Hoy es martes (1:44 am)
Me vine a dormir aquí por primera vez el viernes. D no se quedó conmigo. Lo acompañé hasta la sala y me dio un abrazo, y se fue.
No "estuvieras" sola si no quisieras, Jane.
El sábado desperté, y ese silencio de casa grande era sólo mío. Me gustó.
Luego me volví a dormir, D y me despertó. Le di llave desde el primer día. Sólo se había escapado un ratito del trabajo.
Luego fui a comer con mis padres al Toks y fue triste como una despedida. Me vieron drive away, standing together at the doorstep, waving goodbye. Sentí un nudo en la garganta.
El domingo D me trajo hot cakes de desayunar, para compensar no haberse quedado. En realidad no me gusta mucho desayunar eso, pero parecía darle gusto.
No puedo evitar pensar a veces: C sí me agarraba el ritmo. Pero no es cierto, también resentía cuando se iba, cuando tardó una semana en volver a casa, cuando se quedaba demasiado, cuando no me daba sexo oral.
A veces me da tanta nostalgia: Madrid, la soledad, el ritmo. C. No me gusta aceptar, no sé muy bien lo que debería aceptar. El metro, el frío, la universidad. Acaso voy idealizando poco a poco.
Sobre todo me doy cuenta de que tomé la decisión correcta. Vivo sola porque mis hábitos son extraños. Igual no lo serían si viviera en Inglaterra, donde me sentiría sola aunque viviera con gente.
E me preguntó que sí lloré cuando me mudé acá.
Le dije que no. (De hecho no.) Pero quizá me haga falta.
Es duro. Siempre lo es.
Dejé de ir con la psicoanalista. Decidí que era demasiado dinero para sólo terminar sintiéndome más mal. (A me sigue doliendo a veces.)
Una vez escribí que cuando al fin me descubro sola no sé qué hacer. Creo que esa era la época en que B me abrumaba con su (omni)presencia. Pero es cierto. Necesito un tiempo para acoplarme a mí misma.
Y D, será mi novio los sábados.
Monday, June 04, 2007
Wednesday, May 30, 2007
Wednesday, May 23, 2007
Ojalá tuviera un grifo en los ojos
Recomiéndenme películas para llorar. (La princesita, el remedio infalible, no me funcionó la última vez.)
Ojos que te vieron ir,
porque aunque me bailabas los ojos, ya sabía yo que me tenías entre ojo y ojo. Tú que eras mis ojos, que te cuidaba yo como a los ojos de mi cara, mira que tengo el corazón ojoso y los ojos blandos. Debía saltarme a los ojos, que aunque me quebrara los ojos cosiendo ojales para comprarte tu ojén, tú, ojete, ojiabierto...
Ya lo decía mi madre: ojo al cristo que es de plata, desde que esa ojizarca le clavó los ojos no te dice ni buenos ojos tienes.
Hay que andar con el ojo tan largo cuando se escuchan tus pasos por el ojo de la escalera.

Ojos que te vieron ir,
porque aunque me bailabas los ojos, ya sabía yo que me tenías entre ojo y ojo. Tú que eras mis ojos, que te cuidaba yo como a los ojos de mi cara, mira que tengo el corazón ojoso y los ojos blandos. Debía saltarme a los ojos, que aunque me quebrara los ojos cosiendo ojales para comprarte tu ojén, tú, ojete, ojiabierto...
Ya lo decía mi madre: ojo al cristo que es de plata, desde que esa ojizarca le clavó los ojos no te dice ni buenos ojos tienes.
Hay que andar con el ojo tan largo cuando se escuchan tus pasos por el ojo de la escalera.
Tuesday, May 22, 2007
Brújula
Exageran, apenas va una semana.
Mientras tanto, estoy perdida. ¿Cómo hacen ustedes para lidiar con todo?
Mientras tanto, estoy perdida. ¿Cómo hacen ustedes para lidiar con todo?
Monday, May 21, 2007
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