Thursday, February 08, 2007

Lenguaje ciudadano o la imposibilidad de escribir literatura

Llego a mi casa, y para relajarme prendo un cigarro, me sirvo un tinto y me pongo a tocar (mal) un poquito de Chopin, la pieza más fácil (y repugnantemente gastada) que pude encontrar. A continuación me remojo en agua hirviendo, arranco un par de pelos, me tallo un poco de mejorana en el vientre, y salpico un poco de leche de soya en mi pie. Con estos ritos, estoy segura de haberme desintoxicado y estoy lista para a corregir mis (siempre escasos) textos. Tengo que publicar algo pronto, pienso, or else algo se me pudrirá por dentro.

Me doy cuenta de que mi lenguaje está lleno de rimas y conjunciones innecesarias, conjugaciones verbales complejas, sinécdoques, adverbios terminados en 'mente', lirismos, abuso de las metáforas, anglicismos, paréntesis, palabras con más de tres sílabas, generalizaciones hiperbólicas (también conocidas como "siempreísmos"), jerga institucional, descripciones, ambivalencias, solecismos, preguntas abiertas, frases herméticas, retruécanos, adjetivos, cacofonías y otros vicios auditivos, oraciones mal subordinadas, arritmia, grandes distancias entre el sujeto, el objeto y la acción, símiles, voces pasivas, dobles negaciones, listas largas sin bullets, falta de énfasis y/o ausencia de una idea principal, y todas esas cosas que ineterfieren con una cristalina y eficaz comunicación de las ideas. Así que dejo que el lenguaje ciudadano incursione y arregle todo eso.

Afortunadamente, me da sueño en la segunda o tercer página, y no hay más que irse a dormir pensando en que se me olvidó dejar listo el lonche y es probable que por eso mañana vuelva a llegar tarde a la oficina.

Tuesday, February 06, 2007

You are the 'snooze' button on my radio alarm clock

Enmitchellada

Dice mi papá que ando "enmitchellada" porque últimamente siempre estoy cantando (o más bien intentando cantar) alguna de Joni.

«You said: I am as constant as a northern star.
And I said: Constantly in the darkenss, where's that at?
If you want me I'll be in the bar.»

Intenté sacar la de River en el piano, pero sólo me salió Jingle Bells. Intenté sacar un cover de A Case of You en el acordeón, pero sólo me salió un conjunto de progresiones comunes y corrientes: I V vi II I, IV iii ii I. Joni tiene un toque mágico que no atino a entender.

Monday, February 05, 2007

Will you take me as I am, strung out on another man?

Mi maestro de guitarra clásica era guapo. Bueno, a Daniela no le parecía guapo, pero a mí me gustaba. Nuestras clases ocurrían en la escuela ya desierta de Myrna Bazán los jueves a las siete de la tarde. Desierta porque esa hora era muy tarde, no quedaba ni la secretaria. Sólo él y yo, hablando quedito y echándonos miradas coquetas, rasgando las cuerdas dulcemente. Él zurdo y yo diestra, tocábamos como en espejo. Al salir, mi maestro cerraba la escuela con su propia llave, y caminábamos media cuadra juntos. Pálida la noche apenas entrante, eran unas caminatas menudas y deliciosas. Pero yo estaba demasiado liada pensando en otros hombres como para animarlo a darme un beso, y él estaba demasiado liado con sus dilemas morales del tipo "maestro-alumna" como para hacer algo al respecto.

-Cómo te vas a ir a tu casa? -le pregunté una vez.
-En mi coche.
-Bah. Yo pensé que andabas en camión -dije con desdén.
-Por qué? Te parece que debería andar en camión?
-Sí. Me parece más chido. -Le expliqué mi visión romántica acerca de los camiones: qué hermoso poder poner las monedas en el ánfora, recorrer la misma ruta, ver a toda la gente, andar en tu mundo, sin depender de nadie, poder ir a donde te dé la gana sin siquiera tener que concentrarte en el camino.
-Ja. Vas a disfrutar mucho tu vida de adulta -me dijo.

Le expliqué que llevaba (llevo) toda mi vida esperando tener más de treinta años. Y sí. Disfruto mucho mi vida de adulta.

Friday, February 02, 2007

No te salves // Prozac

Quien haya vivido en Monterrey hace diez años quizá recuerde que había alguien o alguienes que grafiteaban paredes firmando como "Prozac". Siempre quise averiguar quién o quiénes eran; si alguien tiene información al respecto se los agradecería.

Para quien no haya visto o no se acuerde, contaré lo poco que sé. Era parecido al trabajo de mi buen no-amigo, Armando Alanís, quien escribe frases en bardas abandonadas y firma como "Acción Poética". Alanís, por lo que entiendo, pide permiso a las autoridades para dar a los transeúntes y automovilistas un espacio para la reflexión poética. Por lo general son cosas muy lindas las que escribe él. Sólo recuerdo un par que me hayan impactado. Uno era en una pared abandonada sobre Morones Prieto, donde ahora está el cedim:

EXISTO ETERNAMENTE
EN LO QUE DI
-Acción Poética

Me gustó porque en ese justo momento, manejando desesperanzada, me preguntaba si cierta persona me habría de olvidar para siempre. La frase fue como una respuesta. Otra, más reciente, por Félix U. Gómez. Me hubiera gustado tomarle una foto. La señalización naranja que indicaba las desviaciones tenía un encabalgamiento muy interesante. Decía:

SOLO

RUPERTO MARTÍNEZ


Obviamente para indicar que si ibas a ese carril, sólo podías ingresar a la calle Ruperto Martínez. Ya ven el desmadre que había mientras construían esos puentes. Pues Alanís quiso hacer algo con ese encabalgamiento, y en una barda justo atrás de ese letrero, escribió:

ESTAR SOLO
NO ES CASUALIDAD
-Acción Poétca

Debo admitir que esos fueron muy buenos logros. Pero la gran mayoría de las frases de Acción Poética rayan más bien por el lado cursi. Prozac, en cambio, me parecía mucho mejor. Con pintura de spray, en verdadero grafiti, te hablaba directamente, desafiando tus creencias, tus cómodos y burgueses paradigmas. Era subversivo, agresivo, revolucionario. Al menos así me lo parecía hace diez años. Jamás olvidaré este episodio de mi vida:

Voy en el asiento del copiloto. Mi madre va manejando. Vamos a hacer una de esas "vueltas de mujeres" que tanto odiaba y que ahora, conviviendo con las chavas de mi trabajo he aprendido a valorar. Quizá íbamos a comprar telas al Nuevo Mundo o algo así. Vamos por Calzada San Pedro, una calle que siempre me pareció mágica. Voy admirando los árboles del Paseo de los Duendes. Hasta que algo me dio una patada en el estómago y mi corazón sintió estar dentro de un elevador que caía sin control desde el veinteavo piso. Pintado con letras rojas y furiosas, en el virginal puente peatonal que cruza la rotonda, leí:

MORIRÁS DE LA LOCURA DE OTRO
-prozac

Todavía no me recuperaba del shock, cuando en el siguiente puente:

NO TE SALVES
-prozac

El apañe no duró más de un par de días. Los conservadores sanpetrinos no podían soportar una mancha así en sus puentes. Lo taparon con una pintura blanca un poco desigual. Parche. No puedo explicar, sin embargo, en cuántos niveles me afectó haber visto aquello.

Desde entonces mantuve los ojos muy abiertos (sí, más de lo normal) siempre que iba en coche. Buscando otros mensajes. Atiné a encontrar otro díptico, en unas paredes horribles y polvosas en la horrible y polvosa Av. Colón, esta vez en letras doradas, se leía:

orinarás concreto
-prozac

y más adelante, de nuevo utilizando el efecto "todavía no me recupero del shock":

sudarás silencio
-prozac

Fue tanta la impresión que este o estos muchachos (no, no considero siquiera la posibilidad de que el autor haya sido mujer) causaron en nosotras, que Natalia y yo concebimos hacer algo parecido, allá por 1997. Nos íbamos a llamar "herpes" por lo contagioso pero a la vez por lo grotesco del término. Estudiamos largo rato las frases posibles, y al fin en el puente peatonal que cruza Gonzalitos para llegar a Galerías Monterrey, escribimos, con pintura magenta:

no podré salir de este rincón
más que a través de la espada
y mirándote a los ojos
-herpes


Teníamos vista una frase más interesante, y libre de todo plagio, para una barda abandonada en Mitras Sur. El plan era escapar de casa de mis padres a las 4 am, para pintar nuestro "apañe" y regresar a casa sin que nadie sospechara de nuestra inocencia. Las veces que ella se quedó a dormir a mi casa, nunca pudimos quedarnos despiertas o levantarnos tan temprano. Así que nuestro plan no funcionó. Creo que hubiera sido divertido.

Mi novio de aquel entonces, Carlos Ramírez aka "el Fujy", decía ser Prozac. ¿Por qué ya no has rayado?", le pregunté. "Nah, ya nunca voy a volver a rayar paredes", contestó. Y, en efecto, Prozac jamás volvió a invadir el paisaje urbano. De todas maneras, nunca le creí mucho. Hace unos días, Daniel me dijo que una maestra le había hablado "del movimiento". Pero que poco después fueron "desarmados" por las autoridades. Esta versión, sin embargo, tampoco me parece muy creíble, pues creo recordar que la letra era de una misma persona. Nat y yo habíamos analizado las "a" y las "z", tenían todas el mismo estilo. Quedará como un misterio, supongo. A menos que algún commentador lo esclarezca todo.