que Jennifer, debido a todas sus terquedades, ligerezas morales, inmadurez y falta de coherencia "irá dando muchos tumbos por la vida."
Huelga decir que pocas cosas me han encabronado más en toda mi vida desde que tengo uso de razón. Cómo puede un psiquiatra tan reconocido decir tales pendejadas infundadas sólo para complacer a sus pacientes.
No sé por qué me acordé de eso ahorita, pero pues mi contestación -bastante atrasada pero todavía vigente- se la robo a Dylan: "Well time will tell just who has fell and who's been left behind, when you go your way and I go mine."
Thursday, December 30, 2004
Digo, para qué me hago pendeja sola.
Las cosas me pasan como me pasan porque hay una JANE en el FUTURO, IMAGINANDO su vida del pasado (que es mi presente aquí ahora 29 de diciembre 04 a las 19.09 horas en monterrey nuevo león méxico) y todas estas historias son capricho de ELLA, todo sucede como a ella le hubiera gustado que sucediesen. Por eso me pasan puras cosas bien NEW SENTENCE. Porque JANE HACE que me pasen.
Ahora la cuestión es: ¿por qué jane quiere que jane tenga una vida tan mierdosa? ¿por qué la obliga a trabajar tanto y a divertirse tan poquito y de maneras tan retorcidas? ¿por qué no la deja vivir de vaga y tirando hueva, tal y como su Dulcineo lo hace?
Ahora la cuestión es: ¿por qué jane quiere que jane tenga una vida tan mierdosa? ¿por qué la obliga a trabajar tanto y a divertirse tan poquito y de maneras tan retorcidas? ¿por qué no la deja vivir de vaga y tirando hueva, tal y como su Dulcineo lo hace?
Tan cerca.
Pasas más de una semana cavilando y un día entero de angustia antigua trantando de decidir, y cuando al fin lo haces, obtienes un: "El Señor Dulcineo ya ha registrado su salida el día de hoy, no puedo confirmarle si volverá." Es como el día ese de los zapatos verdes. Supongo que la historia no tendría sentido si se hubiera dado el encuentro.
"Me he levantado de pronto, con la seguridad de que estabas en tu antigua casa. Pero al llegar sólo encontré el sillón verde de terciopelo todavía tibio de tí, y el humo de tu cigarro, que aún no terminaba de disiparse. La noche cayó encima de mí como cien dragones hartos de dormir." (1998)
Pero me queda el consuelo de los idiotas, el último: nos encontraremos en otra vida.
[Y también el otro consuelo de los idiotas/poetas: escribirlo como si se hubiesen cumplido todas mis incumplibles fantasías.]
"Me he levantado de pronto, con la seguridad de que estabas en tu antigua casa. Pero al llegar sólo encontré el sillón verde de terciopelo todavía tibio de tí, y el humo de tu cigarro, que aún no terminaba de disiparse. La noche cayó encima de mí como cien dragones hartos de dormir." (1998)
Pero me queda el consuelo de los idiotas, el último: nos encontraremos en otra vida.
[Y también el otro consuelo de los idiotas/poetas: escribirlo como si se hubiesen cumplido todas mis incumplibles fantasías.]
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