Me siento aumentativamente incómoda (increasingly uncomfortable) con la idea de la "novela" como forma literaria. Creo -pero podría estar confundiendo todo- que la novela fue forjando su forma actual a medida que todas estas cosas fueron pasando:
a) con la revolución industrial nace una clase media ociosa que puede y quiere chutarse volúmenes enteros de Dickens porque no hay TV.
b) a Freud se le ocurren ideas revolucionarias acerca de cómo funciona la mente humana, y la clase media ociosa puede languidecer en un diván hablando* de los traumas de su infancia. cuando se le acaba su dinero en las facturas del psicoanalista, no queda más que escribir una novela.
c) con la reforma protestante se va muriendo la idea del intermediario entre dios y el hombre, i.e., el confesor. El hombre ahora está solo ante dios; dios puede ver directamente los pensamientos, ¿quién no se pondría paranoico con esta idea? CCTV in el cerebro! Por ende, los santos escriben largas confesiones, diseccionando las causaefectos de cada uno de sus pensamientos y tendencias pecaminosas/cómo superarlas, o quizá razonando que en el fondo son buenas personas porque quieren ser buenas personas.
TV, santos y Freud. La novela ofrece una realidad esculpida, un tejido bello, algo reconfortante -almost an opiate in its chemical composition- para leer antes de dormir. No sé qué tanto nos pueda decir esto sobre el escarpado y abismal paisaje del alma del hombre.
Entre mejor tejida esté la novela, más incómoda me siento. Creo que este fue uno de los problemas que tuve con Lolita, de Nabokov. Él mismo afirma, en el epílogo de la edición Anagrama, que la «literatura de ideas» es desdeñable y que lo que él (Nabokov) quiere es escribir por la mera experiencia estética. Y Lolita es una verdadera experiencia estética, por la manera tan lírica de tejer las palabras hasta hacerlas casi palpables, y su manera tan ensayística de darle un lugar a cada cosa, construyendo un sentido. Pero la idea que hay de fondo es una muy banal, y eso echa todo a perder. Hace que un best-seller y la "buena literatura" se diferencíen en grados más que en especie. Es una historia intrigante, contada con un lenguaje muy lírico y hermoso. Y su "moraleja" es simple y muy fácil de entender. ¿A quién no le va a gustar leer algo así? Lolita es como un buen tiramisú. Sus delicadas capas agradarán a las papillas gustativas más (occidentalmente) refinadas, pero su gran fracaso (el del tiramisú) es que se parece más a un budín de chocolate corriente que, digamos, a una pelota de golf.
No puedo quitarme de mis intenciones literarias la frase de Victor Hugo: "La literatura bella sólo puede nacer de las ideas bellas."
Claro que mi idea de lo que es una idea bella se aleja de la de Victor Hugo. Todavía creo en la bondad del hombre, pero ya no creo en su manera de contar historias. Para mí lo bello es lo fragmentario. Lo bello es algo cuyas relaciones causa-efecto están descoyunturadas, porque se sostiene por sí solo, de alguna manera.
Dios es Dios porque es Dios.
De la misma manera, lo bello es bello porque es bello.
Este es el gran elixir de la juventud: el asombro nunca ha de entumecerse.
*de ahí el neologismo "divagando"
Jennívora,
ReplyDeleteLa novela es el género literario más poderoso para comunicar el pensamiento a grandes sectores de la sociedad (seguida muy de cerca por el cuento); es posible que los burgueses fueran (¿siguen siendo?) los más cultos debido a que tienen sus necesidades básicas satisfechas y se pueden ocupar de saciar sus necesidades culturales o/y espirituales. ¿Crees que por ser la cultura accesible a la gente adinerada, ésta (la cultura) se ha corrompido?
Me rehúso a aceptar que Freud tenga algo que ver con la novela, ya se habían escrito muchos de los mejores trabajos antes de que el “padre de la psiquiatría” naciera, y hay decenas de artistas y filósofos que han tocado fibras más profundas del alma humana (ej. Aristófanes, Dostoievski, Nietzsche, S. Maugham, etc).
Por último, lo torcido de Vladimir Nabokov (su novela Lolita) no es bello, es antiestético y de eso no tiene la culpa la literatura en ninguna de sus formas (pobre de la novela, el haber sido utilizada para saciar perversiones tan bajas).
Me declaro defensor de la novela en cuanto a recurso literario, aunque estoy de acuerdo contigo de que lo fragmentado tiene más belleza, la poesía es el lenguaje de dios.
Saludos,
Xotlatzin.
me laten más los cuentos...hablando de rusos, jejeje
ReplyDeletesaludos!