Thursday, August 19, 2010

Catolicismo pro narcoterrorismo?

Una parte (muy pequeña) de mí desea fervientemente reconciliarse con el catolicismo. Pienso en todos esos valiosos valores que me enseñaron en la escuela de monjas y que me siguen sirviendo hasta ahorita. Cosas como que el sexo es inminentemente pecaminoso. (Bueno, eso no.) Pero cosas como que vivir éticamente es más importante que todas las cosas materiales. O que no hay que pasar nuestra vida buscando el éxito en dólares sino en felicidad, justicia, paz para el mundo. O que el amor, al contrario de lo que quiere decirnos Hollywood, no es mágico; hay que trabajarle. O que perdonar a todos (incluyendo a uno mismo) y servir a los demás es la mejor cura para todo achaque, mental o físico. O, en general, que hace falta cuestionar a las autoridades, pues no saben muy bien de lo que hablan. Todo esto lo aprendí primero en el Colegio Mexicano. Todavía resuenan en mi cerebro las palabras de Margarita... quién sabe dónde esté ahora, pero ella fue la que me convenció de muchas cosas que sigo aplicando en mi vida de adulta. Así, desde cuarto año de primaria estoy consciente de estas verdades de la vida que mucha gente en el mundo angloparlante (según lo que he visto) se tarda toda la vida en averiguar, o a veces no aprende nunca, debido a su educación laica, utilitaria e hipermaterialista.

Bien, gracias al padre Hugo Valdemar, me acabo de dar cuenta de que este extraño ímpetu pro-catolicismo se debía a estar demasiado lejos de casa durante demasiado tiempo. ¿Cómo está eso de que el vocero de la Arquidiócesis de México, Hugo Valdemar (un hombre que a lo mínimo debería encargarse de servir al pueblo antes que intentar, de una manera tan torpe, promover y difundir su iglesia) se puso a lanzar una afirmación tan estúpida como ofensiva (y, por cierto, bastante opuesta a las enseñanzas de Jesucristo) como que las leyes pro-aborto y pro-adopción por padres homosexuales son más destructivas que el narcotráfico? ¿Será posible enumerar todo lo que está mal en esta declaración? Aquí va un pequeñísimo intento:
1. La guerra del narcotráfico se ha encargado de convertir a México en una descomunal carnicería. Decapitados, mutilaciones, torturados, violaciones, secuestros, extorsiones, intimidaciones, tráfico de personas, cuerpos disueltos en ácido, terrorismo cuasi-aleatorio, y lo peor, que esto sea lo normal en la vida cotidiana de muchas personas... Ni siquiera la imagen del infierno que nos pintaban los más intimidantes sacerdotes es tan violenta.
2. Parece estar fuera del debate cualquier tipo de compasión que podamos sentir por estos verdugos encocaínados, y creo que esto falta a la hora de abordar el problema. ¿Quiénes son los "sicarios"? Cada vez que veo estas ruedas de prensa donde los militares encapuchados presumen su nueva presa, y el individuo en cuestión es un gordo de ceño muy fruncido y cara de malandro, trato de imaginar cómo tratará este hombre a su familia: la pobre mujer que lo parió, la pobre mujer que decidió amarlo, los pobres hijos que accidentalmente tuvieron y que muy probablemente terminarán en las mismas que el papá: toda una nueva generación de narcos analfabetas criados en un entorno hiper-violento, siempre al borde de la explosión...
3. El odio, la avaricia, el dinero, la violencia intra y extrafamiliar, el machismo, las drogas... es más probable que éstas cosas destruyan a la familia (que según la iglesia es la base de la sociedad) antes que el aborto y la adopción por parejas del mismo sexo. Hasta una persona pro-vida y anti-homosexualidad puede ver que esto es evidente.
4. ¿Y los sacerdotes pederastas, detruyen más o menos que el aborto y la adopción gay? ¿Les preguntamos estos hombres dañados de por vida, a quienes el Papa Benedicto XVI les dijo (a manera de consuelo) que debían encontrar el perdón en sus corazones, si hubieran preferido ser criados por papás gays o mamás lesbianas? What would Jesus say? Mírate tú antes de andar tirando piedras.
5. Con esta declaración parece como si la iglesia condonara las atrocidades cometidas por el narco. Está bien que Dios lo perdona todo, pero espérense tantito a que se arrepientan primero...
6. Qué enorme falta de respeto a los familiares de inocentes que han muerto en esta guerra. ¿Qué derecho tiene la iglesia de ningunearlos de esa manera?
7. Qué gigantesca falta de compasión por todos los actores involucrados--llama la atención especialmente de un vocero por el catolicismo, uno de cuyos pilares fundamentales es la compasión...
8. No puedes querer ser el pastor de un pueblo y al mismo tiempo lanzar estas diatribas a diestra y siniestra. Los sacerdotes son actores políticos muy importantes, especialmente en un país tan religioso como México; no entiendo si no se dan cuenta o qué. Les hacen falta unas clasesistas de ciencias políticas y de márketing en el seminario.

Tarde o temprano el catolicismo, si quiere sobrevivir, tendrá que aprender a su vez del mundo laico, utilitario e hipermaterialista y saber usar a los medios masivos de comunicación en su favor. Hay muchísimos sacerdotes que en verdad apoyan a su comunidad y hacen el bien con acciones decisivas, sirviendo no sólo a las necesidades espirituales sino también las necesidades concretas (hambre, miseria, peligro...). Ni yo misma me acuerdo de ejemplos pero juro que me los he encontrado. Lo malo es que estos no llegan a los titulares de los periódicos. Cómo lo van a hacer si compiten contra estos escándalos...

3 comments:

  1. pues sí, Juana, tiene que ser así

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  2. Esos señores no ven la realidad por tener metida la cabeza en el culo de Dios. Y los otros tampoco por que la tienen metida en un costal de dinero y cocaina. Me pregunto en qué tendremos metida la cabeza los que decimos que los demás tienen la cabeza metida en algo. Habrá que investigar.

    Mejor sacar la cabeza que andar metiéndola en cuevas oscuras... jajaja. No al catolicismo digo yo. Ya mucho nos jodió la vida.

    Está cabrón, que toda la vida nos enseñaron que la compasión, la servicialidad y en sí todas las virtudes humanas provienen de Dios por que Dios quiere que así seamos y si no somos así seremos castigados...

    y una vez que Dios desaparece de tu mente, qué te queda? Por eso dudamos y queremos volver a él para encontrarle sentido a las cosas, no? Otra cosa sería que nos hubieran enseñado los mismos valores sin tener que meter a un ser mañoso e invisible.

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  3. Pues sí, el aborto ha cobrado muchísimas más vidas que el narcotráfico. Los 30,000 muertos que llevamos desde que empezó la guerra contra el narcotráfico, palidecen junto a los ¡880,000! niños abortados en México solamente en el año 2008, según estadísticas del CONAPO y del Colegio de México.
    La adopción de niños pro homosexuales es otro rollo, a lo mejor allí sí acepto que exageró, aunque se violentan son los derechos de los niños, quienes serán víctimas psicológicas en cuanto a confusión de identidades, y de burlas de la sociedad.

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