Ayer pasé por el parque que me crió.
Pasé mi infancia/adolescencia sentada en esas bancas, de manita sudada siempre con un chico diferente. (Recuerdo la sensación de ya haber tenido muchos amantes antes de haber tenido uno solo.)
Creo que ese parque me formó con un montón de nociones inadecuadas sobre el amor y el romanticismo.
Ojalá me hubiera criado un bosque, un río, o una montaña.
Lo mismo me pasó, obvio, en mi parque:
ReplyDeletecomo dicen la Topacio Fresh:
"Pasión por la canción
y adoración por la mamación".
:-(
Òudi-Ló
chale. manita sudada. me hubiera gustado vivir eso.
ReplyDeletebueno yo creo que la adolescencia en general le cre a uno nociones inadecuadas del amor, no?.
ReplyDeletePero cómo saber si una relación es inadecuada o adecuada, eso depende de la relación que esperas, porque para algunas personas una relación de manita sudada puede ser buena y para otras no.
ReplyDeleteMi parque fue mi calle. Al fondo había una laguna... Yo también extraño a mis exvecinos...
ReplyDeleteLas partes besuconas de mi adolescencia se desarrollaron más bien:
a) en la escuela
b) en Valle Marino -sobre todo en la casa club-, un simpático fraccionamiento donde vivían dos muy buenos amigos, que era, además, un espeso caldo de hormonas
c) en bares (adolescencia en los bares, leyó usted bien)
d) en casas de otres amigues
Buena, buena adolescencia.
Sí a mí me pasó lo mismo, es la ciudad culpable.
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