Saturday, March 10, 2007

Si hubiera que ser honesta,

pero verdaderamente honesta, tendría que decir que, al principio, el hecho de no tener nada más que una cubeta llena de escombros y un zapato verde me asustaba mucho. Hoy es un consuelo, dulce memoria que le da sentido a casi todo.
Y sin embargo, no puedo negar que en numerosas ocasiones he querido llamarte por teléfono: cómo estás, qué tal la familia, el trabajo, ¿no quieres hacerme el amor? anda, una vez y ya, una no es ninguna, la puntita nomás, verás que te va a gustar. O amarrar listones en tus ladrillos y formar una red celeste, incrustada de cerezas, para atraparte cuando salieras de casa por la mañana, cargando tu maletín y tu café.
Pero es triste cómo me engaño a mí misma.
Ojalá me perdones algún día.

Thursday, March 08, 2007

Supersticiones

No se deje engañar por el morral rosa; yo no era ésta hace diez años. Yo no vivía en Monterrey. Yo no llevaba a mis hijos a sus clases de karate en mi camioneta windstar color rubí. Mi pasatiempos preferido no era ir al super a hacer la compra. Mi comida favorita no eran esas galletas "ligth" que sabían a comida para pájaros. No hablaba con mis amigas sobre recetas para adelgazar mientras sorbía un smoothie de fresa en el mol. No usaba un peinado práctico ni a la moda feminista noventera. Tampoco me ponía a cocinarle una novedosa cena a mi esposo. Mi esposo, similar a aquel personaje de Fellini, no se hartó de nuestra vida perfecta ni acabó suicidándose. Tampoco mató a nuestros hijos. Principalmente porque yo no me casé ni tuve hijos.

(Lo digo por si acaso.)

Monday, March 05, 2007

Yo no escribo sobre lo que me pasa

pero siempre termina por pasarme lo que escribo.

No sé si tengo poderes psíquicos, o si mis acciones carecen de originalidad.
Me parece que más bien es lo segundo.

Saturday, March 03, 2007

Qué tonta soy en creer que las cosas me hablan.
Que los letreros en las calles me van diciendo: por aquí, por aquí.