que tomar café era gran parte de lo que me daba insomnio y en consecuencia pasé como año y medio sin dormir. Lo que es aún más pendejo es que nunca se me ocurrió, en esas madrugadas de estruendosos parpadeos a la Bob Esponja (a causa de los pupilentes resecos), que la alternativa a perderse en la cajita sagrada de los recuerdos (tonterías del orden de los pétalos secos, los ticketes del teatro experimental y las palabras recortadas de mi último poema dadaísta) era ponerme a inventar otros mundos lingüísticos, afectivos y metafísicos. Creo que mi imaginación simplemente se queda corta. Además de eso, este blog se ve muy noventero, y eso que fue creado en el 2004. Ese fue el año en que cuidaba mi peinado (¿será que España es demasiado chic?), usaba chaquetas compradas en Zara rebajas y salía a correr todos los días tan pronto saliera el sol. Tal disciplina no me valió para mucho. Siempre me lo he preguntado:
si madrugara,
¿Dios me ayudaría?
¿sería una mejor persona
si fuera al gimnasio
me untara aceite en las piernas
y aprendiera, por ejemplo,
las reglas del ajedrez?
prueba con el aceite de coco , se siente delicioso, no te hace mejor persona pero si es como un ritual de hedonismo vil
ReplyDeletejajaja oye yo la otra noche no podía dormir y me puse a inventar anagramas con mi nombre. El que más me gusto fue Vain Legran... pero no me dio sueño jajajaja intenta un baso de leche eso siempre me funciona. O si ya de plano no jala, medio valium! jejeje o uno entero jajajaja.
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