Hay que matar al ego todos los días, tener paciencia infinita al no ver resultados, trabajar en silencio y en secreto hasta que un día salga una hermosa flor que pertenecerá a todos menos a uno.
Y luego hay que ver a esa hermosa flor como un producto de alguna misteriosa energía divina o consciencia colectiva, no como el trabajo personal de uno, no como el producto de la propia belleza, inteligencia o habilidades. Ningún mérito se tiene, nunca. Uno nada más se presentó ante la hoja, y dejó que sucediera.
Es la única manera de mantener al ego cortado atrás, como un arbusto de mala hierba. La mala hierba que ahorca la verdad y produce una masa inservible, hasta nociva.
Dicho eso, hay que admitir que a veces es muy difícil continuar. Uno quisiera ver los resultados al instante, que le pusieran estrellita en la frente, que le aplaudieran, que le subieran de puesto. Empleado del mes, tal vez? Pero ese no debe ser el motor de la búsqueda, al menos no para mí, eso siento. Hay que encontrar otro motor: la alegría, el espíritu en todas las cosas. Ser un canal.
Es difícil, le susurro al internet a las dos de la madrugada. Qué tonta.




One comment
Ciertamente. .
Al enaltecer el ego uno se hunde mas...
Saludos.
by Dana Portilla on 5/9/11 12:59 PM. #
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