Thursday, September 24, 2009

Nostalgia de la mugre. Babosas, casitas y ópera punk

Lisa respondió. Me contó que ahora vive en una casa en el campo, en las afueras de Glasgow. La renta está estúpidamente barata y pasa su tiempo sembrando sus propios vegetales y matando a las babosas que quieren comérselos. Tuve la impresión, por unos instantes, de que podría ir a verla, ayudarla a matar babosas y luego abrir un vino y jugar el juego de las preguntas. Pero creo que eso pertenece a la categoría de cosas siempre funcionan mejor en la imaginación que en la vida real.

Como Monterrey. Es mi paraíso perdido, mi ciudad favorita en el mundo, pero no soporto vivir ahí. Le escribí un email a mi vecino de Ramón Treviño. Dos años de verlo casi todos los días y los cientos de favores que me hizo (sin contar el dudoso secuestro/rescate de mi gato) no significaron nada en comparación con el saludo de mano que me dio cuando volví para ayudar a Ernesto a vaciar la casa. Saludo machín, de hombres: pulgares juntos y jalón para recibir un semi abrazo y dos palmadas en la espalda. Wow, pensé. Tengo ese estatus. Luego me apuntó su email en un papelito y me dijo, pa que me mandes fotos de donde estás. En el email le pregunté si ya se había rentado mi casita. Y dijo sí, ahora vive ahí un señor rarito, ya mayor, con tres muchachos jóvenes; él trabaja y los muchachos se quedan en casa haciendo la limpieza, cocinando y lavando ropa. Me fui a dormir pensando en Monterrey, recorriendo con la memoria los quebradizos bordes de las banquetas y las polvosas columnas del metro. Y soñé con un pedazo del centro que nunca había visto, y estaba tan feliz porque descubrí un nuevo rinconcito. Sueño con Monterrey muy seguido, al grado que he dejado de apuntar mis sueños--no estoy de acuerdo con ellos. Monterrey, de donde salí huyendo, que odié-amé toda mi vida, que según yo ya no tenía nada que ofrecerme, me llama de vuelta con sus polvos 'Ven a mí'. No puedo dejar de referirme a esa geografía. Según yo, me acuerdo de lo malo y no sólo de las cosas buenas (en realidad, ¿qué cosas buenas tiene Monterrey?) pero también se puede vivir en la versión idealizada de lo malo. A eso se le llama nostalgia. Como cuando veneramos los desastres de la moda de décadas pasadas, le llamamos 'vintage', y lo ponemos en el escaparate con el triple de su precio original. ¿Por qué la nostalgia es tan poderosa en estos tiempos? ¿Cuándo vamos a de verdad empezar algo nuevo?

Fui a una tocada hoy, y me congratulé por salir de la casa. Luego le conté a un perfecto desconocido que he estado llorando casi todos los días. Creo que se frikeó. Su banda estaba increíble, una chica cantando estilo ópera con ciertos toques post-punk, y varios instrumentos hechos en casa con mucho tsss y distorsiones que nos dejaron a todos boquiabiertos. Lo que está excelente de Glasgow es que ese tipo de tocadas ocurre a cualquier hora, cualquier día, como si nada. Esto era justo lo que quería, rodearme de música que desafiara los cánones. Supongo que aprenderé a disfrutarlo si me quedo el tiempo suficiente, pero seguramente lo que terminará pasando es que huiré de aquí también y luego pasaré el resto de mi vida nostalgiando por Glasgow. Tal vez es la única manera que tengo de amar las cosas.

3 comments:

  1. Es así que la vida sucede, pues no tenemos en valor ni la imaginación para apreciar lo suficiente los momentos actuales, solo aquellos que pasan y dejamos atrás, y los imaginamos y recordamos como grandes y hermosos momentos, cuando en aquel momento solo era un día mas.

    Yo recuerdo esas tardes en monterrey, cuando salía del trabajo a la hora de la comida a buscar donde me alimentaría en ese día. Aquella brisa del otoño que apenas comenzaba, y que de alguna manera quería esconder bajo su soplido el calor, sin hacerlo demasiado evidente.

    Monterrey tiene mucho que ofrecer, y contrario a lo que dices tiene cosas hermosas, cosas increíbles, y personas impresionantes. Solo es cuestion de encontrarlas, al igual que aquí en Escocia, al igual que en India, o en Malasia. Todo es igual, todo es lo mismo.

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  2. Vila-Matas ha escrito en repetidas ocasiones que "la nostalgia de un lugar sólo enriquece mientras se conserva como nostalgia, pero su recuperación significa la muerte".

    Yo estoy por volver a Villahermosa, a la que recuerdo como muy verde y muy bella. Al mismo tiempo, cuando salí de ahí, hace ya diez años, la detestaba.

    En fin. ¿Esa bandita tendrá su myspace? Habría que escucharla...

    Que estés bien.

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  3. Tienes razón Jane. Además, serán pocas las ciudades de este lado del Atlántico que te van a llenar después de lo que has vivido..y sabes muy bien por qué..tú sí estuviste aquí..hasta el fondo..masticaste las calles..lo sudaste...poca gente hace eso.
    Es normal sentir una agobiante nostalgia en los días grises de por allá..además, tan lejos.
    Disfruta el here and now (en inglés por aquello de Huxley en Island, ja)...lo demás luego lo verás..México no se irá a ningún lado..el MTY que recuerdas está en ti...puedes volver a él cuando quieras...disfruta el mundo.

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