Saturday, June 18, 2005
Si quieres saber la verdadera verdad,
debes esconder tu cabeza entre tus rodillas y esperar a que se pase ese halo azul que lo hiela todo. Y entonces, con un pie en tu espalda y la otra en el aire, te gritaré lo que piensas que quieres saber: sí te amé, grandísimo imbécil. te amé por imbécil, por estar perdida, porque fuiste mi tabla de salvación antes de tirarme al agua de nuevo y hundirme hasta el fondo del mar, a donde no llega la luz y todas las criaturas dan miedo. Pero no habrá servido de nada hacerte eso porque eres más tonto que los tontos, y nunca has entendido nada acerca de mí. Y yo en cambio sigo aquí, haciendo mi desorden, mis desechos, mi nada, comiendo chocolate hasta sentir esa presión en el pecho que lo entumece todo.
Subscribe to:
Post Comments (Atom)
No comments:
Post a Comment
Yes! Please let me know your thoughts!