Thursday, July 14, 2005

En un DVD de Pixies que Dave amablemente me prestó,

P.J. Harvey explicaba muy inteligentemente cómo incluso las bandas de las nuevas generaciones, aunque no llegaron a escuchar a los Pixies, están profundamente influenciados por ellos, porque las bandas que ellos escuchan escucharon bandas que escucharon a Pixies, y todos fueron repitiendo las mismas formas, los mismos recursos.
Qué loco que así es en casi todo, así se van estableciendo las normas, los usos y las costumbres, así se va formando y deformando la cultura; todo mediante imitaciones, o mediante la negación de la imitación, que no hace más que reforzar la imitación en sí.
Una vez escuché a mi hermana apodarle al profe de deportes del Mexicano, "el abobinable hombre de las nieves"; apodo que YO le había puesto, y compartido con mi cerrado grupo de amigas, y luego olvidado. La verdad sentí que el apodo no había pegado por ser demasiado largo, pero le quedaba a la perfección al profe de deportes, era alto, grande, estúpido, y siempre siempre vesíta todo de blanco. Dijo mi hermana que en su generación todas las niñas le decían así.
Me gustaría vivir cien millones de años, y escribir una historia completa de la cultura, sólo para encontrar los orígenes de mi persona: obviamente yo soy producto de lo que las generaciones anteriores han imitado y negado. De dónde vendrá mi escala de valores, mis gustos, mis terquedades, mi afán de ermitañismo. Eso, escribir la Historia de Jénnifer, así como Foucault escribió la Historia de la Sexualidad, la historia de las prisiones, y ya no me acuerdo qué otras Historias, porque hace tanto que no estoy en Letras que ya no sé ni qué pedo con nada.
La parte teórica de mi cerebro SE MUERE por ejercitarse. Si alguien tiene algún planteamiento o problema epistemológico, lógico o incluso literario, favor de hacérmelo llegar por correspondencia (y escrito a mano por favor) a: Ramón Treviño #1908 Col. Terminal, C.P. 64580, Mty, N.L. México.

3 comments:

  1. a mi maestro en la secu le deciamos polilla, por el que salia con paco stanley, que se pareciamucho, anios despues al maestro le siguen diciendo polilla, algunos dicen que se ha quedado el nombre por generacions, mas la verdad permanece siendo un misterio

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  2. En la primaria a una maestro le decíamos el Duvalin, estaba pinto. La leyenda decía que así había quedado por comer tanto Duvalin. La semana pasada mi sobrino que entró a la misma escuela me trajo nuevas del famoso Duvalin, apodos y maestros que perduran. Como los Pixies.

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  3. escribe más

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