Thursday, May 18, 2006

La verdad es

que me cuesta escribir la verdad.
Paradoja estúpida y de mal gusto; algo que escribiría Arjona. Pero es la verdad: me sordeo de lo que en verdad quiero decir. Pienso que nadie soportaría la verdad.

No me voy a ir de viaje. La verdad es que quisiera ahora mismo echar algunas cosas a la mochila e irme a la central, de tin marín, de do pingüé. Quiero alguien que me reemplace. Cuide a mis mascotas, a mis plantas y a nene records. Otra vez, algo nuevo, unos aretes diferentes, otro color de pelo. Pero no lo hago porque los cambios me agotan. Porque soy tiesa y lenta para encontrar el equilibrio que necesito tanto. Porque me da miedo moverme y tropezar; dejar de ser yo.

Pero la verdad es
que me da miedo no ser
lo que creo que soy.

Monday, May 15, 2006

Oh that rock 'n' roll it saved my soul

Ayer fue la tocada Verguera en el Gargantúas. Después de una pesadilla logística, crisis internas en Nene Records (para variar), y un periodo de ayunas excepcionalmente largo, salió todo bastante bien. Logramos que acudieran aproximadamente 130 personas, más o menos igual que en la tocada Wowcers, pero esta vez éramos puras bandas de Nene Records, no invitamos a ninguna de las bandas emo ni a las del happy-fi. Tenemos, pues, un poder de convocatoria relativamente bueno. Para ser Monterrey, claro está.

Era una tocada importante, pues Taladro Supremo se presentaría con una alineación nueva y después de mucho tiempo sin tocar, era el debut de Mockinpott&Frankenputa, era la segunda tocada de Mamá Burger, y era la primer tocada de Ruidos desde que llegaron del DF. Creo que la gente estuvo contenta y que la mayoría se quedó hasta el final. Hasta hubo gente que llegó bien temprano y gente que compró el paquete de lima+disco por 100 pesos.

Pero me sacó de onda un comentario que puso Fer en su blog: "alcancé a saludar a Jen, aunque ya no platiqué con ella, porque se ocupó de la actividad más importante de la tocada: cobrar." Aun considerando que este haya podido ser un comentario de humor negro (creo que a él le gusta el humor negro) mi primer reacción fue ¡¡¡claro que cobrar no es la actividad más importante!!! ¡lo que más importa es la MÚSICA!
Pero, luego me quedé pensando ¿para qué hace uno música si no es para mostrarla? Y, ¿mostrarla no implica ya dar algo para recibir algo a cambio? ¿Qué es primero: el huevo o la gallina, la música, o la necesidad de compartir algo con el expectador? ¿qué otra cosa puede ofrecer a cambio el expectador, aparte de sus aplausos y su dinero?

En un plano menos filosófico, sí me incomoda un poco estar en la entrada con una caja llena de dinero, y estar contando los billetes sintiéndome como un señor maligno con un anillo de diamantes en cada uno de mis gordos dedos y fumando un puro gigantesco, y luego mezclar esa imagen con algo que yo considero de lo más puro, bello y sincero de este mundo. Aunque tal vez eso sea por una vieja idea que no sé de dónde saqué pero que tengo bien clavada en la cabeza: es malo ganar dinero (como si eso ensuciara de algún modo el trabajo, comprometiéndolo, prostituyéndolo). Hasta ahora he intentado tirar a león ese concepto. Porque simplemente vivimos en un mundo capitalista; así funciona el pedo: la verdad es que el dinero lo necesitamos para pagar nuestras deudas por compra de equipo de grabación, para imprimir discos, para mandar a hacer productos, para irnos de gira... y la verdad es que lo que hemos sacado de las tocadas y las ventas está lejos de poder cubrir todos estos gastos.

Charli es el que siempre reacciona más contra la idea de que algunos consideramos a Nene Records como un negocio. Creo que él es el que está más aferrado a la noción antes dicha, y sí tiene algo de razón, el dinero en sí ya puede verse como algo "sucio" de alguna manera, porque ya es algo que compromete tu trabajo; y cuando es un trabajo mecánico no importa tanto, pero cuando es algo que te sale del corazón y te llena espiritualmente, recibir dinero a cambio puede parecer algo contradictorio. Y yo sí pienso esto a veces. Pero la mayoría de las veces me "peleo" con él; le doy un poco la contra. Le insisto: queremos que sea un negocio, no porque nos queramos convertirnos en una entidad corporativa multinacional y maligna (que pone maquiladoras y contribuye a la pobreza, a la discriminación y a la contaminación del planeta mientras que sólo unos cuantos se hacen obscenamente ricos), sino porque no queremos tener que (ni podemos) andarle invirtiendo; queremos tratar de que esto se sustente solo, porque esa es una manera de que nuestras bandas puedan sobrevivir y podamos seguir haciendo música. Y también le digo: no te preocupes, esto nunca podrá ser un negocio, es demasiado el tiempo que le invertimos y muy poco el dinero que le sacamos, especialmente si lo dividiéramos entre los 7 que somos en NR. Y es la verdad, gano más y me canso menos haciendo traducciones. Y con menos de una centésima parte del estrés que me causa andar organizando gente, resolviendo conflictos, y haciendo que todo salga adelante. Para mí eso ya es garantía de que lo hago por amor al arte y no por dinero.

Cuando estábamos en prepa (la era en que mucha gente tenía muchos estereotipos falsiformes en la cabeza) se hablaba mucho de música comercial y de música no-comercial. Música comercial era lo más conocido, lo más pop, y lo más frecuentemente catalogado como basura. Música no-comercial era básicamente un montón de grupos alternativos cuyos discos eran difíciles de conseguir en monterrey o cuyos videos raras veces aparecían en MTV, aunque esto no siempre aplicaba porque podía salir mucho en MTV pero ser no muy pop, y entonces era cuando nos metíamos en debates interminables, que si tal grupo es más comercial que tal otro, etc.

Bárbara, una amiga muy incomprendida y muy inteligente, intentaba con mucha seriedad comprender de qué estaban hablando cuando decían no-comercial, y llegó a la conclusión: "Es una estupidez pretender que alguien haga música no-comercial". Algunos se sintieron agredidos por ese comentario. Pero en definitiva, lo "no-comercial" era una facha, tal vez con la oculta intención de vender más; la facha de "somos rebeldes y no nos importa nada", "somos 'alternos' y no nos unimos al mainstream". En suma, era la facha de los 90s. Creo que pocos nos dábamos cuenta de que al final de cuentas todas eran bandas que estaban intentando salir adelante. Todas habían invertido tiempo dinero y esfuerzo en conseguir quién les grabara su disco, y que habían puesto su trabajo a la venta, esperando lo mejor. Que algunos discos fueran más comprados que otros no indica nada sobre qué tanto querían ellos hacerse ricos, ni nada sobre la calidad de la música, ni nada sobre qué tanto les importa llegar a ser número uno en la lista de éxitos. Básicamente no es un indicador de nada.

Porno dice que (bueno, al menos así entiendo yo su postura) en México todo va mal en la música precisamente porque nos metemos en estos dilemas. Porque no nos acostumbramos a cobrar por nuestro trabajo y a darnos nuestro lugar. En los países civilizados todo es negocio: si alguien me organiza una tocada, yo le pago. Si yo voy a tocar, pongo precio. Y así se crea una verdadera economía de la música que se mueve con mucha mayor fluidez, permitiendo que alguien pueda hacer en serio su carrera como músico y vivir de eso. Aquí todavía estamos con nuestra idea retrógrada de que es malo cobrar. ¿Demasiado influenciados por los ideales socialistas? ¿Por eso no salimos del hoyo? ¿Cuántas veces repetí la palabra "trabajo" en este post? ¿Ya me desordené toda en la concadenación de los párrafos? Mejor me voy a dormir ya.

Sunday, May 14, 2006

Orange Orgasm

Hay personas que están tan seguras de lo que piensan, que me da hueva hablar con ellas.

Stand up

You've got to manage
I won't sympathize
Anymore.
And if you complain once more
You'll meet an army of me

You're alright
There's nothing wrong
Self-sufficience please!
And get to work.
And if you complain once more
You'll meet an army of me

You're on your own now
We won't save you
Your rescue-squad
Is too exhausted
And if you complain once more
You'll meet an army of me
Arme of me

Saturday, May 13, 2006

I like to bleed

Nadie se había dado cuenta porque eran sólo unas cuantas gotas que caían al pavimento, los coches iban muy rápido y los únicos otros peatones eran gordos en shorts y camisetas transparentosas concentrándose únicamente en seguir caminando. Sacudí mi mano para quitarme el exceso de sangre. Una mano extrañamente pesada, mis pasos pesados bajo el sol. Abrí la puerta y me formé en la fila. Entonces era innegable. Pero el aire acondicionado me hizo bien. Sólo quedaba esperar. Sangre roja sobre piel blanca, o sobre nieve, como en los cuentos. Gotitas sobre el piso de mármol.

La señorita de la ventanilla finjió no darse cuenta, aunque creí reconocer un atisbo de horror en sus movimientos torpes. Temí manchar los documentos así que alcé la mano sangrante y con la otra busqué una servilleta en mi bolsa. Siempre tengo demasiadas cosas en mi bolsa y siempre me falta exactamente eso que busco. Señorita, ¿no tendrá un kleenex? La mujer, nerviosa, me dijo que no, luego buscó revolviendo algunos papeles, y al final decidió mejor terminar con la transacción para que me fuera rápido de ahí. Mi pantalón estaba manchado también. El guardia se acercó y me dio una servilleta del 7 Eleven. Para entonces todos los que estaban haciendo fila me estaban viendo sin saber qué hacer. Creo que los desconcertó la naturalidad con que actuaba. La servilleta se empapó en seguida, pero para mí no tenía importancia. Para mí era sólo una costra que no se había terminado de formar bien, un débil filamento que se había roto. Aunque debo admitir que me gustó recibir tantas miradas preocupadas en tan poco tiempo.

Entonces supe por qué quizo morir así.


Let's go swimming, so we can watch the water turn red.

Let's go bleeding, so we can watch the blood turn colourless.