que te estan diciendo. Las palabras dejan de tener significado y se tornan órbitas de auto-referencia que tienes que haber vivido toda tu vida para reconocer como se debe antes de terminen de decirlo y responder al tiro con la misma ingeniosidad y sin siquiera darte cuenta de lo que haces... Y como estoy aquí y casi entiendo pero not quite, significa que cada vez que alguien me dice algo lo repaso veinte veces en mi cabeza antes de lograr alguna hipótesis plausible de lo que significa. Y es muy difícil reaccionar naturalmente, dar una respuesta casual pero a la vez ingeniosa y llena de humor. Por lo general me quedo sonriendo estupefacta, y la gente tiende a irse porque eso es muy aburrido. Quizá esto explique el hecho de que no haya logrado hacer amistades por aquí. Si fuera 100% extranjera, al menos la gente comprendería por que no entiendo. Pero la gente espera (por mi piel blanca, nombre caucásico y acento británico) que esté exactamente en su mismo canal y entienda todo lo que no se dice. Y como toma aproximadamente 20 minutos de conversación íntima explicar mi relación con el país es difícl interactuar con los transeuntes. Y creo que aun así mis amigos mas cercanos se olvidan de mi historia y mas bien asumen que no tengo sentido del humor ni habilidades sociales.)

Estaba en medio de este monólogo interno cuando pasó el segundo seňor como de 60 aňos, con la misma media sonrisa/carcajada contenida:

-You're doing a very good job.

Exactamente la misma frase! Las exactas mismas palabras! Me estoy perdiendo de algo? Qué es? Qué es? Ironía, sarcasmo, machismo implícito, porra, coqueteo? No sé no sé no sé aaaaah pánico y termino por contestar:

-Ha ha. (Con una sonrisa/carcajada reprimida pero fingiendo que estoy reprimiendo la risa por algo que en realidad no me da risa.)

Cuando le conte a Carlos me dijo que la interpretación era sencilla y muy obvia: que yo era la unica de la calle que tenia su arbusto hecho un mugrero!

Asi que la conclusion es obvia, pero no deja de ser entretenida: que Carlos entiende mejor que yo a mis vecinos britanicos y que yo, a donde quiera que vaya, sere siempre una neurotica que nomas no encaja.


(pd, ps, nb nota al pie o como se diga: esta computadora no tiene acentos, ni siquiera jala el alt+numerito, el word no sabe espaniol y me fui insertando letra acentuada por letra acentuada, pero esto llevo demasiado tiempo y no termine, quiza algun dia lo arregle. adios)