Friday, October 29, 2010

Era una ciudad de muertos que simulan vivir, según Rulfo


Colgados de un rayo, zombies australianos con una una lluvia esquinada, cerca del esternón.

Friday, September 24, 2010

Aguacate Hass

Abrí los ojos en el centro de Los Ángeles, y me encontré con que estaba en México. Más en México que en Tijuana, porque no había la nostalgia o el orgullo de ser México. Era ese México de Monterrey al atardecer, como cuando vas por Padre Mier en el estrecho entre Zaragoza y Juárez, y vas viendo edificios ochentosos, joyerías bling bling, restaurantes de antaño tipo la cafetería del Nuevo Mundo, paleterías La Michoacana. En realidad no recuerdo si hay esas cosas en ese pedazo preciso de Monterrey. Pero era un reshuffle de cualquier ciudad mexicana que tuvo su último esplendor en 1981. Creo que era lo que menos me esperaba encontrar. Yo tenía una idea muy de palmeritas de plástico, autopistas con luces de neón, restaurantes macrobióticos y superestrellas saliendo in fraganti en tenis a comprar un helado. No me visualizaba a mí misma subiéndome a un camión y preguntándole al chofer en español si en éste llego a la Greyhound. Frontera porosa, ambos lados imbuídos del otro, parte uno del otro como el corazón y el aguacate, quizá la única diferencia siendo la increíblemente desigual distribución de la riqueza: una mitad con el corazón de México pegado en el centro, otra mitad con el hueco de lo que se sueña y no ha de venir.

Sunday, September 05, 2010

Cómo le hace para comulgar la gente que es alérgica al trigo?

Las iglesias católicas/cristianas tendrán opciones para la gente con requerimientos dietéticos especiales? O los celíacos se quedarán para toda la vida sin entrar en comunión con el cuerpo de cristo?

Thursday, August 19, 2010

Catolicismo pro narcoterrorismo?

Una parte (muy pequeña) de mí desea fervientemente reconciliarse con el catolicismo. Pienso en todos esos valiosos valores que me enseñaron en la escuela de monjas y que me siguen sirviendo hasta ahorita. Cosas como que el sexo es inminentemente pecaminoso. (Bueno, eso no.) Pero cosas como que vivir éticamente es más importante que todas las cosas materiales. O que no hay que pasar nuestra vida buscando el éxito en dólares sino en felicidad, justicia, paz para el mundo. O que el amor, al contrario de lo que quiere decirnos Hollywood, no es mágico; hay que trabajarle. O que perdonar a todos (incluyendo a uno mismo) y servir a los demás es la mejor cura para todo achaque, mental o físico. O, en general, que hace falta cuestionar a las autoridades, pues no saben muy bien de lo que hablan. Todo esto lo aprendí primero en el Colegio Mexicano. Todavía resuenan en mi cerebro las palabras de Margarita... quién sabe dónde esté ahora, pero ella fue la que me convenció de muchas cosas que sigo aplicando en mi vida de adulta. Así, desde cuarto año de primaria estoy consciente de estas verdades de la vida que mucha gente en el mundo angloparlante (según lo que he visto) se tarda toda la vida en averiguar, o a veces no aprende nunca, debido a su educación laica, utilitaria e hipermaterialista.

Bien, gracias al padre Hugo Valdemar, me acabo de dar cuenta de que este extraño ímpetu pro-catolicismo se debía a estar demasiado lejos de casa durante demasiado tiempo. ¿Cómo está eso de que el vocero de la Arquidiócesis de México, Hugo Valdemar (un hombre que a lo mínimo debería encargarse de servir al pueblo antes que intentar, de una manera tan torpe, promover y difundir su iglesia) se puso a lanzar una afirmación tan estúpida como ofensiva (y, por cierto, bastante opuesta a las enseñanzas de Jesucristo) como que las leyes pro-aborto y pro-adopción por padres homosexuales son más destructivas que el narcotráfico? ¿Será posible enumerar todo lo que está mal en esta declaración? Aquí va un pequeñísimo intento:
1. La guerra del narcotráfico se ha encargado de convertir a México en una descomunal carnicería. Decapitados, mutilaciones, torturados, violaciones, secuestros, extorsiones, intimidaciones, tráfico de personas, cuerpos disueltos en ácido, terrorismo cuasi-aleatorio, y lo peor, que esto sea lo normal en la vida cotidiana de muchas personas... Ni siquiera la imagen del infierno que nos pintaban los más intimidantes sacerdotes es tan violenta.
2. Parece estar fuera del debate cualquier tipo de compasión que podamos sentir por estos verdugos encocaínados, y creo que esto falta a la hora de abordar el problema. ¿Quiénes son los "sicarios"? Cada vez que veo estas ruedas de prensa donde los militares encapuchados presumen su nueva presa, y el individuo en cuestión es un gordo de ceño muy fruncido y cara de malandro, trato de imaginar cómo tratará este hombre a su familia: la pobre mujer que lo parió, la pobre mujer que decidió amarlo, los pobres hijos que accidentalmente tuvieron y que muy probablemente terminarán en las mismas que el papá: toda una nueva generación de narcos analfabetas criados en un entorno hiper-violento, siempre al borde de la explosión...
3. El odio, la avaricia, el dinero, la violencia intra y extrafamiliar, el machismo, las drogas... es más probable que éstas cosas destruyan a la familia (que según la iglesia es la base de la sociedad) antes que el aborto y la adopción por parejas del mismo sexo. Hasta una persona pro-vida y anti-homosexualidad puede ver que esto es evidente.
4. ¿Y los sacerdotes pederastas, detruyen más o menos que el aborto y la adopción gay? ¿Les preguntamos estos hombres dañados de por vida, a quienes el Papa Benedicto XVI les dijo (a manera de consuelo) que debían encontrar el perdón en sus corazones, si hubieran preferido ser criados por papás gays o mamás lesbianas? What would Jesus say? Mírate tú antes de andar tirando piedras.
5. Con esta declaración parece como si la iglesia condonara las atrocidades cometidas por el narco. Está bien que Dios lo perdona todo, pero espérense tantito a que se arrepientan primero...
6. Qué enorme falta de respeto a los familiares de inocentes que han muerto en esta guerra. ¿Qué derecho tiene la iglesia de ningunearlos de esa manera?
7. Qué gigantesca falta de compasión por todos los actores involucrados--llama la atención especialmente de un vocero por el catolicismo, uno de cuyos pilares fundamentales es la compasión...
8. No puedes querer ser el pastor de un pueblo y al mismo tiempo lanzar estas diatribas a diestra y siniestra. Los sacerdotes son actores políticos muy importantes, especialmente en un país tan religioso como México; no entiendo si no se dan cuenta o qué. Les hacen falta unas clasesistas de ciencias políticas y de márketing en el seminario.

Tarde o temprano el catolicismo, si quiere sobrevivir, tendrá que aprender a su vez del mundo laico, utilitario e hipermaterialista y saber usar a los medios masivos de comunicación en su favor. Hay muchísimos sacerdotes que en verdad apoyan a su comunidad y hacen el bien con acciones decisivas, sirviendo no sólo a las necesidades espirituales sino también las necesidades concretas (hambre, miseria, peligro...). Ni yo misma me acuerdo de ejemplos pero juro que me los he encontrado. Lo malo es que estos no llegan a los titulares de los periódicos. Cómo lo van a hacer si compiten contra estos escándalos...

Saturday, August 14, 2010

I secretly enjoy reading self-help books

Las últimas semanas me ha estado ocurriendo algo bastante molesto. Me ocurre que estoy leyendo un libro perfectamente interesante, cuando de pronto me doy cuenta de que voy en el paso 8 de 12 y estoy a punto de poner mi confianza en Dios (el de mi propia invención) para llegar a la meta de liberación, o el nirvana, o dejar todos mis vicios, o ser exitosa en los negocios, o volver ser tan energética y termoresistente como cuando era niña. Todo parece tratarse de superación personal. Libros disfrazados de non-fiction serio y llenos de datos interesantes en realidad se tratan de estupideces por el estilo de: cómo ser tú mismo en 12 sencillos pasos; cómo mejorar la memoria Y liberarte de la miopía con sólo cinco minutos de ejercicios al día; cómo darle la vuelta al mundo utilizando sólo un par de suelas de hule, un Kendal Mint Cake, y una aguja imantada como compás; cómo cultivar tus propios tomates hidropónicos con la comprensión de las teorías de Marx, la segunda ley de la termodinámica y unas gotas de miel producida por abejas en peligro de extinción; cómo equilibrar tus emociones, tus carbohidratos y las toneladas de dióxido de carbono que produces al año con tus diversas actividades diarias; cómo construir tu propio estudio de música guerrillera y tener cientos de orgasmos tántricos a la vez, olvidándote ya para siempre del adolescente espinilludo y fracasado que solías ser. No importa si el libro pretendía tratarse de la relación entre el Metta-Bhavana, el sistema hormonal y la física cuántica, o entre Dios, el narcoterrorismo y la poesía feminista, estos autores exitosos me parecen más bien reporteros ex-alcohólicos en recuperación con demasiado dinero, contratos editoriales, malísimos chistes con retruécanos, egos frágiles y confianza en el método de 12 pasos. Cómo leer algo con estas motivaciones? Qué pasaría si en lugar de intentar despertar el entusiasmo de esta manera tan barata (prometiéndote llegar a ser una mejor persona de una manera bien fácil), intentaran despertar algún tipo de compasión y ganas de hacer algo útil para el bien del resto de la humanidad? O de perdido estimular la imaginación un poquito? De verdad caerían las ventas de libros?