Me gusta la idea de Lautremont de ser inrecordable. Tengo idea (pero soy propensa a los malentendimientos poéticos) de que nadie sabe exactamente quién fue, ni dónde nació, ni cuál fue su verdadero nombre y de él sólo se tiene un acta de defunción. Eso es llevar al extremo la idea de que la escritura debe hablar por sí misma.
A mí verdaderamente me incomodan mis datos autobiográficos, pensar que en el futuro alguien podría utilizarlos para analizar mi obra (si es que llego a producir una algún día, lo cual es dudoso en estos momentos).
Antes dejaba pistas por todas partes, esperando que alguien algún día se molestara en descifrar mis secretos. Aquello me parecía hermoso como para una canción. Ahora que estoy tan derramada en internet no estoy tan segura. Pero este blog es mi sustituto de esas conversaciones estimulantes que rara vez tengo y que necesito tanto para poder sobrevivir.
¿Cómo le habría hecho Lautremont, si hubiera vivido en este país y en este siglo? Seguramente rentaría un cuartucho de doscientos pesos por semana, trabajaría de mesero en unos tacos y jamás saldría del país, ni se daría de alta en hacienda, ni cometería crímenes para no tener que tramitar ninguna identificación. No utilizaría internet y no tendría amigos. Escribiría con lápiz en servilletas y nadie lo publicaría por no entregar las cosas en computadora, a doble espacio y por un sólo lado.
hola jane, no se quien es lautremont
ReplyDeletepero se de un musico que anda en esos pasos
http://en.wikipedia.org/wiki/Jandek
lee acerca de el y veras a que me refiero
confieso que yo tampoco se quien sea lautremont :$
ReplyDeleteclaro que pude haber checado wikipedia antes de comentar aqui, para parecer muy culta y una digna ex-alumna de letras, pero tengo prisa porque tengo que ir al trabajo (todo esto fue solo una excusa para comentar, yet again, que ya no soy una loser desempleada, ahora solo soy una loser :p ... pero pronto con dinero! poder!)
no, ya en serio. infiero que es un poeta super cool. tendre que checar su obra.
OK para empezar, lo escribí mal, es "Lautréamont", no "Lautremont".
ReplyDeleteEs un poeta francés (¿o uruguayo?) que escribió Los Cantos de Maldoror (que no le leído más que fragmentos... dejé mi copia en España y me niego a comprarlo otra vez) y un libro incompleto llamado Poesías (éste sí lo he leído pero no me gusta).
Es un güey del que no se tienen datos autobiográficos. Lautréamont era un pseudónimo.
Tengo entendido que los Cantos de Maldoror está lleno de violencia, obsenidad e imágenes muy raras, al menos esa es la impresión que tengo. Me atrevería a recomendarlo sin haberlo leído.
Kafka le dijo a su amigo que cuando muriera quemara todos sus escritos.. y su amigo no le hizo caso. y ahora es un hombre muy famoso
ReplyDeleteHola, Jennifer, no sabía que eras tú la Jen amiga de Fer, hasta que escribiste que tenías que escribir. Mi opinión: a mí me gusta leer poemas sin pensar en el autor, disfrutar el poema en sí. Pero también me gusta, en otros momentos, leer el poema intentando imaginar qué estaba viviendo el autor. Porque, aunque tengamos la información biográfica, pues no podemos saber qué sucedía en realidad (ni de nosotros mismos sabemos, imagínate). Bueno, esa manía de intentar enlazar la vida con la obra me provoca inventar historias. A fin de cuentas todo es invento, hasta cuando contamos nuestra propia historia.
ReplyDeleteSé que me entiendes, colega narradora.
Me dio gusto visitarte y saber que eras tú.
Suerte en el Centro y a escribir!
pero... acabaste tu tercer capítulo? rápido! el Sistema quiere arte :) (es broma).
ReplyDeletehey a mi me gusta la idea de que si algun dia me volviera famoso y nadie supiera nada de mi, que checaran mi expediente policial y vieran todo lo que hize jajaja para que se den una idea jajaja aunque aseguran que no tienes antecedentes cuando sales, a huevo que deben tener registrado las veces que has caido y porque. me gustaria que en alguna biografia dijeran el vanila (como se le conocia) fue un criminal contra la salud jajaja
ReplyDeleteA mi me regañó Dulce por no respaldar un video. Es como el caso inverso, no importa si la obra se destruye mientras yo siga existiendo. Así no estaré atenido a que un amigo queme mis cosas, luego me pueden quedar mal, como a Kafka. ¿De que me serviría la fama ya muerto? Ámenme hoy o desprécienme para siempre.
ReplyDelete(...silencio)